lunes, 27 de marzo de 2017

1 Pedro 1:12

1 Pedro 1:12

A ellos se les reveló que no se estaban sirviendo a sí mismos, sino que les servían a ustedes. Hablaban de las cosas que ahora les han anunciado los que les predicaron el evangelio por medio del Espíritu Santo enviado del cielo. Aun los mismo ángeles anhelan contemplar esas cosas.

Cuando dice a ellos se les reveló, ¿a quién se está refiriendo? A los profetas que menciona en el versículo 10. Éstos anunciaron la gracia que nos es ofrecida hoy en día. Entonces, lo que nos está explicando Pablo, es que estos profetas estaban anunciando algo que no era para su tiempo sino para el nuestro. Anunciaron lo que habría de venir y así como lo dijeron, así sucedió.
Hoy estamos acostumbrados a que las cosas funcionen de manera muy peculiar. Queremos ver y entender los resultados inmediatamente. Si ves un rato la televisión podrás encontrar infinidad de productos “milagrosos”. Hazte millonario en muy poco tiempo. Ten el cuerpo que siempre deseaste en tan solo unos cuantos minutos. Todo gira alrededor de conseguir un resultado inmediato y con el menor esfuerzo posible. ¿Y qué tiene que ver esto con el pasaje de hoy?
Debemos aprender que las pruebas que atravesamos, no necesariamente tendrán un resultado inmediato. Los profetas anunciaron la gracia y no fue para ellos en ese momento sino varios años después tuvo efecto cuando vino Cristo y el Espíritu Santo. Nosotros queremos que las pruebas se acaben rápido. Queremos entender el por qué de lo que nos está sucediendo. Queremos que llegue el aprendizaje y listos para lo que sigue. ¿Cuánta gente está orando en este momento por salud personal o la de un familiar? ¿Y si el Señor quiere que sigamos enfermos? ¿Y si gracias a esa enfermedad creceremos espiritualmente? ¿Y si gracias a esa enfermedad alguien entrega su vida a Cristo? ¿Por qué aferrarse tanto a la salud? ¿Por qué no mejor nos aferramos a servir al Señor y en dar testimonio a los demás de la reconciliación que ofrece Jesús? No podemos estar viviendo como el mundo nos dicta. No podemos moldearnos a lo que vemos afuera. Tenemos que moldearnos a la imagen de Cristo. Nuestras acciones deben predicar sus principios. Nuestras palabras deben hablar sus palabras. Por esta razón, no podemos caer en los errores que los demás caen. Así como los profetas anunciaban lo que vendría y no se quejaban porque no entendían lo que decían o cuándo exactamente sucedería, nosotros debemos aprender a vivir en obediencia y servicio a Dios sin esperar entender todo lo que nos sucede. Imagina qué ilógico sería tener a un profeta quejándose con el Señor porque no vería quién es el Mesías. Imagina a Juan quejándose por no entender cuándo vendría el Apocalipsis. Es ilógico. Pero cuando se trata de nosotros y querer respuestas inmediatas y claras ya nos parece que tiene sentido. La verdad es que es igual de ilógico exigir lo que solamente el Señor en su soberanía quiere revelar. Nos quejamos y nos quejamos pero no llegamos a ningún lado. Por otro lado, puede ser que estás orando sin cesar y te encuentras igualmente estancado. ¿La razón? ¡Estamos orando por lo que el mundo busca y no lo que nuestro Señor! Ora porque tu vida sirva para que otros vengan a Dios. Ora para que tu vida sea de bendición para los que te rodean. Ora para que el Señor transforme tu corazón y puedas amar a tu prójimo. Dejemos de quejarnos y oremos para que seamos utilizados y vehículos de bendición. Si Dios nos quiere revelar sus planes hoy, ¡Extraordinario! Si no nos revela nada, ¡Igualmente extraordinario! Su voluntad es lo mejor en cualquier escenario. No te desanimes ni desesperes. Deja de buscar una solución o una explicación. Deja que el Señor reine y revele conforme a su voluntad y obedezcamos mientras esperamos a ser llamados.

