jueves, 29 de septiembre de 2016

Sadrac, Mesac y Abed-nego. Fe en Dios.

Sadrac, Mesac y Abed-nego. Fe en Dios. El Fuego no te quemara.  Todo un ejemplo de Fe en Dios

Llevados cautivos a Babilonia por el rey Nabucodonosor, Daniel, Ananías, Misael y Azarías fueron elegidos para ser instruidos en todo para el servicio real.

El rey Nabucodonosor hace una estatua gigantesca y decreta una nueva ley: “Entonces un vocero proclamó: «¡Gente de todas las razas, naciones y lenguas escuchen el mandato del rey! Cuando oigan tocar la trompeta, la flauta, la cítara, la lira, el arpa, la zampoña y otros instrumentos musicales, inclínense rostro en tierra y rindan culto a la estatua de oro del rey Nabucodonosor. ¡Cualquiera que se rehúse a obedecer, será arrojado inmediatamente a un horno ardiente!»” Daniel 3:4-6 (Nueva Traducción Viviente).

Pero habían quienes se reusaban a cumplir esa ley, entre ellos Ananías, Misael y Azarías, popularmente conocidos por los nombres que el rey Nabucodonosor les había impuesto como: Sadrac, Mesac y Abed-nego.

El rey Nabucodonosor se enoja por este hecho y los manda a llamar y les pregunta: “…—¿Es cierto, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que ustedes se rehúsan a servir a mis dioses y a rendir culto a la estatua de oro que he levantado? Les daré una oportunidad más para inclinarse y rendir culto a la estatua que he hecho cuando oigan el sonido de los instrumentos musicales. Sin embargo, si se niegan, serán inmediatamente arrojados al horno ardiente y entonces, ¿qué dios podrá rescatarlos de mi poder?” Daniel 3:14-15 (Nueva Traducción Viviente).

Los tres jóvenes tenían convicción que no eran negociables, ellos tenían claro que podían inclinarse ni servir a otro dios que no fuese su Dios y a pesar de que existía un decreto que castigaba con muerte al que desobedeciera, ellos preferían afrontar las consecuencias que ceder.

Nabucodonosor, pensaba que nadie podía escapar de “su poder”, su desconocimiento del Dios de estos tres jóvenes lo llevaba a pensar de una forma natural. La Biblia dice que el hombre natural no percibe las cosas que son del espíritu, porque para él son locura, porque las cosas espirituales deben discernirse espiritualmente. Era normal que Nabucodonosor creyera que estos jóvenes estaban locos, porque no existía poder, más allá que el de él, que pudiera ayudarlos.

La respuesta de los jóvenes termino de enfurecer al extremo a Nabucodonosor, ellos dijeron: “Sadrac, Mesac y Abed-nego contestaron: —Oh Nabucodonosor, no necesitamos defendernos delante de usted. Si nos arrojan al horno ardiente, el Dios a quien servimos es capaz de salvarnos. Él nos rescatará de su poder, su Majestad; pero aunque no lo hiciera, deseamos dejar en claro ante usted que jamás serviremos a sus dioses ni rendiremos culto a la estatua de oro que usted ha levantado” Daniel 3:16-18 (Nueva Traducción Viviente).

Tengo que destacar la convicción tan firme de estos tres jóvenes que a pesar de saber que están en peligro de muerte su convicción, su fe, no estaba dispuesta a ser negociable. De esta respuesta podemos destacar varias cosas:

1.       Dios es quien realmente gobierna sobre todo. (“…Oh Nabucodonosor, no necesitamos defendernos delante de usted. Si nos arrojan al horno ardiente, el Dios a quien servimos es capaz de salvarnos.  …”)
2.       La convicción de que Dios hará algo. (“…Él nos rescatará de su poder …”)
3.       La incondicionalidad de su FE. (“…; pero aunque no lo hiciera, deseamos dejar en claro ante usted que jamás serviremos a sus dioses ni rendiremos culto a la estatua de oro que usted ha levantado …”)
Yo les pregunto y me pregunto: ¿Seriamos capaces de responder de esa manera, con esa convicción, con esa fe pero sobre todo arriesgando nuestra vida sin saber realmente el resultado?

Y es que debemos de notar la confianza y fe que estos jóvenes tenían, pero aun cuando las cosas no fueran como ellos querían o como pensaban que Dios actuaria, ellos estaban dispuesto a afrontar las consecuencias, ellos decían: “pero aunque no lo hiciera, deseamos dejar en claro ante usted que jamás serviremos a sus dioses ni rendiremos culto a la estatua de oro que usted ha levantado”.

Qué lindo es tener esa convicción, de saber que Dios no está obligado a actuar como nosotros queremos. Qué lindo es aceptar la forma en la que Dios actuara, sin importar que de eso dependa nuestra vida. Leer estas frases de estos jóvenes, me llevan a reflexionar sobre cómo actuamos cuando Dios no obra de la manera que nosotros pensamos o queremos.

