lunes, 18 de junio de 2018

¿Qué significa ser un cristiano nacido de nuevo?


¿Qué significa ser un cristiano nacido de nuevo?
 Pregunta: "¿Qué significa ser un cristiano nacido de nuevo?"

Respuesta: ¿Qué significa ser un cristiano nacido de nuevo? El pasaje clásico de la Biblia que responde a esta pregunta es el de Juan 3:1-21. El Señor Jesucristo está hablando con Nicodemo, un fariseo prominente, y miembro del Sanedrín (un principal entre los judíos). Había venido a Jesús de noche para hacerle algunas preguntas.

Mientras Jesús hablaba con Nicodemo, Él dijo “...De cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” Nicodemo le dijo, “¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?” Jesús contestó, “De cierto te digo, que el que no naciere del agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo...” (Juan 3:3-7).

La frase “nacido de nuevo” literalmente significa “nacido desde arriba.” Nicodemo tenía una necesidad verdadera. Él necesitaba un cambio de corazón – una transformación espiritual. El nuevo nacimiento, el nacer de nuevo, es un acto de Dios por el cual la vida eterna es impartida a la persona que cree (2 Corintios 5:17; Tito 3:5; 1 Pedro 1:3; 1 Juan 2:29; 3:9; 4:7; 2:1-4, 18). Juan 1:12,13 indican que “el nacer de nuevo” también transmite la idea de “volverse hijo de Dios” al confiar en el nombre de Jesucristo.

La pregunta viene de manera lógica, “¿Por qué una persona necesita nacer de nuevo?” El Apóstol Pablo en Efesios 2:1 dice, “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados...” A los Romanos en Romanos 3:23, el Apóstol escribió, “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.” De manera que, una persona necesita nacer de nuevo a fin de que sus pecados sean perdonados y para poder tener una relación con Dios.

¿Cómo ocurre eso? Efesios 2:8,9 formulan, “Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” Cuando uno es “salvo”, él (o ella) ha nacido de nuevo, ha sido renovado espiritualmente, y ahora es hijo de Dios por el derecho de este nuevo nacimiento. Confiar en Jesucristo, en Aquel quien pagó la penalidad del pecado al morir Él en la cruz, es lo que significa “nacer de nuevo” espiritualmente. “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es...” (2 Corintios 5:17 a).

Si nunca ha confiado en el Señor Jesucristo como su Salvador, ¿consideraría usted dar lugar al Espíritu Santo mientras El le habla a su corazón? Usted necesita nacer de nuevo. ¿Haría usted la oración de arrepentimiento para así volverse hoy una nueva creación en Cristo? “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.” (Juan 1:12-13)

Si usted desea aceptar a Jesucristo como su Salvador y nacer de nuevo, aquí está una oración modelo. Recuerde, hacer esta oración o cualquier otra, no va a salvarlo. Es solamente el confiar en Jesucristo lo que le puede librar del pecado. Esta oración es simplemente una manera de expresar a Dios su fe en Él, y agradecerle por proveerle su salvación. “Dios, sé que he pecado contra ti y merezco castigo. Pero Jesucristo tomó el castigo que yo merecía, de manera que a través de la fe en El yo pueda ser perdonado. Me aparto de mi pecado y pongo mi confianza en Ti para la salvación. ¡Gracias por Tu maravillosa gracia y perdón – el don de la vida eterna! en El nombre de Jesús, ¡Amén! “Después ay que congregarse en una Iglesia Evangélica donde le enseñe conforme a la Biblia.  
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domingo, 17 de junio de 2018


NO HAY EXCUSAS PARA SUSTITUIR A DIOS.

El Eterno “Dios Viviente”, es el creador del universo y de todo cuanto en él hay; es la fuente de la existencia y de la vida.

¡Es su Causa Primera!
¡Es su Causa Eterna!
¡Es su Causa Viva!

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra”
Génesis 1:1

 “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”
Juan 1:1-4

No se trata de una causa material sujeta a las leyes físicas; sino de una causa espiritual, eterna, perfecta, bella e inteligente. Una causa transcendente.

¡De no ser así, nada existiría!
¡De la “nada”, nada puede surgir!

“Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas...”
Romanos 1:20

“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”
Heb 11:3

El hecho que seamos incapaces de demostrar a Dios con las leyes de la ciencia, explicarlo con nuestras palabras y representarlo bajo nuestros parámetros sensoriales, no indica su inexistencia; al contemplar la naturaleza impregnada de tanta perfección, inteligencia y belleza, necesariamente nuestros ojos se remontan y se enfocan más allá de toda realidad física.