Oración

Dios Padre: tu palabra es increíble y llena de bendición. Te doy gracias por revelarme lo que es importante y ayudarme a discernir entre aquello que me ayudar a crecer espiritualmente y lo que no. Perdóname por cuestionar tus planes y estar demandando una explicación a lo que me sucede. Hoy entiendo que debo entregarme incondicionalmente a Ti y confiar en tu amor y tu voluntad por encima de todo. Gracias Señor. En Cristo Jesús. Amén

domingo, 26 de marzo de 2017

1 Pedro 2:20-21

1 Pedro 2:20-21
Pero ¿Cómo pueden ustedes atribuirse mérito alguno si soportan que los maltraten por hacer el mal? En cambio, si sufren por hacer el bien, eso merece elogio delante de Dios. Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles ejemplo para que sigan sus pasos.
El sufrimiento es parte de nuestra vida. No es natural y por ello hacemos todo lo posible para evitarlo. ¿A quién le gusta sufrir? ¡A nadie! Pero cuando vemos el sufrimiento a través de los ojos de Dios, podemos entender que el sufrimiento es necesario para transformar y renovar nuestro carácter. Las pruebas, el maltrato, el sufrimiento, todo esto va dando forma a tus acciones, reacciones y pensamientos. Si no conocemos a Dios y alguien nos maltrata, ¿Cómo crees que reaccionarías? Obviamente devolveríamos mal con mal. Basta con salir a la calle y ver cómo abunda el deseo de venganza en lugar del amor. Pero Dios nos enseña algo distinto. Nos dice que fuimos llamados para soportar el maltrato y seguir dando buen testimonio. Nos exhorta a obedecer a nuestras autoridades y superiores sin importar que sean dignos o que nos traten bien. Nos enseña que nuestra autoridad principal es Dios y Él ha puesto cualquier autoridad en la tierra y a Él le agrada que nos sujetemos a ellas. Ahora, Dios, siendo conocedor de todo, nos advierte que habrá mucha injusticia. Nos prepara para lo que vendrá y además, nos da dirección: para esto fueron llamados, Cristo sufrió por ustedes dándoles ejemplo para que sigan sus pasos. No nos avientan al mundo para tratar de sobrevivir. Dios nos prepara y nos guía. Lo que nos corresponde hacer es tener fe y confiar en que sus pasos son mejores que los nuestros. Nos corresponde tomarnos de su amor y llenarnos de su consuelo para poder soportar todo esto. Piensa en esto por un momento: la biblia nos dice que no hay mérito o elogio en recibir sufrimiento si recibimos maltrato por haber hecho el mal. Por el contrario, hay mucho mérito en recibir maltrato, y continuar haciendo el bien. ¿De qué lado estás? ¿Cómo son tus reacciones? ¿Eres una persona arrebatada y explosiva? O por el contrario ¿Eres una persona que no hace nada y guarda todo? ¡Dios no quiere robots como siervos! Dios quiere corazones que estén dispuestos a entregarse por completo. Si alguien te maltrata, es normal que te enojes. Es normal que sientas impotencia. Lo que Dios quiere que hagas es doblar tus rodillas, deshacerte de tu orgullo y ponerte a orar pidiendo por paz. Ora porque tengas amor para tu prójimo. Ora para que puedas entender lo que Dios quiere que aprendas. Ora para que tus actos sean similares a los de Jesús. No ores para que se resuelvan los problemas. No ores para que no haya injusticias. No ores para que te cambien de jefe o para que se acabe esto o aquello. ¡No! Dios nos dice que habrá maltrato en nuestras vidas tal y como lo hubo en la de Jesús. Entonces tenemos dos opciones: vivir amargados y enojados cada vez que llega una prueba y atravesamos sufrimiento y maltrato o, vivir pegados al Señor pidiendo que nos llene de Él para poder dar un testimonio de mérito sin importar lo que estemos atravesando. ¿Qué vas a hacer? Yo te animo a que te entregues a Dios y camines sus pasos. Sí, habrá maltrato, pero servirá para moldearte conforme al corazón de Cristo.
Oración