¿Qué pasa si Dios no responde como quieres?, ¿Qué pasa si no lo hace en el tiempo que lo necesitas?, ¿Qué sucede, si simplemente nunca responde a eso que tanto quieres que haga?, ¿Cómo vas actuar?, ¿Dejaras de creer?, ¿Dejaras de confiar?, ¿Dejaras de seguirlo?

Nuestra FE en Dios no puede estar ligada a una respuesta, tú y yo no vamos a dejar de creer en Él solo porque no responde cuando yo quiero o como yo quiero, porque aun cuando no nos respondiera, debemos de seguir creyendo y confiando en Él, porque Él si nosotros seguirá siendo Dios, pero nosotros sin Él no somos nada.

La Biblia narra lo siguiente: “Entonces Nabucodonosor se enfureció tanto con Sadrac, Mesac y Abed-nego que el rostro se le desfiguró a causa de la ira. Mandó calentar el horno siete veces más de lo habitual” Daniel 3:19 (Nueva Traducción Viviente).

Dice la Biblia que ordeno a algunos hombres fuertes a que amarraran a los tres jóvenes, y los echaron totalmente vestidos y en el momento que los arrojaron las llamas como eran más fuertes de lo habitual mataron a los mismos soldados que echaban a los tres jóvenes.

De allí viene lo que nadie esperaba, algo totalmente nuevo en la historia, un suceso que quedaría plasmado de generación en generación, uno de esos milagros al mejor estilo de Dios, tal y como nos tiene acostumbrados a actuar, siempre que todo parece en contra y en donde se cree que es tu fin, Dios siempre actúa y lo hace de formas espectaculares.

La reacción de rey ante el suceso que se estaba desarrollando delante de sus propios ojos fue el siguiente: “De pronto, Nabucodonosor, lleno de asombro, se puso de pie de un salto y exclamó a sus asesores: —¿No eran tres los hombres que atamos y arrojamos dentro del horno? —Sí, su Majestad, así es —le contestaron. —¡Miren! —gritó Nabucodonosor—. ¡Yo veo a cuatro hombres desatados que caminan en medio del fuego sin sufrir daño! ¡Y el cuarto hombre se parece a un dios!” Daniel 3:24-25 (Nueva Traducción Viviente).

¡Era otro Milagro asombroso de Dios!, nunca nada igual había ocurrido en la historia, Dios nuevamente estaba mostrando su poder a favor de los suyos. Y es que Dios jamás deja desamparados a los que en Él depositan su confianza, Dios puede actuar de diferentes formas pero con un solo objetivo: Mostrar su poder sobrenatural y cuidar de los suyos.

Pueda que en estos días estés a punto de ser lanzado a un horno de fuego ardiente, pueda que ese horno haya sido calentado no siete veces más de lo normal, quizá diez o veinte veces más, pueda que todo pinte de tal forma que no hay una escapatoria para lo que está a punto de ocurrirte, pero aun en medio de todo ese fuego y de lo que para todos será tu fin, DIOS PUEDE SORPRENDERTE Y ACOMPAÑARTE ALLI MISMO.

Es asombroso, pero sobre todo ¡Que confianza nos da! El hecho de saber que aun en ese horno Dios puede acompañarnos, aun en medio del fuego, Dios estará con nosotros.

El rey Nabucodonosor al ver esto, no puedo hacer más que creer que realmente existía un Dios Altísimo, el dijo: “Entonces Nabucodonosor se acercó tanto como pudo a la puerta del horno en llamas y gritó: «¡Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salgan y vengan aquí!». Así que Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron del fuego” Daniel 3:26 (Nueva Traducción Viviente).

Al salir todo pudieron comprar a totalidad el milagro que acaban de presenciar: “Entonces los altos funcionarios, autoridades, gobernadores y asesores los rodearon y vieron que el fuego no los había tocado. No se les había chamuscado ni un cabello, ni se les había estropeado la ropa. ¡Ni siquiera olían a humo!” Daniel 3:26 (Nueva Traducción Viviente).

¿Recuerdan como habían entrado?, sí, con ropa, la Biblia especifica que el fuego no había dañado absolutamente nada, ¡Ni siquiera olían a humo!, ¡Así es nuestro Dios!

Quizá en algún momento nos tocara pasar por el fuego, pero que lindo y reconfortable es saber que aun allí estará Dios con nosotros y el fuego no nos tocara ni nos hará daño.

No temas, no te preocupes, solo cree sin condición, confía en el Señor, aun cuando las cosas no salgan posiblemente como quieras, no dejes de confiar en Él, que tu convicción, que tu fe jamás sea negociable.

Recuerda:

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”.

Isaías 43:2 (Reina-Valera 1960)


¡Dios no te dejara, siempre estará allí contigo!

