domingo, 23 de abril de 2017

Hechos 3:9-10https://lh3.googleusercontent.com/K0t3q_OG7bEO9YIhPppK7foKjNlWCak-mIDZMp3DsuyJ5IgUQPiMbsqZ4Xz05fp7c6h1p_dh1xxrQ5W0m74ckZieAU3vN-euI95-svzg5HjC2grpmpLGq7VC_wNUx5E7Mq8OTUnK2oS_sKVRqZBpmW1GasCJkfEf4-8hqsq-NqPZcmnYlHfNAsBWPofGqPblfl47XIHFKnmFrORCE3wtYPnmUBwQULpI_SH7kEa98BkW-PKQlKeQgv4L2A9vNh60zQXGTh7Wzzx69_FdOQp0JW-RBf432UyggDXhSysKspO5XnTAOYtKG7YQ84QvcFHc6HeHqT_Xz6aEYQmXh4Ny3xD783MJwyuIR93tt8mPpyWYLV8wBmM87v-98QBZj8sJKLbMK2D9l_QWBkRDxUhbyXMcJc-d52M3M9sCBq8JYnNpaIA_dU6ZyOimtQST0T-1DUxAXWDNpPVTmBZTQ7ompM3ZHnPoqpspz1kTfMMK1N_9w1mU1jfqlxWlxIGYXJHPuMnFEaVb5Tv_lgmznQT57bUEZwf9NJsQ5R9UKVQsrMbsGBbxHLVqUlNmD6ycjevDUST_yVc99dG_yq6IHx7zsEoaP7mjqDwZldnEs5g4o3HSiVh-yx9NFg=s300-no


Hechos 3:9-10

Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido.

Hay pasajes en la biblia que nos cuentan cómo las personas que reconocieron a Jesús inmediatamente dejaron lo que estaban haciendo y le siguieron, le adoraron y le sirvieron. Otros, en cambio, aún reconociéndolo no quisieron dejar atrás su vida y sus cosas para seguirlo. ¿Tú que has decidido? Si bien, como escribí ayer, el Señor trabaja de distintas formas, existen dos muy comunes: las pruebas y las bendiciones. Las pruebas nos ayudan a darnos cuenta de nuestra necesidad de Él. Las bendiciones nos recuerdan su gran amor, misericordia y gracia que tiene con nosotros.

No creo que nuestra forma de reaccionar deba ser igual en cuanto a saltar por todos lados como el cojo que ahora caminaba, pero sí estoy convencido que nuestro compromiso y entrega deben ser iguales. Algunos serán más extrovertidos y otros introvertidos al compartir las buenas noticias, pero su compromiso y entrega deben ser totales al Señor.

¿Cuáles son las consecuencias de expresar a la gente lo que Dios ha hecho en nosotros? Asombro. Espanto.

Imagínate la situación. Las personas estaban en el templo la Hermosa queriendo pasar tiempo con Dios. De repente, rompiendo el silencio y el orden, entra una persona saltando y gritando gloria a Dios. Las miradas están fijas en él. ¿Quién es este tipo? ¿Por qué hace esto? ¿No es el que pide limosna a la entrada porque no puede caminar? ¿Cómo es posible que ahora le veamos brincar? ¡Sí, es el de la entrada! Dentro del milagro que acababan de presenciar, hubo confusión, asombro y espanto nos dice la biblia. ¡Pero si estaban en un templo! ¿No deberían ser más sensibles a lo que Dios hace? Si. La realidad es otra. Pero no seamos tan críticos con ellos y mejor autoanalicemos nuestra vida y pensemos cómo reaccionamos cuando alguien llega a nuestra vida “brincando y gritando gloria a Dios” y rompe con nuestro silencio, nuestra costumbre y nuestro confort.