Señor: te pido perdón por mis pecados. Te pido que pueda dar un buen testimonio aunque reciba maltratos. Te pido que tenga fe y pueda ser fuerte para controlar mi cuerpo y mis reacciones pues muchas veces van en contra de tu ejemplo. Te doy gracias por advertirme de lo que habrá de venir y te pido que pueda mantenerme en tus pasos en todo momento. Lléname de tu paz, de tu amor y de tu consuelo para que pueda vivir dando testimonio de Ti. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

sábado, 25 de marzo de 2017

Débora y el respeto

Débora y el respeto
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En esa época una profetisa llamada Débora era jefe de los israelitas. Débora era esposa de Lapidot y acostumbraba sentarse bajo una palmera, conocida como la Palmera de Débora, que estaba en las montañas de las tribus de Efraín, entre Ramá y Betel. Los israelitas iban a verla para que les solucionaran sus problemas. Jueces 4:4
Esta historia nos muestra muchas cosas muy interesantes, como sabemos en aquellos tiempo no se permitía gobernar fácilmente a una mujer o que ocupe un lugar de autoridad espiritual, pero era época de decaimiento y vemos que hay una excepción y no la regla al utilizar Dios a Débora a gobernar al pueblo de Israel, cuando habían vuelto a pecar contra Dios.
Al leer todo el capítulo de esa grandiosa historia, vemos a una gran mujer y valiente. Ella nos muestra que pudo ganarse el respeto a si mismo y a los demás. Pocas personas hubieran pensado que Débora podría cambiar la forma en que los israelitas vivían, pero por la voluntad de Dios esto fue lo que ella hizo y el obedecer a Dios hizo que este pueblo volviera a tener paz. Ella tenía una gran seguridad de hablar y actuar, tanto así que muchas personas la iban a buscar donde ella siempre solía estar sentada bajo una palmera, para que les ayudara a solucionar sus problemas. También vemos su seguridad y convicción a llamar a Barác y ordenarle que fuera a la batalla, aún cuando él tenía dudas sobre esa batalla, ella no dudo y demostró su convicción al acceder acompañarlo a Barác en la batalla.
Barác le respondió:
- Iré solamente si tú me acompañas. De otra manera no iré.
Entonces Débora dijo:
- Está bien, te acompañaré. Pero quiero que sepas que no serás tú quien mate a Sísara (Jefe del ejército de Jabín que ya había vencido antes al pueblo de Israel). Dios le dará ese honor a una mujer. Jueces 4: 8-9
Ella poseía una madurez poco común de aquella época, jamás trato de llevarse el crédito por la victoria que tuvieron al final en la que Dios había permitido que sea así, sino más bien reconoció a todos aquellos que ayudaron.

¿Cuántas veces hemos agradecido por la ayuda de los demás, por muy pequeña que esta sea? ¿Te has ganado el respeto de ti mismo y de los demás?