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Salmos 28. y 91

Salmos 28. y 91
1. A ti clamaré, oh Jehová.
Roca mía, no te desentiendas de mí,
Para que no sea yo, dejándome tú,
Semejante a los que descienden al sepulcro.
2. Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti,
Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo.
3. No me arrebates juntamente con los malos,
Y con los que hacen iniquidad,
Los cuales hablan paz con sus prójimos,
Pero la maldad está en su corazón.          Salmos 91.Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Morando bajo la sombra del Omnipotente
91  El que habita al abrigo del Altísimo
    Morará bajo la sombra del Omnipotente.
2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
3 El te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.
4 Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.
5 No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,
6 Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.
7 Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará.
8 Ciertamente con tus ojos mirarás
Y verás la recompensa de los impíos.
9 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación,
10 No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada.
11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.
12 En las manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra.
13 Sobre el león y el áspid pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón.
14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
15 Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
16 Lo saciaré de larga vida,

Y le mostraré mi salvación.

martes, 27 de septiembre de 2016

El rey Josías: ejemplo de cómo caminar con Dios

El rey Josías: ejemplo de cómo caminar con Dios
1. Josías busca a Dios (2 Crónicas 34:3ª). ¿Qué comenzó a hacer Josías a los 8 años de su reinado (16 años de edad)?

A pesar de contar con 16 años de edad comenzó a buscar a Dios, ¿pero qué es en realidad buscar a Dios? Más adelante añadiremos distintivos de su vida que nos darán luz al respecto. El principal distintivo de un cristiano (sea líder o no) es que sea conocido por hacer lo recto ante Dios. No practicar el pecado es buscar a Dios. Hay que estar de acuerdo con Dios y no buscar primeramente aprobación de los hombres. No por ser joven es impedimento para buscar a Dios de todo corazón como hizo Josías a los 16 años. La vida del cristiano debe reflejar sus convicciones, creencia y principios en su forma de pensar, hablar y actuar.



2. Josías limpia la nación (2 Crónicas 34:3b-7). ¿Cómo demostró Josías que solamente quería buscar y adorar a Jehová?

Josías demostró que de veras buscaba a Dios limpiando y eliminando los lugares altos de adoración a otros dioses, imágenes, esculturas, etc. No sólo lo hizo en sus dominios, sino que su celo por Dios lo llevó a limpiar más allá de lo que comprendía su reino (v. 6). Fue personalmente a hacerlo. El creyente debe concentrarse en su búsqueda y adoración a Dios y quitar de su vida, comunidad y entorno todo lo que implica adoración a otros dioses. La idolatría, además de imágenes, puede ser el trabajo, la institución, tradiciones, posición, economía, popularidad, etc. Somos responsables por limpiar nuestras vidas, comunidad y entorno. ¿Cómo lo hacemos? Viviendo una vida santa, gozosa y en plena dependencia de la voluntad de Dios que motive a los no creyentes a ser diferentes a lo que son, siendo consecuente entre lo que creemos y lo que vivimos.

3. Josías escucha la Palabra de Dios y se conmueve (2 Crónicas 34:14-33).

Josías estaba enfrascado en una tarea muy grande junto con sus siervos: reparar la casa de Jehová. Aun así hizo un alto para escuchar la palabra de Dios. No importa cuan ocupados estemos, hay que escuchar cada día lo que Dios tiene que decirnos. El cristiano, al igual que Josías, debe ser sensible a la palabra de Dios y dejarse confrontar por ella. Hay que reconocer los errores y pecados, y arrepentirse delante de Dios y de la comunidad. Josías obedeciendo a las estructuras de la época mandó a consultar a Dios por lo que había escuchado de su palabra. Pero hoy el cristiano puede acercarse a Dios y buscar su dirección, aprobación y bendición para su vida, familia y ministerio. El rey Josías cuando congregó a los líderes y a todo el pueblo les compartió la palabra de Dios y no su experiencia con Dios. Este es el reto para hoy: enfocarnos en la palabra de Dios que es universal para todos y no en experiencias particulares que pueden variar de una persona a otra. Josías nos desafía con su pacto de caminar con Dios y guardar su palabra, ¿estás dispuesto a seguirle?

Conclusión (2 Reyes 23:25). Se describe a Josías como un hombre totalmente convertido a Jehová, conforme al ideal establecido en Deuteronomio 6:4-9, un verdadero israelita: que busca y ama a Dios, guardando sus mandamientos. El rey Josías, no sólo buscó a Dios y fue sensible al escuchar la palabra de Dios, sino que obedeció lo que ella decía. Las emociones deben estar controladas por la palabra de Dios. No es malo expresar los sentimientos, pero hay que sobrepasar eso y obedecer lo que Dios dice. El cristiano, al igual que Josías debe ser resuelto y demostrar en la práctica que está obedeciendo lo que Dios dice. Hacerlo con pasión y fidelidad y en forma adecuada a la palabra de Dios. La principal obediencia del cristiano debe ser en su propia vida: su integridad se debe conocer en la comunidad. Dios nos llama hoy a retomar esta historia y aplicarla a nuestras vidas. En todos los tiempos es necesario buscar a Dios de todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas.