¡La naturaleza “nos habla” de Dios!
¡La naturaleza nos refleja al Creador!

“Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?
Salmo 8:3-4

“El que hizo la tierra con su poder, el que puso en orden el mundo con su saber, y extendió los cielos con su sabiduría; a su voz se produce muchedumbre de aguas en el cielo, y hace subir las nubes de lo postrero de la tierra; hace los relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus depósitos”
Jeremías 10:12-13

No hay nada ni nadie en todo el universo y en la naturaleza que se compare con Dios; su realidad escapa radicalmente de toda “grandeza” humana y terrenal...

¡Dios no tiene parámetros de comparación!
¡Ningún ser creado posee sus atributos!

“¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo. Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio”
Isaías 40:25-26

La acción de sustituir a Dios por toda cosa creada es idolatría, es darle atributos divinos a la criatura; esas son las nefastas consecuencias de degeneración y destrucción que enfrentamos en los tiempos actuales.

¡Esta es la realidad del mundo actual!
¡No la podemos obviar!

“Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.  Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican”
Rom 1:18-32




NO HAY EXCUSAS PARA SUSTITUIR A DIOS.

No hay excusas para negar su realidad eterna cuando hay evidencias claras y palpables ante nuestros ojos. Es una NECEDAD hacerlo...

“Dice el necio en su corazón: No hay Dios”
Salmo 14:1

Además de manifestarse en la naturaleza, nos ha revelado su voluntad de manera plena y específica por medio de Jesucristo, el Verbo Encarnado.

“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a nuestros antepasados por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas”
Hebreos 1:1-3

El mismo da fe de ello ante sus discípulos...

“Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos”
Lucas 24:44

No hay excusas para sustituir las palabras de Dios, por las palabras del hombre, cuando en repetidas ocasiones nos ha dado claras confirmaciones claras y oportunas de su eficacia; no hay excusas para negar la realidad de un Dios real y comunicativo que nos instruye con sus verdades absolutas por medio de su revelación escrita.

¡El Dios que transmite VIDA al crearnos!
¡El Dios que transmite VIDA al hablarnos!

“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”
Hebreos 4:12




NO HAY EXCUSAS PARA SUSTITUIR A DIOS.

¡No limites su poder sobrenatural!
¡No cuestiones su perfecta soberanía!

“Eterno Dios, que moras entre querubines, solo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra; tú hiciste el cielo y la tierra”
2 Reyes 19:15

No sustituyas a Aquel que te ha creado con propósitos eternos por medio de Jesucristo.

“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo; y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre”
Juan 5:24-27
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sábado, 16 de junio de 2018

EL PROCESO RESTAURADOR COMIENZA DESDE CERO


EL PROCESO RESTAURADOR COMIENZA DESDE CERO.

Muchos se encuentran “derribados en tierra” como consecuencia de su incredulidad, necedad y desobediencia; recibieron desde temprano y sin cesar advertencias muy claras de parte de Dios, pero las obviaron...




Y ahora...
¡Están como están!

Con el paso del tiempo comprobaron y reconocieron que nadie pudo sacarles de la deprimente condición que provocaron, reconocieron con dolorosas lágrimas su error, se arrepintieron de corazón y tomaron la determinación de encarrilar sus pasos en la senda correcta; reconocieron que solamente Dios por medio de Jesucristo, puede iniciar un proceso de restauración total en las diversas áreas de sus vidas.

Si te consideras parte de este grupo de personas, entonces sigue leyendo...




EL PROCESO RESTAURADOR COMIENZA DESDE CERO.

Comienza desde “cero posibilidades”, desde el suelo; desde donde NO hay indicios favorables, cuando TODOS te dan vanas esperanzas de reivindicación.

Hoy no ves nada de nada, pero no pierdas tu fe; es necesario que durante este proceso de restauración, enfrentes situaciones altamente incomprensibles y dolorosas, no es algo que se da “de la noche a la mañana”, por lo que vas a necesitar mucha fe y paciencia.

Dios ha tomado en sus manos tu proceso restaurador; su poder sobrenatural, su gracia infinita, su misericordia incondicional y soberanía perfecta están obrando entrelazadas a tu favor precisamente en estos instantes. Él sabe lo que hace contigo para que no te eches a perder.




Y TU...
¿QUÉ HARÁS?