viernes, 24 de marzo de 2017

Dios cierra la boca de los leones

Dios cierra la boca de los leones
El rey Darío nombro a ciento veinte personas que le ayudaran a gobernar, a estos ciento veinte los vigilaban tres jefes superiores entre los que estaba Daniel. Tan bueno era el desempeño de Daniel que el rey lo nombro jefe de todos y hasta llego a pensar en hacerlo jefe de todo el reino.
La Biblia dice: “Los otros sólo esperaban que Daniel hiciera algo malo, o que cometiera algún error, para acusarlo con el rey. Pero no pudieron acusarlo de nada, pues Daniel siempre hacía bien su trabajo” Daniel 6:4 (Traducción en lenguaje actual).
Y es que desde el antiguo tiempo hay personas con envidia y celo de lo que Dios hace en la vida de los que de corazón sincero lo buscan.
¿Cuántas personas quizá andan esperando que hagas algo malo para acusarte?, quizá muchos ojos este puestos en ti, pero si tu corazón le pertenece al Señor y buscas por todos los medios de agradarlo siempre, jamás tendrán de que acusarte.
Los jefes principales al no encontrar forma de acusar a Daniel por su trabajo, ya que su trabajo era perfecto, la Biblia dice: “Por eso se pusieron de acuerdo y dijeron: «Como no tenemos nada de qué acusar a Daniel, lo haremos caer solamente con algo que tenga que ver con su religión»” Daniel 6:5 (Traducción en lenguaje actual).
Es triste que haya personas dispuestas a tramar de cualquier forma posible tu caída, y es que nadie dijo que le ibas a caer bien a todos, siempre habrá “jefes principales” dispuestos a tramar tu caída a consecuencia de la envidia y celo que tienen hacia lo que Dios está haciendo en ti.
La propuesta de estos jefes principales hacia su rey fue la siguiente: “Todos los jefes y gobernantes queremos sugerir a Su Majestad que ponga en vigor una nueva ley. Según esa ley, durante un mes nadie podrá adorar a ningún dios ni persona, sino sólo a Su Majestad. Esa ley se aplicará en todo el reino, y cualquiera que la desobedezca será echado vivo a la cueva de los leones” Daniel 6:7 (Traducción en lenguaje actual).
La ley era maliciosa, por una parte abogaba al ego del rey y por otra llevaba la intención de atacar directamente a Daniel, ya que estas personas sabían muy bien que Daniel era un hombre entregado a Dios y que por más ley que se instaurara, seguiría buscando a su Dios.
El rey Darío acepto, sin imaginarse el trasfondo de esta idea, pues él apreciaba mucho a Daniel.
Cuando la ley entro en vigor, Daniel lo supo, pero la Biblia narra cual fue su reacción: “Daniel lo supo, pero de todos modos se fue a su casa para orar a Dios. Daniel acostumbraba orar tres veces al día, así que entró en su cuarto, abrió la ventana y, mirando hacia Jerusalén, se arrodilló y comenzó a orar” Daniel 6:10 (Traducción en lenguaje actual).
La actitud de Daniel nos enseña que no importando las circunstancias que nos rodean, no debemos olvidar nuestra relación personal con Dios, no hay ley que nos pueda separar de la búsqueda continua del Señor.
Los jefes principales vieron a Daniel orando, ¿Cómo lo pudieron ver si Daniel estaba en su cuarto?, estos señores, estaban espiando de la forma más vil a Daniel, su propósito era acusarlo de cualquier forma. Quizá a tu alrededor hayan personas como estas, capaces de hacer cualquier cosa sin vergüenza alguna, solo por encontrar en ti una falla. Personas capaces de cualquier cosa solo por verte mal o peor a un, solo por verte ser devorado por leones.
Estos jefes principales rápidamente dieron aviso al rey de lo sucedido y lo presionaron para que cumpliera la ley que el mismo había firmado. El rey le tenía gran estima a Daniel y toda la noche no durmió pensando la forma de poder salvarlo. Pero la presión de estas personas con malas intenciones obligaron al rey a cumplir la rey que era irrevocable, así que no tuvo otra opción que mandar a traer a Daniel para ordenar que lo echaran a la cueva de los leones, pero antes que lo echaran le deseo que su Dios pudiera salvarlo.
La Biblia dice: “Enseguida echaron a Daniel a la cueva de los leones. Luego taparon la cueva con una piedra muy grande, y el rey puso su sello en la entrada. Lo mismo hicieron los jefes principales para que nadie se atreviera a sacar de allí a Daniel” Daniel 6:17 (Traducción en lenguaje actual).
