lunes, 29 de junio de 2009

“El secreto está en los labios”


DESARROLLO:

Génesis 12:13…..Y sucederá que cuando te vean los egipcios, dirán esta es su mujer; y me matarán, pero a ti te conservarán la vida.

Abraham llegó a Egipto a la edad de 75 años; y su mujer Arai era de hermoso aspecto; ahora imagínese a esta mujer de 65 años que llamó la atención de un hombre que podía tener mujeres jóvenes, era el faraón , pero esto fue porque Saraí se podía conservar. Entre las técnicas para preservar los alimentos está la sal; y para usted el poder preservar su matrimonio y su vida, necesita de la sal; toda ofrenda dice que debe llevar sal; la Biblia dice que nosotros somos la sal de la tierra.

¿Que importante el poder conservarnos?

David decía al Señor: “Te he fallado tanto pero quiero hacer contigo un pacto que perdure “un pacto con sal”.

Colosenses 4:6…..Nuestra palabra sea siempre agradable sazonada con sal; para que sepáis como conviene responder a cada uno.

Vayamos a la familia; Dios nos dio oídos para escuchar y una boca para hablar; el equilibrio es hablar la mitad de lo que escuchamos; el diálogo que hay entre usted y su amado es el mismo que cuando eran novios, para conservar la buena relación dice que debemos conservar sal en nuestra boca para saber responder como conviene. El matrimonio se conserva de acuerdo a como nosotros le respondamos a nuestro cónyuge. En nuestra vida todo lo que hagamos hay que ponerle sal; para que le sintamos sabor, uno pone la atmósfera adonde uno va. Estaba leyendo un material y dice que hoy en día los expertos inventaron para preservar y conservar los alimentos “empacarlos al vacío”; hay una máquina que lo que hace es sacar el aire, lo absorben y así los alimentos se conservan. Así somos nosotros para conservar la familia necesitamos que nos saquen el aire o sea la atmósfera donde está.

Todos necesitamos aprender a conservar nuestra familia, logramos casarnos, pero como conservar a nuestra esposa (o). Éxodo 1:22… Entonces Faraón ordenó a todo su pueblo, diciendo: Todo hijo que nazca lo echaréis al Nilo, y a toda hija la dejaréis con vida.

A Moisés le conservaron la vida, ante un decreto de muerte.

Génesis 13:13 – 13…Abram, acampó en la tierra de Canaán y Lot habitó en las ciudades la llanura, hasta Sodoma. Más los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera.

No sólo hay que conservar el espíritu sino el alma y el cuerpo, usted conoce la historia de Lot; él se fue a vivir a Sodoma. Usted mira como Lot se va a Sodoma y Gomorra y se corrompe su familia, él se olvida de Dios y se le destruye todo. Hay familias donde el cónyuge me dice: “pero Pastor él no era antes así; ¿porqué?, ¿qué pasó? No conservó lo del principio, sus buenas actitudes, sus atenciones, sus prioridades y se confió, ahora todo se echó a perder”. Si usted siendo cristiano se va el fin de semana a atmósferas prohibidas o de pecado, al principio podrá resistir pero terminará siendo absorbido y no podrá conservarse puro ni en santidad.

I Corintios 7:37 (RVA)….Pero el que está firme en su corazón, no teniendo necesidad y así ha determinado en su corazón, conservar a su hija virgen hará bien.

Note que los jóvenes cuando crecen se están guardando para el vínculo del matrimonio, hombres y mujeres hacen bien en conservarse virgen hasta el día del matrimonio, aunque toda la publicidad en televisión y la películas de Hollywood van dirigidas a no conservar la virginidad. El deseo de los padres es conservar a sus hijos e hijas puros; ¿que hacemos? Debemos quitarnos el aire, porque el aire hace que no perdure el alimento; debemos empacarnos al vacío, es decir consagrarnos.

Analizaremos los ingredientes necesarios para conservarnos limpios ante el Señor:

• Sazonando con sal, nuestra manera de hablar:

(Colosenses 4:6) Que vuestra conversación sea siempre con gracia, sazonada como con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada persona.

Para que nuestra conversación sea amena y agradable debemos sazonar nuestras palabras con sal, ya que el tono da la música, recordemos lo que Marta y María le dijeron al Señor….(Juan 11:20) Al enterarse Marta de que Jesús había llegado, salió a recibirlo, y María se quedó en la casa……(11:21) Entonces Marta le dijo a Jesús: --Señor, si tú hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto…..( 11:23) Jesús le contestó:--Tu hermano volverá a vivir. (Juan 11:30) Jesús no había llegado todavía a la casa, sino que estaba en el lugar donde Marta lo había encontrado…. (11:31) Al ver que María se levantó y salió rápidamente, los judíos que estaban consolándola en su casa la siguieron. Ellos pensaban que María iba a llorar ante la tumba de su hermano…. (11:32) Cuando María llegó adonde estaba Jesús, se arrodilló delante de él y le dijo:--Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto…. (11:33) Cuando Jesús vio que María y los judíos que habían ido con ella lloraban mucho, se sintió muy triste y les tuvo compasión.

Note que es el mismo mensaje o petición pero el tono de Marta en comparación con el de María es diferente y puede ver usted que a quien si le concede la petición a la que tenía sal en sus labios. En el matrimonio es necesario que le pongamos sal a todo lo que hagamos o digamos, para que tenga sabor, para que sea agradable, y poder preservar el amor, la comunicación, la armonía y el deleite Debemos poner sal en nuestros labios para conservar la bendición, nuestro matrimonio y nuestras familias. Lot había tenido un buen ejemplo en su tío Abraham pero decidió irse para Sodoma, y allí se le corrompe su familia, llega a ser Juez, lo absorbió la atmósfera de perversión de degeneración de ese lugar.
Las atmósferas contrarias nos pueden absorber nuestra santidad…. ¡Cuidado con las atmósferas!

(Génesis 34:1) DINA, la hija que Lea había dado a luz a Jacob, salió a ver a las hijas del país….( 34:2) Y la vio Siquem hijo de Hamor, el heveo, príncipe de aquella tierra; la tomó, se acostó con ella y la deshonró….( 34:3) Pero su alma se apegó a DINA, la hija de Lea; se enamoró de la joven y habló a su corazón…( 34:4) Entonces dijo Siquem a Hamor, su padre: --Tómame por mujer a esta joven. (34:5) Se enteró Jacob de que Siquem había deshonrado a Dina, su hija. Sus hijos estaban con su ganado en el campo, y calló Jacob hasta que ellos regresaran. Dina se fue a ver como Vivian las mujeres de aquel país, a ver sus costumbres, y solo fue a perder su virginidad con un hombre que no era de su pueblo, note que se contamino, la absorbió esa atmósfera de inmoralidad.

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