Seamos fieles buscando a Dios de todo corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas,

lunes, 26 de septiembre de 2016

UNA NUEVA OPORTUNIDAD Ezequías. 2 Reyes 20:1

UNA NUEVA OPORTUNIDAD   Ezequías. 2 Reyes 20:1.   LA REALIDAD DE NUESTRA PARTIDA  (enfermo de muerte V. 1)

En cualquier momento vamos a partir por lo tanto debemos ser consciente de nuestro fin en ésta tierra.  ¿CUANTOS AÑOS NOS GUSTARIA VIVIR MAS? Ecles. 8:8 No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte; y no valen armas en tal guerra, ni la impiedad librará al que la posee. Una enfermedad por simple que sea, es un recordatorio de que un día moriremos. Nunca se está demasiado enfermo hasta que se va con el médico. Hay enfermedades sin síntomas, silenciosas como la hipertensión. NO respeta edades (niños, jóvenes, adultos,  viejos). Alguna vez usted ha dicho: Dios me dio una nueva oportunidad, tal vez escuchó de otros: Bueno Dios le dio una nueva oportunidad. Esto cuando estuvimos ante un peligro inminente de un asalto, un accidente de tráfico, un peligro, en esos segundos lo primero que pensamos es en la familia, muchos han elevados una oración silenciosa, Dios si me saca de esta, si me das una nueva oportunidad, voy a cambiar mi conducta con Dios, con la iglesia,   con la familia etc. ejemplo cuando hay un fuerte temblor… Pero usted sabe lo que pasa,  muy pocos cumplen con sus promesas,

ORDENAR LA CASA   (Ordena tu casa v.2)   Dios  a través de Isaías le da a Ezequías la noticia de que iba a morir, así que por lo tanto Ordena tu casa antes de partir.   En el sentido terrenal Hacer testamento; resolver problemas familiares; reconciliarse      Ordena tu casa en el sentido espiritual    Una simple enfermedad debe ser suficiente para ser humildes para con Dios. No hay que ser orgullosos una vez que nos hallamos curado 2 Crónicas 32:24,25; “En aquel tiempo Ezequías enfermó de muerte;  y oró a Jehová,  quien le respondió,  y le dio una señal. Mas Ezequías no correspondió al bien que le había sido hecho: sino que se enalteció su corazón,  y vino la ira contra él,  y contra Judá y Jerusalén”.

Porque morirás, y no vivirás Ya no tendremos oportunidades. Si no ordenamos nuestra vida estando vivo no lo vamos hacer de muerto. No tendremos oportunidad de pedir perdón, de perdonar, de ser ejemplo, de servir a Dios. De nada sirve hacer planes con  nuestra vida, si no está Dios en ellos.  Veamos lo que nos dice Lucas 12: 12-16; También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. 12:20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Lucas 12: 12-16

III  UNA ORACIÓN A DIOS CON LA ACTITUD  CORRECTA PUEDE CAMBIAR EL CURSO DE LA HISTORIA (vv. 2-5)

Con frecuencia desestimamos el enorme poder que hay tras la oración. Puede que las circunstancias que esté enfrentando ahora sean sumamente difíciles; incluso, personas a su alrededor le han dicho que no hay remedio. Eso fue lo que enfrentó el rey Ezequías. Sin embargo, cuando volvió su mirada a Dios, el curso de la historia cambio. Dios no solo hizo un milagro de sanidad en su vida, sino que utilizó circunstancias en apariencia ilógicas, que rompían todo esquemas, para mostrar su poder. Es el Dios de gloria y poder en el que hemos creído. Dios responde a nuestras oraciones. Con frecuencia

Escuchamos a personas que olvidan que Dios no solo nos ama sino que, además, escucha nuestras oraciones.  Cuando se enteró de la inminencia de su muerte, el rey Ezequías fue al Señor en oración (v. 2)

El rey Ezequías tenía claro que podía confiar en Dios para que obrara un milagro (vv. 2, 3)  La oración es intimidad con Dios.  El rey Ezequías volcó su corazón a Dios como debemos hacer siempre que oramos.  Dios escucha y responde a nuestras oraciones. Es el adversario espiritual quien nos siembra la idea de que estamos solos (v.4, 5). Dios desea hacer algo especial con nuestra vida hoy. Pídale ese milagro que necesita, como lo hizo el rey Ezequías (v. 6)

Dios obra de manera sorprendente y rompe todos los esquemas (vv. 7- 11)  La clave para que la oración cambie las circunstancias, es que toda nuestra fe la depositemos en Dios. Creer por encima del qué dirán, creer y obrar