Quizá en algún momento aquellas personas que solo buscan tu mal lograran echarte a una cueva de leones hambrientos que solo esperan el mínimo asomo para devorarte por completo, pero aun en esa cueva llena de leones hambrientos DIOS NO SE OLVIDA DE TI.
Es fácil pensar de ¿Cómo es posible que un hombre que solo busque agradar a Dios pueda terminar en una cueva de leones?, ¿Cómo es posible que un hombre tan integro pueda ser juzgado de esa manera a causa de personas envidiosas y celosas del respaldo de Dios sobre su vida?, ¿Por qué lo permite Dios?, ¿Por qué le pasa esta cosas a siervos de Dios?
Tú puedes pensar todo lo que quieras, hacer tu propio juicio y hacerte todas las ideas que quieras del suceso que puedas estar experimentando, pero hay algo que es seguro y esto es que DIOS ES JUSTO, y a pesar de tener que enfrentarte a personas que te acusan sin causa y que te tiran a una cueva llena de leones, no tienes que olvidar a quien le sirves, por quien vives y a quien le debes todo.
Es fácil en momento de críticas y juicios injustos querer cuestionar a Dios, es fácil pensar que quizá Dios se aparto de nosotros cuando vemos que vamos rumbo a una cueva de leones para ser devorados, pero tranquilo, tranquila, Dios aun no termina la historia.
Al día siguiente el rey Darío fue a la cueva y pregunta: “Cuando estuvo cerca de la cueva, se puso muy triste y gritó: —¡Daniel, tú siempre has adorado al Dios de la vida! ¿Pudo tu Dios salvarte de los leones?” Daniel 6:20 (Traducción en lenguaje actual).
La respuesta fue: “Y Daniel le contestó: —¡Deseo que Su Majestad viva muchos años! Mi Dios envió a su ángel para cerrarles la boca a los leones, para que no me hicieran daño. Mi Dios sabía que yo no he hecho nada malo, y que tampoco he traicionado a Su Majestad” Daniel 6:21-22 (Traducción en lenguaje actual).
¡Increíble! Dios había acompañado a Daniel, aun allí en una cueva llena de leones hambrientos, ¡DIOS CERRO LA BOCA DE LOS LEONES!
Quizá esté siendo juzgado y lanzado a una cueva de leones injustamente o quizá hayan muchos leones a tu alrededor queriéndote devorar, pero hay una cosa de la que tienes que estar seguro, si tú le sirves a Él, si tú vives para Él, entonces ÉL CERRARA LA BOCA DE CUANTO LEON SE TE PONGA ENFRENTE.
Acusadores siempre habrán, gente que critique tu trabajo también, malos comentario, crítica muy fuerte, personas envidiosas o con celos de lo que Dios te ha dado o está haciendo en tu vida siempre aparecerán, leones hambrientos queriéndote devorar, cuevas oscuras que querrán robarte la sonrisa, pero hay algo que nos protege de todo eso: SU PRESENCIA EN NUESTRA VIDA.
A todos los “jefes principales” y leones que se encuentran a nuestro alrededor, a todos ellos este día les digo: ¡DIOS CIERRA LAS BOCAS DE AQUELLOS QUE NOS ACUSAN Y NOS QUIEREN DEVORAR!
Querido hermano, querida hermana, hoy quiero que vuelvas a la calma, si alguien te esta señalando injustamente, si alguien está lanzando juicios equivocados hacia tu persona o hacia el trabajo que realizas, mantén la calma, si vez que sus comentarios te están llevando a la cueva de los leones para ser devorado o devorada, camina, no pongas resistencia, ve directamente a la cueva, porque allí encontraras SU PROTECCION.
Aun en cuevas de leones DIOS ESTARA CONTIGO, ve, camina, porque allí Dios demostrara realmente quien eres para Él, no tengas miedo al resultado, porque DIOS LEVANTARA TU CABEZA y demostrara todo lo contrario a lo que de ti dicen.
Mientras Dios se mostrara en tu vida, los que te acusan tendrán un fin diferente: “Más tarde, el rey mandó que trajeran a quienes habían acusado a Daniel, y que los echaran a la cueva de los leones, junto con sus mujeres y sus hijos. ¡Y enseguida los leones los agarraron y les rompieron los huesos! ¡Antes de que tocaran el suelo, ya los habían despedazado!” Daniel 6:24 (Traducción en lenguaje actual).
Dios hará justicia en tu vida, deja que te acusen lo que quieran hacerlo, deja que te espíen todo lo que quieran y si es posible deja que te lleven a esa cueva en donde esperan devorarte, porque allí mismo en ese lugar en donde ellos creen que será tu final, se demostrara quien es el que está contigo y Él mismo cerrara todas las bocas que tenga que cerrar.