Algunas personas se espantarán cuando les digas que quieres entregar tu vida a Dios. Es normal. El miedo a lo desconocido no es nada raro. Pero tú no debes desanimarte. Tú sí sabes y conoces lo que estás haciendo y debes estar seguro que estás haciendo lo correcto. Por otro lado, habrá quien se asombre e incluso pueda verte distinto por lo que estás haciendo. ¡Tal vez piensen que ahora que quieres estar más cerca de Dios tú puedas orar con mayor efectividad por ellos! Recuerda esto, ya sea una reacción o la otra que recibas al compartir de Dios, nunca te olvides de que la conversación y el enfoque deben estar siempre hacia Jesús.

Oración

Padre: gracias por ser tan bueno conmigo. Gracias por las pruebas y también por tantas bendiciones. Hoy quiero entregarme a Ti y tomar el compromiso de compartirte a los demás. Guíame para hacerlo de manera correcta. En Cristo Jesús te lo pido.

Amén

sábado, 22 de abril de 2017

No por obrashttps://lh3.googleusercontent.com/pp6oQmTax_18fd3CDM1cLstV4n84Ag_h0s7weQj0aA56jtJpBy4BMuEmFRzprs_44DH6uRdDOLXAhqUxhixgD33I8MHYcznQcXlJZvMiojbMvoFHeVGEdX-D7WgCaTtMPEL3nNR2XkdKh4f--AlRDsxoMVVoRoFySgiZWn_nyzs6M2AkqMnNkm2Tx6ItZXuBso-2EffVdbAZzokLfIN6w9cWw-R71q4eUB9LxmEql4ffMXGxE1AQfTj1UUZpBn_6qFrVKwZDV8z-yPG_m4AC0BJEqhD8_8GFrl2e-8_NUBRGQ0yKyGTfSnqUmd03J-LptorRU9_HoeB4GvjwOTEmdKVOxAmR9etdHgr-hkAm4cZx5mf7zf_Z7gKqpowRZjdNB_Po51Nb03Tl2xW0bmwpz4oSdoScT9ui7wh4_PTEZflPB9_q4KDirxcez1CuOEWEdr7nJWKAEiEywOWE0N7e0Gc-pGMOkxKd19duUuPdmC1oVucFujGrgvarcCvkK4PuQ02fZHTmoLhxOxV8BynFsSs9zabOpTjI_PF9kcsNRB-uLYgReJVhfdO7mvV0Rvc7gUUZjmz-9WE5cFNGTWt8Sd5SGXx0J1iuKZ6no2Wej4PI2KR3Jg=w960-h720-no


No por obras

Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios,no por obras, para que nadie se jacte. Efesios 2:8-9

Joe Arpaio es sheriff del condado de Maricopa en el estado de Arizona. Él considera que los criminales no tienen por qué tener cosas mejores que sus víctimas, por lo que ha establecido un programa llamado “PEDAL VISION.”

Este programa funciona así: si un prisionero quiere mirar televisión, tiene que subirse a una bicicleta estacionaria y pedalear para generar los 12 voltios de electricidad necesarios para encender el televisor. Una hora de pedaleo le permite ver una hora de televisión. Por el contrario, sino no pedalea, la televisión deja de funcionar.

Vale aclarar que el único ejercicio que algunos de estos prisioneros hacen, es caminar alrededor del patio de la cárcel, por lo que este programa permite que se mantengan en forma.

Si bien este proyecto es digno de ser aplaudido, debemos estar agradecidos que el Señor no nos ha impuesto a nosotros tal requisito para obtener el perdón de nuestros pecados.

¿Por cuánto tiempo tendría que pedalear una persona para pagar por un mal pensamiento, un desliz de su lengua, o una acción maliciosa? Ninguno de nosotros tiene tanta energía o tiempo para pagar por nuestros pecados.

El Señor nos salva por su gracia, y no por obras. Gracias al sufrimiento de Jesús, su sacrificio, su muerte, y su resurrección, todo el que cree en él es perdonado y salvo. Así de simple, sin necesidad de hacer nada, ni de preguntarnos si lo que hemos hecho es suficiente para ganar el perdón y la salvación.