CONCLUSIÓN  ¿Hemos tenido la oportunidad de vivir como del Rey Ezequías después de sanar de una enfermedad? Aprovechémosla para servir más a Dios. Es evidente que las circunstancias pueden cambiar, y lo que hoy rebosa de salud mañana puede caer en enfermedad, situación que podemos enfrentar usted y yo.  ¿Estamos seguros de que la próxima vez que nos enfermemos volveremos a sanar? ¿Qué tan agradecidos estamos hoy por la oportunidad que Dios nos da de estar viviendo? Ahora, cuando andamos en los caminos del Señor, podemos tener la certeza de que no estamos solos, y que—cuando oramos—ocurren milagros y las circunstancias, por adversas que parezcan, cambiarán. No sabemos los años de vida que nos dará el Señor, pero hoy que vivimos, ahora que estamos vivos, adoremos y honremos a Dios con nuestras vidas.  Aprovechemos está nueva oportunidad que tenemos cada día para crecer espiritualmente, pongamos en orden nuestra casa y que nuestras oraciones sean sinceras para ver entonces la misericordia de Dios.  Amén.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Joás: De un Buen Inicio a un Trágico Final

Joás:   De un Buen Inicio a un Trágico Final

La vida de Joás, rey de Judá, es un estudio interesante de un personaje que inicio por la senda correcta, pero terminó en una desgracia vergonzosa (véase 2 Cr. 22:10–24:27).  Sus cuarenta años de reinado lo vieron ir de un defensor celoso en el servicio a Dios a un asesinato de quien hablaba la voluntad de Dios.  Su reinado empezó en medio de una feliz exclamación, “Larga vida al rey”.  Este terminó con sus propios siervos matándolo en la cama después de que fue herido gravemente en batalla.  Su coronación ocurrió en la casa de Dios mientras estaba en el lugar tradicional de los reyes (2 Rey. 11:14).  Para el tiempo de su muerte, su desgracia fue tan grande que no fue sepultado en las tumbas de los reyes.

¿Qué lecciones podemos aprender de una vida de estas?  ¿Cómo podemos evitar las dificultades y peligros que vencieron al rey Joás?  ¿Cómo podemos divisar las señales de peligro?

Un Inicio Fiel

Como bebé, Joás fue salvado de su cruel abuela, Atalía, quien trató de matarlo y apoderarse del trono para ella misma (cfr. 2 Cr. 22:10-12).  Joás fue llevado al templo y criado durante seis años bajo el cuidado de Joiada, el fiel sumo sacerdote de Dios.  A la edad de siete años, Joás se convirtió en rey (24:1).  En ese tiempo, a Joás le fue dado el testimonio (la Ley), la cual obviamente había estudiado a los pies de Joiada, para guiarlo como rey.

Siguiendo a la coronación, el registro dice, “Y Joiada hizo pacto entre sí y todo el pueblo y el rey, que serían pueblo de Jehová” (2 Cor. 23:16).  El versículo siguiente muestra la buena voluntad de ellos de poner en práctica la ley de Dios mientras destruían el templo de Baal y mataban al sacerdote idólatra.  La buena influencia de un maestro fiel es vista en la temprana vida de Joás por medio de la declaración, “E hizo Joás lo recto ante los ojos de Jehová todos los días de Joiada el sacerdote” (2 Cr. 24:2).

En una ocasión, el celo de Joás por hacer lo bueno, aun excedió al de aquellos que habían ayudado en enseñarle los principios de la ley de Dios.  Joás quiso restaurar el templo y mandó que esto se hiciera rápidamente.  Aquellos a cargo se tomaron mucho tiempo y Joás los reprendió merecidamente.  Ante su insistencia el dinero se reunió más rápidamente, la obra fue emprendida, y la tarea fue completada.  En esta instancia, Joás demostró que no solo era influenciado a hacer lo bueno, sino que también influenció a los demás a hacer lo bueno.  Fue un noble principio.

El Proceso de Apostasía

Después de la muerte de Joiada, la vida de Joás dio un giro descendente.  El registro muestra cómo las malas compañías apelaron a su orgullo.  En 2 Crónicas 24:17-18, leemos:

17Muerto Joiada, vinieron los príncipes de Judá y ofrecieron obediencia al rey; y el rey los oyó. 18Y desampararon la casa de Jehová el Dios de sus padres, y sirvieron a los símbolos de Asera y a las imágenes esculpidas. Entonces la ira de Dios vino sobre Judá y Jerusalén por este su pecado.

El fiel siervo de Dios que anteriormente se doblegaba en humildad ante Dios ahora era adulado y lisonjeado  por los hombres malos que hacían reverencia ante él.  Como resultado, Joás dejó de escuchar el consejo de los hombres justos y empezó a escuchar el consejo de los impíos (cfr. Sal. 1:1).

Siguiendo ese consejo, Joás se olvidó de Dios, olvidándose de la ley que le había sido enseñada en su juventud.  Empezó a practicar lo malo y progresó en esa maldad hasta que habían influenciado a toda Judá para que siguiera sus impíos caminos.  El buen rey había influenciado al pueblo para ser a Dios era ahora el rey malo que lleva a sus súbditos a la condenación.  ¡Una tragedia!