¡Dios cierra la boca de los leones que te quieren devorar!

jueves, 23 de marzo de 2017

Cómo manejar las deudas

Cómo manejar las deudas
Romans 13:1-8
Todo ciudadano tiene la responsabilidad de someterse a la autoridad del gobierno. Obedecer las leyes del país, que no se opongan a los mandatos bíblicos, es parte esencial de honrar al Señor. El v. 7 del pasaje de hoy dice: “Pagad a todos lo que debéis”. Así como estamos obligados a pagar nuestros impuestos, también estamos obligados a pagar todas nuestras deudas (v. 8).
El Señor espera que todo el que pida dinero prestado sea diligente en hacer los pagos regulares. Cuando no pagamos lo que debemos legalmente, somos culpables de robar al dador del préstamo. Pero no solo eso; arruinamos también nuestro testimonio para Cristo. Puesto que el delito de no pagar un préstamo es grave, debemos empeñarnos en salir de deudas, y en no volver a incurrir en ellas.
Quizás este sea su caso. Pero, por más desalentadora que pueda parecerle reducir su deuda, no está solo en esto. Dios quiere que usted sea libre financieramente, y Él le mostrará el camino. Sin embargo, el método del Señor no suele ser una solución rápida, sino un proceso lento y continuo que también le capacitará para evitar futuras deudas. Reconozca que no ha sido un buen administrador de sus recursos, comprométase a hacer algunos cambios, y esfuércese por lograr su meta. Vea luego cómo el Señor le sacará de sus deudas.

¿Le parece a usted una montaña de deuda mayor que el Dios todopoderoso? Si es así, su atención está centrada en sus propias incapacidades, no en la fidelidad del Señor. A quienes se vuelvan al Señor con entrega y arrepentimiento sinceros, el Señor les dará los recursos necesarios como también la perseverancia para pagar sus deudas.

miércoles, 22 de marzo de 2017

David, un varón conforme al corazón de Dios

David, un varón conforme al corazón de Dios
Texto clave: “He hallado a David, hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.” Hechos 13:22
No siempre encontramos en la Biblia a Dios alabando características de sus siervos. Hay algunos casos como por ejemplo, el de Moisés, un hombre realmente manso, o Jeremías que lloraba el dolor de su pueblo, jóvenes como Daniel y sus amigos, dispuestos a dar su vida por su fe. Por alguna razón la mayoría de nosotros preferiríamos más bien ser como David.
Según el texto clave de Hechos, David fue considerado varón conforme al corazón de Dios por una causa bien clara: “quien hará todo lo que yo quiero”. Erróneamente me preguntaba cómo podía ser David conforme al corazón de Dios y haber cometido pecado tan grande como el adulterio, crimen organizado y aquel pecado del censar al pueblo. Pero lo que Dios está destacando como bueno en este verso no son los pecados de David, sino la obra de David. David hizo todo lo que Dios le mandó a hacer.
En este aspecto sí podemos tratar de ser como David, si podemos hacer todo lo que Dios quiere que hagamos. La escritura dice “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). Muchos utilizan este versículo para justificar sus malas obras y cometer toda clase de libertinaje. Pero si analizamos los orígenes de esta escritura encontraremos que se refiere a que todo lo que Dios espera que hagamos lo podemos hacer en Cristo, que nos fortalece; se refiere a la capacidad que Dios nos da para hacer su obra.
David, no solamente hizo lo que Dios le dijo que hiciera, sino que aún propuso en su corazón hacer más de lo que Dios le pidió. Si leemos lo relacionado con la construcción del templo en 2 Samuel 7 y en 1era Crónicas 29 desde el verso 3 en adelante; leemos como a David se le negó la construcción del templo y el 

martes, 21 de marzo de 2017

Sigan progresando

Sigan progresando
Por lo demás, hermanos, les rogamos y animamos en el Señor Jesús a que cada día su comportamiento sea más y más agradable a Dios, que es como debe ser, de acuerdo con lo que han aprendido de nosotros. - 1 Tesalonicenses 4:1 (4:1-7)
Cuando el apóstol Pablo dice: “… su comportamiento sea más y más agradable a Dios”, nos está dando la idea de que necesitamos progresar en la vida cristiana. Hay, incluso, una versión de la Biblia que traduce:  “Sigan progresando en el modo de vivir que agrada a Dios” (NVI).
El progreso es una gran cosa. Si no fuera por él, hoy seguiríamos cocinando sobre el fuego a leña o carbón, seguiríamos transportándonos a lomo de caballo o de burro, y saldríamos cada día a cazar y a pescar para conseguir la comida. El progreso hizo mucho por nosotros, incluso que hoy nos podamos comunicar en forma instantánea con nuestros amigos y familiares en todas partes del mundo por medio de internet. Pero el progreso trajo consigo también mucha contaminación: nuestros desechos contaminan las aguas, los gases que eliminan los automóviles y las fábricas contaminan el aire que respiramos, y la pornografía contamina nuestra mente y nuestro espíritu. Con el progreso viene también más pecado.
El progreso en la vida cristiana es el único que no contamina, y el progreso en la fe no tiene límites, ¡llega hasta el cielo! Si en algo debemos insistir en no quedarnos estancados es en practicar y en crecer más y más en el comportamiento que agrada a Dios. Crecer en nuestro comportamiento cristiano alaba a Dios, y acerca a otros a la salvación que el Señor Jesús logró para todo el mundo.