Jesús ya lo ha hecho todo.

ORACIÓN:  Señor, te doy gracias porque el Salvador es mi realidad y mi redentor. Te pido por quienes lo han rechazado, para que también un día lo reconozcan como Señor y Salvador de sus vidas. En el nombre de Jesús. Amén.

viernes, 21 de abril de 2017

Hechos 4:21-22https://lh3.googleusercontent.com/aq8cVnAGyrr79c8hHYhktNaqLbPWEMICpctYOatJfhK6rcORcQmxgjj6LwV5zoFp3g3zbTwuhfRqEpjuDcfEIoF4LiLJxM8tTzoAYUKOWL0XlQcSid7CbGBMtAOTADMlqoxWC4zT3lgLlHGujqtWmLIzM8VDjtJ2hZIWxJRj3kXjMtt0TuqvxJF5leq3uSgMSXJJrMLZ6HUol9V0CNJ7AE1NwvLVXv5c65VpCJeZroY3krUKiFt2EuD145wklXvaXgrnMnaTPNM6oLmZrbjtIr7vSfZgH-XYWRN9-aww2s3ZOD0Pjrzl8HVItN_bhh9FD1b7Qggkwfz2u-Bd-BwI5Mb-JEjMQ1TP5YokBlMEQbl6qdQqVFnmATngi1LXGaUh2kHTY_Vwt8T2yctYkv4QlTzSoWKK4TYx7m8YlfQ2i42MZ293OAxv-r7eK-73WrC0Qu3aC_x7v2hRjswZnzbQZ37QaXx2bdEYw-QSrHrd73irevTTdl9gnNhNbLtvCVa8fyEh4rCEtWGCfda06zejmZn3bLiff-n0gKIYS1kw3eHkIbjShYtoYLPHk2sxYCTD7WvIEOn17GqM-IfemtH2aPQtcTr_oBRcBq3KJ7M9xuWxTdtxbyaGUQ=w320-h257-no







Hechos 4:21-22

Después de nuevas amenazas, los dejaron irse. Por causa de la gente, no hallaban manera de castigarlos: todos alababan a Dios por lo que había sucedido, pues el hombre que había sido milagrosamente sanado tenía más de cuarenta años.

No sería la última vez que encontrarían problemas por compartir a Jesús, pero en ese día, vieron la calma después de la tormenta. No te desesperes si estás en medio de una tormenta. No te desanimes si no entiendes lo que está sucediendo. Dios tiene tiempos distintos a los nuestros. Deja que Él te muestre cómo y por qué las cosas que vives tienen sentido. Después de nuevas amenazas los dejaron irse… esta batalla había terminado y lograron poner a Dios por encima de todo. Hagamos lo mismo. Sea Dios nuestra prioridad cuando las circunstancias no nos dejen levantarnos ni nos permitan ver lo que viene. Encomendemos nuestro corazón, espíritu y mente a CRISTO y dejemos que Él muestre y sea la luz que necesitamos en medio de la oscuridad.

El hombre que había sido sanado tenía más de cuarenta años.

Hoy en día la gente vive aproximadamente 75 a 80 años en países relativamente desarrollados y desarrollados pero en los años que vivieron los apóstoles la expectativa de vida de una persona era de cuarenta años.

¿Por qué sanaron a una persona que estaba en sus últimos días de vida en lugar de alguna otra persona que estuviera más joven y le quedara más tiempo con posible sufrimiento? Porque Jesús no nos pide que vayamos a los rincones del mundo y sanemos a las personas o les demos de comer sino que les compartamos del evangelio. Si bien, también nos pidió amar a nuestro prójimo y dar a los necesitados, es muy importante no confundirnos y pensar que tienen la misma importancia pues no es así. Una persona que muere sin aceptar a Cristo nos dice la biblia que no va a la presencia de Dios. De ahí la importancia que tiene el hacer discípulos por encima de alimentar o sanar. Los discípulos no estaban buscando sanar como principal objetivo y lo podemos concluir con los eventos posteriores. Todo el entorno que se generó a partir de la sanación giró alrededor de los apóstoles compartiendo a Jesús y su resurrección. No hablaron más del tema de sanación sino de Jesús y la necesidad de arrepentirse para reconciliarse con Dios.