Incrementa tu tiempo en cultivar tu vida espiritual. Necesitas crear espacios para la oración y la reflexión bíblica; al hacerlo, el Espíritu Santo te impregnará de convicciones firmes en las verdades bíblicas, te dará sabiduría para que sepas que hacer y cómo proceder ante cada circunstancia, te dará determinación para proceder de acuerdo a los lineamientos bíblicos y te dará la fuerza para avanzar contra toda corriente que se oponga.

Es necesario que comiences a propiciar consecuencias contrarias a las que estuviste provocando; es necesario que propicies consecuencias de conversión.

“Si te convirtieres, yo te restauraré,
y delante de mí estarás”
Jeremías 15:19

Dios no quiere que te eches a perder; pero de ti dependerá que el proceso de restauración no se estanque ni se atrase
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viernes, 15 de junio de 2018

A PESAR DE TODO... ¡DIOS HA ESTADO CONTIGO!


A PESAR DE TODO... ¡DIOS HA ESTADO CONTIGO!

Nadie mejor que Dios conoce a la perfección tu historia personal; no ignora tus acciones necias y pecaminosas, no ignora los errores que continuamente cometes, no ignora tus pensamientos e intenciones.

Su poder soberano y su gracia infinita te ha preservado a través de tu historia personal; ante cada circunstancia, y aun en medio de las consecuencias negativas que generaste, sus acciones providenciales han sido evidentes a tu favor.

Aplica hoy para ti esta palabra que providencialmente Dios te da en estos precisos momentos de tu vida.

“He estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos”
2 Samuel 7:9

“He aquí, yo estoy contigo,
y te guardaré por dondequiera que fueres”
Génesis 28:15




SI DIOS HA ESTADO CONTIGO...

No te explicas entonces la razón por la que permitió que tocaras fondo, cuando estaba en su poder NO hacerlo, “cuando aún no era tarde...”

No te explicas porque permitió que te llevaras de encuentro a “esas personas” que no tenían la culpa, ¿Por qué permitió que entraran a tu vida?

No te explicas porque llegaste a esa situación tan deplorable y fracasada por la que ahora lloras en silencio, ¿por qué no la frenó de una sola vez?

No te explicas porque sigues hundiéndote en medio de tus consecuencias lamentables; por qué permitió que llegaras a conocer la frustración y la decepción en grado extremo.

No te explicas el “por qué” de ese proceso tan largo e intenso de disciplina al que te ha sometido; pero dentro del cual no te ha dejado a la deriva.

“Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo”
Hebreos 12:5-6




DIOS TE ESTÁ PULIENDO.

Se trata de un proceso largo y doloroso, pero del que ha prometido no abandonarte jamás; sus acciones providenciales estarán siempre obrando a tu favor, aunque las lágrimas sean tu fiel compañía.

¡Dios no permitirá que te eches a perder!

“Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados”
Hebreos 12:11
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jueves, 14 de junio de 2018


HOY ES EL DIA PARA ROMPER CON LA MUERTE.


Dios nos ha creado para VIVIR,
No para morir.

“Dios no es Dios de muertos, sino de vivos”
Mateo 22:32


¡De Dios venimos!

¡Por él vivimos!

¡Hacia él vamos!


Nuestro destino definitivo NO está enmarcado en esta tierra, sino en las moradas eternas; no hay razón para temer ni dudar.

Nuestro Señor Jesucristo nos da palabras de consuelo al respecto...

“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino”
Juan 14:1-4

“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”
Juan 14:6


Sin embargo, muchas son las personas que han rechazado a Jesucristo,  el único camino que lleva a LA VIDA; la mayoría de personas alrededor del mundo han optado por el camino que lleva a la muerte.

“Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.  El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas”
Juan 3:17-19




HOY ES EL DIA PARA ROMPER CON LA MUERTE.

La oportunidad es AHORA, en este momento; mañana puede ser demasiado tarde. Ahora Jesucristo le ofrece al mundo la oportunidad de VIVIR para siempre.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
Juan 3:16


Creer que Jesucristo es el Dios Eterno y dador de VIDA.

Creer que por medio del sacrificio de Jesucristo, somos justificados de todo pecado.

Creer que por medio de Jesucristo obtenemos la salvación  y la vida eterna.

Creer que el Espíritu Santo transforma las diversas áreas de nuestras vidas.

Creer que el Espíritu Santo pondrá en nosotros la disposición y la determinación para vivir conforme a la Palabra de Dios.