El Endurecimiento del Corazón

Dios no renunció a Joás y al pueblo y en su primera rebelión.  La Biblia registra la súplica del Señor para que retornaran y la creciente resistencia a su rogativas:

“19Y les envió profetas para que los volviesen a Jehová, los cuales les amonestaron; mas ellos no los escucharon. 20Entonces el Espíritu de Dios vino sobre Zacarías hijo del sacerdote Joiada; y puesto en pie, donde estaba más alto que el pueblo, les dijo: Así ha dicho Dios: ¿Por qué quebrantáis los mandamientos de Jehová? No os vendrá bien por ello; porque por haber dejado a Jehová, él también os abandonará. 21Pero ellos hicieron conspiración contra él, y por mandato del rey lo apedrearon hasta matarlo, en el patio de la casa de Jehová. 22Así el rey Joás no se acordó de la misericordia que Joiada padre de Zacarías había hecho con él, antes mató a su hijo, quien dijo al morir: Jehová lo vea y lo demande” (2 Cor. 24:19-22).

Jehová los llamó al arrepentimiento a través de los profetas (plural), pero ellos no escucharon.  Cuando Zacarías los reprendió con la verdad, lo mataron en lugar de cambiar sus caminos.  Por supuesto, la muerte del profeta no cambió la verdad que habló.  Meramente quitaron de en medio la fuente que podía volverlos a la justicia.

Es declarada lúcidamente la culpabilidad de Joás.  Se había apartado de sus principios de una manera ofensiva, escandalosa y deshonrosa.  Todo el bien que había hecho en sus primeros días no serían recordados porque había renunciado a ellos para convertirse en el abandaderado del error y la maldad.  Con seguridad, Dios no podía recordar el bien, pero lo observaba como un traidor para lo malo (Ez. 33:13).

Sin embargo, la paradoja es que sus propios contemporáneos, de quienes buscó el favor, también se olvidaron de él en su muerte por medio de sepultarlo alejado de los reyes (2 Cr. 24:25).  Lo usaron para conseguir lo que querían, pero al final lo dejaron a un lado.  La causa del pecado le costó todo, pero no le dio nada a cambio.  ¡Eso es lo que pasa por negociar con el pecado!

Aprendiendo la Lección Hoy Día

La vida de Joás es un ejemplo clásico de apostasía.  Aquellos que dejan al Señor y hacen que otros se pierdan, a menudo son aquellos que tuvieron el más noble de los inicios.  Son levantados por padres cristianos o se benefician de la influencia de los santos fieles, de los ancianos y los predicadores.  Esa influencia dura por un tiempo y da lugar a un estallido ardiente de acción por la causa de Cristo.  Pero cuando llegan los momentos de prueba, es dejado el camino de la verdad por las sendas del pecado y del error.

La caída frecuentemente ocurre ante la entrada del orgullo (Pr. 16:18; 29:23).  Cuando un hombre empieza a escuchar las adulaciones vanas de aquellos que buscan usar su influencia, el resultado va a ser el desastre.  La Biblia está repleta con ejemplos afirmando este hecho.  Una mirada breve a la historia de la restauración en tiempos más recientes muestra la misma cosa.  ¿Cuántas veces los predicadores populares se han desviado del camino estrecho y angosto a medida que escuchan la adulación de los hermanos adoradores?  ¿Cuántas veces aquellos que tuvieron un inicio modesto empezaron a comprometer la verdad a medida que sus hermanos les ofrecían la presidencia de un colegio, una redacción, u otros lugares de influencia?  Los privilegios ofrecidos por aquellos que aman el camino de lo malo muchas veces ciegan sus ojos del alma piadosa que es luego seducida por el orgullo.


Sin embargo, propiamente se ha dicho que los placeres del pecado son solamente por un tiempo.  Cuando uno deja su lugar como siervo de la justicia para convertirse en señor de aquellos que encabezan la apostasía, su gloria será de corta duración.  Aquellos que han usado su influencia para ayudar a la maldad de ellos termina desplomándose rápidamente.  Quieren adentrarse más en la apostasía y él es el único instrumento para iniciar el proceso.  Al final, uno usado así será observado negativamente por ambos lados.  Cristo y aquellos que continúan apoyando su verdad lo observaran como traídos.  Satanás y aquellos que prosiguen en el error se olvidarán de él porque él es meramente una figura transitoria para ellos. Pueda Dios ayudarles a abrir sus ojos para que vean.

sábado, 24 de septiembre de 2016

El Rey Josafat.

El Rey Josafat.  EL VALLE DE BERACA 2 CRONICAS 20: 1-30

INTRODUCCIÓN:
Sin duda Dios actúa de muchas maneras, la multiforme manera de actuar de Dios a veces puede sorprendernos, sin duda Dios tiene un estilo único de actuar en nuestra vida.
Josafat fue un rey que experimento el estilo único de actuar de Dios. Definitivamente cuando nos enfrentamos a situaciones fuera de nuestro control, la mejor forma de ver un resultado positivo es buscando de Dios. Característica que estaba presente en la vida del rey Josafat.
El rey Josafat tuvo que enfrentar una situación humanamente incomoda, pero listo en su actuar se dio cuenta que pese a que contaba con un buen ejercito de guerrero, su fe tenía que depender de Jehová de los Ejércitos.