Por otro lado, el hecho de que el hombre tuviera esa edad nos llena de esperanza. Dios había escuchado las súplicas de este hombre y conocía sus penas. Sabía cuánto sufrió y lo difícil que la vida había sido. Pero Él tenía un plan perfecto para su vida. El paralítico nunca pudo entender el por qué de su situación e imagino que por momentos reclamaba sobre su difícil situación. Seguro sufrió, recibió burlaras cuando era niño, fue criticado y señalado. Pero después de cuarenta años, toda una vida, el propósito que Dios tenía para él llegó. Fue sanado frente a una multitud y el nombre de Jehová fue exaltado. Con pocos años de vida restantes, Dios lo utilizó grandemente y miles de personas creyeron en Jesús a partir del milagro realizado en él. El Señor tiene un plan igual de perfecto para ti. ¿No entiendes las circunstancias? Es normal. No tienes por qué entenderlas. Lo único que tienes que hacer es confiar en que Dios está al mando de la situación y que a su debido tiempo, te mostrará su voluntad. Seamos valientes y entreguémonos a Dios. Dejemos que haga su voluntad en nuestra vida. Dejemos de quejarnos por nuestro sufrimiento y entendamos que Dios tiene un plan perfecto. Tal vez no lo veamos hoy ni mañana, pero podemos estar convencidos de que lo hará.

Oración

Padre: perdona que me desespere tan rápido. Perdona que cuestione tus planes y me queje por lo que me pasa. Hoy entiendo que a veces debemos esperar toda una vida para entender tu voluntad. Te pido por paciencia para que pueda esperar en Ti, con tu gozo, con tu paciencia y con tu amor. En Cristo Jesús.

Amén

jueves, 20 de abril de 2017

Hechos 5:12-13


Hechos 5:12-13

Por medio de los apóstoles ocurrían muchas señales y prodigios entre el pueblo; y todos los creyentes se reunían de común acuerdo en el Pórtico de Salomón. Nadie entre el pueblo se atrevía a juntarse con ellos, aunque los elogiaban.

Por medio de los apóstoles la gente recibía bendiciones y sobre todo señales para que entendieran y creyeran que Jesús había resucitado y murió para reconciliarnos con Dios Padre. Nosotros debemos estar haciendo lo mismo. Nuestro deber es llevar “señales” a la gente sobre Jesús. No podemos quedarnos sentados, escuchando lo que dice Dios, pensando en qué bonita predicación y cuánto debo cambiar para después no hacer nada. ¡Es necesario tomar acción! Debes salir y compartir lo que has aprendido. No porque yo lo digo o por el compromiso con la congregación sino por el compromiso con Dios. Porque entiendes que has recibido gracia, bendiciones y misericordia sin merecerla y quieres compartirlo. Comparte a Jesús. La Biblia nos dice que no se puede poner una lámpara debajo de una mesa sino se pone encima para que ilumine a todos. Así debemos compartir a Cristo.

Todos los creyentes se reunían. El congregarse es vital. He escuchado varias ideas de por qué no se congregan y honestamente todas tienen sentido. El problema es que no se trata de que tengan o no sentido para mí sino que Dios nos pide que nos congreguemos como creyentes. No existe la iglesia perfecta. Puedes estar seguro que donde quiera que vayas encontrarás algo que esté mal. En la misma congregación de Pedro estaban Ananías y su mujer. ¿Por qué esperar que las nuestras sean diferentes? La imperfección de la iglesia no puede ser una excusa para no congregarte. La falta de tiempo mucho menos. Tu atención debe estar enfocada a que la Palabra de Dios sea la que se predica siempre. De no ser así, es necesario cambiar de lugar.