¡Las consecuencias de esta fe, se verán reflejadas en las obras espontáneas que produzca el Espíritu Santo trabajando EN nosotros y POR MEDIO de nosotros!

“De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo”
2 corintios 5:17

miércoles, 13 de junio de 2018

EN LA ANTESALA DEL JUICIO DIVINO.


EN LA ANTESALA DEL JUICIO DIVINO.

Antes de que Dios derrame su justicia definitiva sobre la tierra, el caos mundial se irá complicando y generalizando; es necesario que así suceda, así está escrito. La situación mundial empeorará como consecuencia de la rebeldía contra Dios, ya que un mundo en esas pésimas condiciones no puede funcionar...

“Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores”
Mateo 24:6-8

Estamos viviendo “los principios de dolores”; y es en medio de ese caos, que los cristianos contaremos con la protección y el respaldo de Dios para que desarrollemos fielmente la misión que nos ha sido encomendada desde nuestro lugar y con los recursos disponibles; ahora, que aún hay tiempo, necesitamos presentar a Jesucristo como la única alternativa de salvación...     ¡Después será demasiado tarde! 

“¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego”
Mateo 3:7-8,10




EN LA ANTESALA DEL JUICIO DIVINO.

Los cristianos hemos de mantenernos fieles haciendo la obra encomendada. No permitamos que el pánico generalizado ante las amenazas inminentes o los acontecimientos adversos alteren nuestra paz, no nos dejemos influenciar ante lo que oigamos y veamos.

¡Dios ha prometido guardarnos en medio del caos!

“Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”
Apocalipsis 3:10-11

“He aquí, vengo pronto; bienaventurado el que guarda las palabras de las profecía de este libro”
Apocalipsis 22:7

“No selles las palabras de la profecía de este libro,
porque el tiempo está cerca”
Apocalipsis 22:10




NADIE SE LIBRARA DE LA JUSTICIA DE DIOS.

Nadie quedará impune; vendrá el momento en el que todos comprendan que a Dios no se le “pasa por alto” ninguna acción corrupta e injusta. Todo lo que se hizo “a escondidas” saldrá a la luz. Lo que Dios determinó hacer, lo hará pronto.

“Por tanto, esperadme, dice el Eterno Dios, hasta el día que me levante para juzgaros; porque mi determinación es reunir las naciones, juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el ardor de mi ira; por el fuego de mi celo será consumida toda la tierra”

Sofonías 3:8


¡Si Dios lo ha dicho, así lo hará!

“He aquí yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe porque estas palabras son fieles y verdaderas”
Apocalipsis 21:5

“El que da testimonio de estas cosas dice:
Ciertamente vengo en breve”
Apocalipsis 22:20

martes, 12 de junio de 2018

¿TU VIDA HECHA PEDAZOS?


¿TU VIDA HECHA PEDAZOS?

Te encuentras ahora ante una lamentable destrucción irreversible, lo puedes percibir; pasan los días y las cosas en lugar de mejorar empeoran, las “fieras” malignas se dan gusto haciéndote pedazos sin piedad.

¡Se trata de una ruina total!
¡Un caos irreversible!

No le eches la culpa a Dios ante tal grave situación; fuiste tú quien generó las consecuencias de lo que ahora vives. Decidiste hacer caso omiso a sus advertencias, decidiste proceder de acuerdo a tus criterios caprichosos.

¿Habrá algo por hacer?
Sí...     ¡Aún hay esperanza!

Arrepiéntete por haber procedido en contra de lo establecido por Dios; abandónate hoy bajo la GRACIA y MISERICORDIA incondicional que te ofrece por medio de Jesucristo; sométete bajo su PODER sobrenatural para esas áreas de tu vida que se encuentran “hechas pedazos” sean restauradas milagrosamente; deja que su SOBERANIA te conduzca hacia donde debes de estar.

“Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”
1 Pedro 5:6-7

Cultiva constantemente tu vida espiritual mediante la oración y la reflexión bíblica para que te mantengas fuerte ante las tentaciones y pruebas que la vida te presente.

“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”
1 Pedro 5:8

Solo Dios puede sacarte a flote, restaurarte y ponerte  en tierra firme; tú no puedes por mucho que lo intentes y tengas toda la buena voluntad de hacerlo.

¡No temas!
¡No te desanimes!
¡Con Dios no conocerás la frustración!

“Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén”
1 Pedro 5:10-11

lunes, 11 de junio de 2018

GENESIS 22: Sacrificio de Isaac


GENESIS 22: Sacrificio de Isaac.  Revelacion de lo que avía en el corazón de Dios que avía de acontecer con la muerte y resurrección de su Hijo Jesucristo   
El hijo de la promesa: Isaac.  Sólo podemos imaginar la alegría y la realización.  Pero un tiempo después, Dios puso a prueba a Abraham…
(Génesis 22:1-2) Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Abraham, y le dijo: ¡Abraham! Y él respondió: Heme aquí.  (2)  Y Dios dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.

Esto parece ir en contra de toda lógica.  ¿Cómo podía Dios pedir que matara a su hijo?  ¿Acaso no va eso en contra de su naturaleza?  Además, si moría Isaac, también se acabaría con él la promesa.

Es curioso que Dios dijera: “tu hijo, tu único”.  ¿Acaso no tenía también a Ismael?  El Señor se lo dijo así porque lo que le estaba pidiendo tenía relación con la promesa—e Isaac era el único hijo de la promesa, del pacto.

Muchas preguntas nos cruzan por la cabeza cuando leemos estas palabras.  Pero veamos cuál fue la reacción de Abraham…
(Génesis 22:3) Abraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus mozos y a su hijo Isaac; y partió leña para el holocausto, y se levantó y fue al lugar que Dios le había dicho.

Abraham no cuestionó nada.  Simplemente hizo lo que Dios le había dicho, al pie de la letra.  A pesar de lo descabellado de la petición, él no dudó, ni siquiera se tardó.  Más bien, la Palabra dice que “se levantó muy de mañana”.

Dios le pidió que ofreciera el sacrificio en un lugar específico.  Ese sitio no era cerca, sino que quedaba a dos días de camino.  Esto le hubiera dado tiempo para cambiar de opinión. Pero el texto no transmite duda de su parte…
(Génesis 22:4) Al tercer día alzó Abraham los ojos y vio el lugar de lejos.

Ese no era “cualquier” lugar.  El monte al que se dirigían era llamado “Moriah”, que puede traducirse de dos formas:
*  Escogido de Dios
*  Mi maestro es Yah (Jehová)

¿Por qué escogió Dios ese lugar? ¿Qué es lo que Dios quiere enseñar allí?  Abraham no entendía en ese momento…pero la respuesta vendría después…  A lo largo de la historia de Israel este monte vuelve a surgir una y otra vez como un lugar central en el plan de Dios.

Este es el lugar que Dios escogió para la edificación del Templo.
(2 Crónicas 3:1) Entonces Salomón comenzó a edificar la casa del SEÑOR en Jerusalén en el monte Moriah, donde el SEÑOR se había aparecido a su padre David, en el lugar que David había preparado en la era de Ornán jebuseo.

El diseño del Templo (y del Tabernáculo) nos enseña cuál es el camino para la reconciliación del hombre con Dios, la cual comienza con el sacrificio del Cordero, y termina con Lugar Santísimo, donde se manifiesta la Presencia de Dios. En otras palabras, es el mensaje completo de redención, y el cual Dios quería enseñar a Abraham a través de su experiencia en el monte Moriah.

DIOS PROVEERÁ
Al llegar al pie del monte, Abraham subió con su hijo—sólo ellos dos.
(Génesis 22:5) Entonces Abraham dijo a sus mozos: Quedaos aquí con el asno; yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros.

Es curioso que él dijera que él y su hijo volverían, ya que él sabía que estaban subiendo al monte para sacrificar a Isaac.  ¿Estaba mintiendo, o acaso tenía la esperanza que regresaría con vida a pesar de lo que Dios le había pedido hacer?  Abraham tal vez no entendía lo que Dios le había pedido ni lo que iba a pasar…pero una cosa sí sabía: Si Dios lo había dicho, de alguna forma Él cumpliría la promesa.
(Génesis 22:6-8) Tomó Abraham la leña del holocausto y la puso sobre Isaac su hijo, y tomó en su mano el fuego y el cuchillo. Y los dos iban juntos.  (7)  Y habló Isaac a su padre Abraham, y le dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, hijo mío. Y dijo Isaac: Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?  (8)  Y Abraham respondió: Dios proveerá para sí el cordero para el holocausto, hijo mío. Y los dos iban juntos.
Abraham estaba profetizando al decir que le Señor va a proveer.  Esa profecía no sólo era para esa ocasión, sino para todos los tiempos…pues Dios también proveyó “el Cordero que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29).