EL ENEMIGO LANZA SU ATAQUE. (2 Crónicas 20: 1, 2)
Ninguno de nosotros estamos exentos de los ataques del enemigo, al igual que Josafat nosotros muchas veces seremos atacados por multitud de enemigos.
Hay momentos en la vida en donde pensamos que los ataques que vienen a nuestra vida son muchos y que no los podremos soportar.
FRENTE A LOS ATAQUES, ¿QUÉ HIZO JOSAFAT?. (Crónicas 20: 3-4)
Primero como todo ser humano tuvo miedo: como todo humano sintió temor al saber que muchos pueblo venían contra el. (v.3)
Segundo se humillo: Humillarse es reconocer mi estado delante de Dios, es reconocer que sin El nada puedo, pero que con El todo lo puedo. Humillarse es reconocer de donde provienen mis fuerzas.
Tercero hizo participes a su pueblo: Un verdadero líder hace participe a su gente de su responsabilidad, es decir que enseña al pueblo que son uno solo.
Josafat fue un hombre que supo clamar a Dios, su clamor lo podemos definir de la siguiente manera:
1. Reconoció el dominio de Dios sobre todos los reinos. (v.6A)
2. Reconoció el Poder de Dios para vencer en cualquier circunstancia. (v.6B)
3. Le Recordó a Dios su pacto con Abraham. (v.7)
4. Le Recordó a Dios la dependencia de ellos hacia El. (v.8, 9)
5. Le Recordó a Dios el bien que El había hecho con estos pueblos y el mal de cómo estaban pagando después de recibir su favor. (v.10, 11)
6. Le encomendó el Juicio a Dios. (v. 12)
Las Respuesta de Jehová no se hizo esperar y fue a través de un descendiente del cantor Asaf. (v.14-17)
“y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. Mañana descenderéis contra ellos; he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis, y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel. No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros.”
Después de recibir una respuesta tan linda departe de Dios, Josafat se inclino a tierra y junto a el todo Judá y los moradores de Jerusalén y ADORARON, esto demuestra la importancia de adorar a Dios luego de una respuesta. (v. 18, 19)
LA HORA DE LA BATALLA.
Después de recibir Palabra de parte de Dios de que el pelearía por ellos llego el momento de poner en marcha la fe.
Un líder con Fe, es un líder que alienta a su pueblo. (v.20)
La Batalla no era una batalla común y corriente, era una batalla espiritual, por esa razón los cantos y mas aun los ornamentos sagrados, señal de que era una guerra de Dios y no de los hombres. (v.21)
Es de gran importancia de mantener la adoración en medio de la guerra espiritual(v. 22), al momento de estar adorando a Dios, el hizo que sus enemigos se mataran entre ellos mismos. Es impresionante leer el versículo 23 puesto que la victoria de Dios llego a tal punto que los enemigos se mataban entre ellos mismos, aun entre compañeros. Definitivamente es algo divino que estaba ocurriendo.
Cuando el pueblo de Judá llegaron al sitio correspondiente para la Batalla, se dieron cuenta que sus enemigos yacían muertos y que ni uno había escapado. Aquel temor que en un principio el rey Josafat había experimentado se había convertido en una victoria y en una bendición, puesto que además de no tener que pelear contra sus enemigos, Dios les regalo el botín que tardo en recogerse 3 días ya que era tanto que no se lo podían llevar en un día.
EL VALLE DE BERACA. (v. 26)
Aquel lugar en donde se suponía que habría una tremenda batalla y que a lo mejor hubiera podido llevarlos a la muerte, se convirtió en un lugar de bendición, en pocas palabras en un valle de BERACA ósea BENDICIÓN.
Requisitos para recibir bendición:
1. Humillación.
2. Sometimiento.
3. Fe inquebrantable.
4. Obediencia.
5. Adoración.
Dios puede convertir tu peor temor en una bendición, si tan solo lo buscamos y creemos en lo que El puede hacer.
LOS RESULTADOS DE CREER EN DIOS.
1. Recibieron bendición. (v. 25, 26)
2. Recibieron gozo y liberación de sus enemigos. (v.27)
3. Alabaron a Jehová. (v.28)
4. Dios dio testimonio de su poder delante de todos los pueblos de la tierra. (v.28)
5. Dios les dio paz todo el tiempo de Josafat. (v.29)
CONCLUSIÓN:

Dios quiere que cada uno de nosotros le permitamos pelear la batalla por nosotros, pero para esto necesitamos fe para poder creer todo lo que Dios puede y esta dispuesto a hacer en nuestra vida. Este es un buen momento para pedirle a Dios que nos ayude a tener Fe de tal manera que nada ni nadie pueda derrotarnos en esta batalla espiritual que enfrentamos día tras día.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Asa, rey de Judá