Gracias, Padre, porque tu amor no contamina. Ayúdanos a crecer en la gracia, y a ejercitarnos en las buenas obras. En el nombre de Jesús. Amén.

lunes, 20 de marzo de 2017

Salmos 2:1-5

Salmos 2:1-5
¿Por qué se sublevan las naciones, y en vano conspiran los pueblos? Los reyes de la tierra se rebelan; los gobernantes se confabulan contra Él y contra su ungido. Y dicen: ¡Hagamos pedazos sus cadenas! ¡Librémonos de su yugo! El rey de los cielos se ríe; el Señor se burla de ellos. En su enojo los reprende, en su furor los intimida.
Como he escrito en otras ocasiones, en la actualidad estamos viviendo una amenaza única a nuestra comunión con Dios. No son ataques como los que vivieron en los tiempos de Daniel o los discípulos de Jesús. Es uno más sutil y probablemente más certero. ¿Cuál es? Se llama Tolerancia. ¿Cómo? Sí. Tolerancia. Aunque parece irónico, la tolerancia que se promueve hoy en día, la pluralidad junto con la inclusión son muy distantes de lo que realmente significan. ¿A qué me refiero? El día de ayer escuché un dato sorprendente: El director de una empresa fue despedido porque años antes de su puesto, apoyó económicamente una campaña que buscaba frenar la legalización del matrimonio homosexual. ¿Cuál es el problema? Te preguntarás. El problema viene cuando una corte de justicia indica que uno puede tener la religión, creencia y pensamiento que uno quiere, pero no puede mantenerse firme ante sus principios si van en contra de lo que ellos quieren. ¿Lo puedes ver? La tolerancia es para aquellos que están de un lado en específico. ¡No es para todos! ¿Quieres tolerancia? Pues tienes que aceptar lo que te dicen porque si no, te has vuelto intolerante. ¿Quieres mantenerte firme en los principios del Señor? Ya no puedes participar en el grupo de la tolerancia. Ahora, no puedo omitir la cantidad de errores que se han cometido en “el nombre de Dios”. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con un grupo u otro sino con Cristo y su sacrificio para que podamos ser reconciliados con Dios Padre. Cuando la biblia es clara, nosotros no podemos ni debemos omitirla ni pensar que podemos “ajustarla” a los tiempos de hoy. Y ¿qué tiene que ver todo esto con el pasaje de hoy? Te voy a pedir que lo vuelvas a leer con mucho detenimiento. Como humanos, somos soberbios. Queremos rechazar a Dios y seguir nuestro camino. La tolerancia que hoy nos promueven, es una muestra perfecta de una sublevación y conspiración contra una verdadera comunión con Dios. Queremos pensar que no estamos mal y que no necesitamos de Él. Quieren hacernos pensar que mantenerse firme y fiel está mal. ¿Sabes? Sin Él estamos perdidos. ¿Sabes? Es necesario que tomes una decisión y decidas de qué lado quieres estar. Del lado de la tolerancia o del lado del Señor. El pasaje de hoy nos enseña claramente que es mejor estar del lado de Jehová. no te desanimes por lo que veas a tu alrededor. Él tiene el control. Él sigue gobernando y nada se mueve sin su autorización. Las naciones podrán revolcarse y el mundo parecerá que no le necesita, pero tú y yo debemos estar convencidos que mantenernos firmes en Él y en sus principios, será la mejor decisión que podamos tomar.
Oración

Padre: te pido perdón por mis pecados y por mi soberbia que me hace pensar que no te necesito. Te pido perdón por mi falta de entrega y por dejarme seducir por este mundo. Hoy entiendo que estar de tu lado es lo mejor y que solamente buscas llenarme de tu amor y prosperarme. Guíame Señor y fortalece mis pasos para mantenerme fiel y firme en Ti. Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús. Amén