Nadie se atrevía a juntarse con ellos. El ser diferente no es fácil. Obedecer a Dios nos lleva contra corriente de lo que los demás hacen. Necesariamente la gente te verá distinto. Ya lo sabes porque lo has visto. Tú mismo ves distinto a aquellos que han decidido comprometerse con el Señor. Espero que no seas de los “mini Pedros” que van un domingo a la iglesia pero entre semana rechazan todo lo que tenga que ver con Jesús. Espero que no seas de los que no se “atreven” a seguir a Cristo y aceptar que hacemos las cosas diferentes por agradarlo a Él antes que a nosotros.

Recapitulando tenemos tres principales temas el día de hoy. Compartir a Cristo, llevar las bendiciones y misericordia que hemos recibido a los demás. Congregarnos. La iglesia es el hospital donde reconocemos que todos estamos enfermos y necesitamos ser sanados por nuestro doctor Jesús. No le restes importancia al congregarte. Y por último, no seas de los que escucha y sigue a Cristo “desde lejos” pues no te atreves a tomar un compromiso y juntarte con los creyentes demostrando a todos en lo que crees.

Oración

Padre: quiero llevar tu palabra a más personas por lo que te pido me des sabiduría y amor para hacerlo correctamente. Te pido también que no critique a la congregación sino que ore por ella ni tome pretextos para dejar de congregarme. Por último te pido perdón porque no me he atrevido a declarar al mundo que soy seguidor tuyo. Quiero comprometerme contigo y ponerte sobre todas las cosas tal y como lo mereces. En Cristo Jesús te lo pido.

Amén

miércoles, 19 de abril de 2017

Hechos 5:33-34


Hechos 5:33-34

A los que oyeron esto se le subió la sangre a la cabeza y querían matarlos. Pero, un fariseo llamado Gamaliel, maestro de la ley muy respetado por todo el pueblo, se puso de pie en el Consejo y mandó que hicieran salir por un momento a los apóstoles.

Estos versículos son un buen ejemplo de lo que podemos esperar cuando compartimos la verdad de Jesús. A veces no es fácil decirle a la gente que no por considerarse “bueno” se va a ir al cielo. A veces no es fácil decir que no está bien mentir, sí, incluyendo las mentiras “buenas”. Lo que debemos tener siempre presente al compartir el evangelio es que no somos nosotros los que estamos estableciendo el parámetro ni las reglas sino Dios, por lo tanto, no debemos ser los críticos o jueces. Aún así, habrá personas que simplemente nos quieran “matar” por compartirles a Jesús. Otras nos darán la espalda, nos dejarán de hablar, pero, habrá una persona que quiera escuchar más y que entregará su vida al Señor.

También nos sirve esta primera frase del versículo para recordar que nuestra idea o concepto de cómo deberían ser las cosas no necesariamente están en línea con lo que Dios tiene planeado. Ejemplo: cuando compartimos de Dios o hacemos algo que consideramos bueno, esperamos que el resultado inmediato sea bueno. ¿Te ha pasado? Pues como seguramente también te ha pasado, habrá situaciones en las que, a pesar de estar haciendo lo correcto, los resultados no serán lo que estabas esperando.