Asa, rey de Judá

El Señor recorre con su mirada toda la tierra, y está
Listo para ayudar a quienes le son fieles.  Pero de ahora en adelante tendrás guerras, pues actuaste como un necio?
II Crónicas 16:9 En el año treinta y seis de su reinado otro enemigo se levantó contra Asa, ya habían pasado las épocas en las que él dependía totalmente de Dios, los años vividos lo habían vuelto más independiente y
autosuficiente, así que cuando supo de otro contrincante no se le ocurrió mejor idea que buscar un aliado pagano para pelear contra ese vecino que daba problemas, otro profeta de Dios se levantó inmediatamente le advirtió que no debería poner su confianza en ningún hombre en vez de confiar en el Señor:
El Señor recorre con su mirada toda la tierra y está listo para ayudar a quienes son fieles, pero de ahora en adelante tendrás guerras, pues actuaste como un necio
Una vez que permites que un espíritu inmundo te convenza a pecar te haces sordo a la verdadera voz de Dios.  Asa se enfureció contra el siervo de Jehová, lo mandó a encarcelar y comenzó a oprimir a todo su pueblo.
Se puede encarcelar a Dios ¿Puedes callar la voz de sus Mensajeros? NO, Asa se enfermó de los pies y aunque su enfermedad era grave, no buscó al Señor, sino que recurrió a los médicos, así murió a los cuarenta y un años de su reinado.

Nosotros no tenemos un reino, pero Dios nos ha dado un dominio donde dar testimonio y Palabra que somos hijos de Dios, Tenemos que tener convicciones firmes de no apartarnos de Dios, esto sólo será posible si le dejas limpiar todos esos altares que quieren gobernar tu vida.  Ten temor a Dios, pon tu vida en las manos de Él y tu pequeño reino será prosperado.  El Rey Asa comenzó su reinado con su Fe puesta en Dios y Dios confirmo su reinado. Pero con el pasar del tiempo comenzó a confiar más en la ayuda del hombre que en Dios que le avía dado la victoria de sus enemigos.  No es como se comienza. Si no como se termina. Que Dios nos ayude a no perder nuestra Fe  y apartarnos de EL. 

jueves, 22 de septiembre de 2016

Un corazón que no busca a Dios.

EL EJEMPLO DE ROBOAM: Un corazón que no busca a Dios.
  La única vez que Roboam se quebrantó ante Dios

“Y los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron: Justo es Jehová. 7 Y cuando Jehová vio que se habían humillado, vino palabra de Jehová a Semaías, diciendo: Se han humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve, y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac” (2 Crónicas 12: 6, 7)

Solamente una vez las Escrituras nos relatan que Roboam se humillara ante Dios, y posiblemente su misma pusilanimidad le ayudó a hacerlo (por lo tanto, su motivación no era 100% correcta).

Esto ocurrió de la siguiente manera. Cuando una vez él se dio cuenta de que su reino estaba ya consolidado, dejó a Dios:

“Cuando Roboam había consolidado el reino, dejó la ley de Jehová, y todo Israel con él” (2 Crónicas 12: 1)

Como consecuencia de ese acto de rebeldía; cobarde y prepotente, Dios, pocos años más tarde ejecutó un juicio directo:

“Y por cuanto se habían rebelado contra Jehová, en el quinto año del rey Roboam subió Sisac rey de Egipto contra Jerusalén, 3 con mil doscientos carros, y con sesenta mil hombres de a caballo; mas el pueblo que venía con él de Egipto, esto es, de libios, suquienos y etíopes, no tenía número. 4 Y tomó las ciudades fortificadas de Judá, y llegó hasta Jerusalén” (2 Crónicas 12: 2-4)

El ataque llegó hasta la misma Jerusalén, la capital del reino.

En este caso Dios les hizo saber por su profeta, el porqué del ataque del enemigo:

“Entonces vino el profeta Semaías a Roboam y a los príncipes de Judá, que estaban reunidos en Jerusalén por causa de Sisac, y les dijo: Así ha dicho Jehová: Vosotros me habéis dejado, y yo también os he dejado en manos de Sisac” (2 Crónicas 12:5)

Todas las confianzas de Roboam en su reino y en su bienestar se vieron fulminadas en un santiamén.

DEJAR A DIOS IMPLICA QUE SU PROTECCIÓN DESAPARECE.

En estos párrafos de la Escritura vemos que dejar a Dios no significa solamente apostatar deliberadamente, sino: prescindir de Él en nuestros corazones, por tener nuestra confianza en las cosas que nos rodean.

Esto se llama IDOLATRÍA.    Concluyendo

Pero la voluntad de Dios ha sido muy claramente revelada:

 “Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él” (2 Crónicas 16: 9)

Dios está constantemente buscando a la gente que tiene un corazón perfecto para con Él, para mostrar Su poder.

Esto siempre implicará un negarse a sí mismo (puerta estrecha), para que Dios tenga perfecta apertura para hacer Su voluntad, lo cual implicará el estar totalmente de acuerdo con Él.

Todo deberá ser conforme a verdad, y no tan sólo conforme a apariencia:

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.  22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (Mateo 7: 21-23)


Lo que define a un auténtico cristiano es que dispone su corazón para Dios, para que Él sea el todo en ese corazón.//