Aquí no sólo vemos la firme y determinada obediencia de Abraham, sino también la mansedumbre de Isaac, quien no peleó.
(Génesis 22:9-10) Llegaron al lugar que Dios le había dicho y Abraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña.  (10)  Entonces Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo.

Aquí pensamos… ¡Todo se acabó!  Se murió el hijo de la promesa, se murieron los sueños de Abraham, se murió el propósito de su vida, se murió su ilusión.
Pero, de repente, sucedió un milagro:
(Génesis 22:11-12) Mas el ángel del SEÑOR lo llamó desde el cielo y dijo: ¡Abraham, Abraham! Y él respondió: Heme aquí.  (12)  Y el ángel dijo: No extiendas tu mano contra el muchacho, ni le hagas nada; porque ahora sé que temes a Dios, ya que no me has rehusado tu hijo, tu único.

La intención de Dios no era que muriera Isaac (Dios está en contra de sacrificio humano—Deu. 12:29-32; Deut. 18:10-12; Lev. 18:21; Jer. 7:31; Jer. 32:35; Eze. 20:31; Sal. 106:38; Miqueas 6:7). La intención de Dios era poner a PRUEBA la FE de Abraham, tal como lo dice el primer versículo de este capítulo.
(Génesis 22: 1a) Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Abraham…

Las pruebas de Dios no son para hacernos caer, sino para “probar” si hemos aprendido lo que debemos aprender, tal como un examen en la escuela.

En hebreos se explica esto con mayor claridad.
(hebreos 11:17-19) Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo; (18) fue a él a quien se le dijo: En Isaac te será llamada descendencia.  (19)  El consideró que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también, en sentido figurado, lo volvió a recibir.

Abraham estaba dispuesto a sacrificar a su hijo porque él tenía la fe, la seguridad, que Dios era lo suficientemente poderoso para levantarlo de los muertos.

Dios le había dado la promesa, y Él había cumplido con darle un hijo en su vejez. Para Dios nada es imposible, y si Él prometió, Él cumpliría su promesa a como dé lugar.
(hebreos 10:23) Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió;
(1 Tesalonicenses 5:24) Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.

Tal como había profetizado Abraham, Dios proveyó para el sacrificio.
(Génesis 22:13-14) Entonces Abraham alzó los ojos y miró, y he aquí, vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral; y Abraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.  (14)  Y llamó Abraham aquel lugar con el nombre de El SEÑOR Proveerá, como se dice hasta hoy: En el monte del SEÑOR se proveerá.

REVELACIÓN DEL PLAN
La principal motivación de Dios para este evento fue revelar el Plan de Redención para la humanidad. A través de esa experiencia, el Señor le reveló que Él entregaría a su Hijo Unigénito, y Él moriría como holocausto que pagaría por todos los pecados del mundo.  Por eso era importante que fueran a Moriah, donde hoy está Jerusalén, porque allí sería donde Jesús moriría en la cruz.




Jesús mismo explica que Abraham entendió esto, y se alegró.
(Juan 8:56-59) Vuestro padre Abraham se regocijó esperando ver mi día; y lo vio y se alegró.  (57)  Por esto los judíos le dijeron: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?  (58)  Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: antes que Abraham naciera, yo soy.  (59)  Entonces tomaron piedras para tirárselas, pero Jesús se ocultó y salió del templo.

Dios no sólo bendijo a Abraham prometiéndole tierra y descendencia. Al aceptar el llamado de Dios, fue incluido como parte central de Su Plan de Redención para la humanidad, su plan y propósito para todos los tiempos.
Un descendiente de Abraham iba a ser el Mesías, el Hijo de Dios, que vendría al mundo para salvarnos.  La vida de Abraham no sólo tenía “propósito” en sus días, sino para todos los tiempos, aún hoy.

CONFIRMA LA PROMESA
En este contexto, Dios vuelve a confirmar Su Pacto con Abraham.
(Gen. 22:15-18) El ángel del SEÑOR llamó a Abraham por segunda vez desde el cielo, (16) y dijo: Por mí mismo he jurado, declara el SEÑOR, que por cuanto has hecho esto y no me has rehusado tu hijo, tu único, (17) de cierto te bendeciré grandemente, y multiplicaré en gran manera tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena en la orilla del mar, y tu descendencia poseerá la puerta de sus enemigos.  (18)  Y en tu simiente serán bendecidas todas las naciones de la tierra, porque tú has obedecido mi voz.