A pesar de que nos encontraremos con personas que rechacen a Cristo y quieran borrarnos del planeta o que nos hallemos en situaciones inesperadas y con gran incertidumbre, Dios, en el versículo 34 nos muestra que está presente y tiene el control “pero un fariseo llamado Gamaliel”. En ese entonces, la probabilidad de que los apóstoles salieran con vida del consejo no era a su favor. Así también nosotros pasamos días y momentos que todo se ve gris o a veces ni siquiera tenemos visibilidad. Perdemos esperanza y nuestro gozo es nulo. Pero cuando leemos que había un fariseo llamado Gamaliel que se levantó e hizo salir a los apóstoles, debemos recordar que, a pesar de que no sepamos lo que vendrá, nuestro Señor es quien vive y reina por sobre todas las cosas. Debemos ser sensibles a estas “pausas” que el Señor nos da en medio de las tormentas. Gamaliel fue una pausa a la situación tan crítica que atravesaban los discípulos. Dios no necesitó que Pedro diera un discurso para cambiar las intenciones del consejo. Dios dispuso de las distintas “piezas” para acomodar todo a la perfección. En ocasiones es necesario guardar silencio y dejar que Él muestre el camino. En ocasiones, habrá que salir por un momento y permitir a nuestro Dios trabajar por nosotros.

Oración

Señor: me cuesta trabajo soltar mis problemas y angustias. Me cuesta trabajo ceder ante la incertidumbre. Se me dificulta compartir de tu evangelio y recibir respuestas negativas. Hoy entiendo que Tú eres soberano y reinas. Te pido que pueda cambiar mi perspectiva por la tuya y mis planes por los tuyos para vivir conforme a tu voluntad. Te pido pueda confiar en tus planes y que pueda guardar silencio para verte actuar en mi vida. Te lo pido en el nombre de Jesús.

Amén

martes, 18 de abril de 2017

Hechos 6:7


Hechos 6:7

Y la palabra de Dios se difundía: el número de los discípulos aumentaba considerablemente en Jerusalén, e incluso muchos de los sacerdotes obedecían la fe.

Prácticamente nunca terminará el trabajo de difundir el evangelio. Llevamos ya más de dos mil años de la venida de Jesús y hoy en día seguimos teniendo que cruzar la calle y compartir con nuestro vecino o compañero de trabajo acerca de Jesús. Incluso dentro de nuestras propias familias debemos estar difundiendo a Dios. A veces pensamos que el llevar la palabra al mundo es tarea de misioneros, pero es un trabajo en conjunto.

La palabra de Dios se difundía…

¿Estás compartiendo a Dios? No tienes que traer una biblia y dar cátedras sobre el evangelio. Simplemente cuando alguien se encuentra atravesando una situación difícil, puedes hablarle de la paz que puede traer Dios a su vida. También podrías compartirle de algo similar que te haya pasado en la cual Jesús tuvo un impacto en ti. Uno de los métodos más efectivos en mercadotecnia es la publicidad de boca en boca. Esto quiere decir que una persona le comparte a otra su experiencia con cierto producto. Si compartimos la película que tanto nos gustó, el restaurante que tan rico se come, el lugar tan bonito para ir de vacaciones, prevenimos sobre los lugares que pudieran resultar peligrosos, recomendamos doctores y así la lista sigue y sigue ¿por qué dudamos tanto al hablar de Jesús? ¡Es la mejor recomendación que podemos hacer! El evangelio de Jesús significa buenas noticias. ¡Eso es lo que compartimos al mundo! Buenas noticias. En el versículo vemos que se difundía la palabra de Dios y el número de creyentes aumentaba. ¿Cómo están nuestras congregaciones? Nuestro deber es que estén creciendo constantemente.

Por otro lado, cuando nos dice que los sacerdotes también obedecían la fe, nos recuerda que Dios no tiene limitantes con autoridades o cualquier tipo de persona. Su palabra penetra tan profundo que nos deja totalmente al descubierto, seamos sacerdotes, gobernantes, empresarios o cualquier otra persona, al ser expuestos a la verdad de Jesús, no podemos decir ni hacer nada a nuestro favor más que reconocernos pecadores y pedir perdón en el nombre de Jesús. Que no te intimiden las posiciones sociales. Nuestro Dios está por encima de todos y es a Él a quien anunciamos. Difundamos su palabra y pidamos que sea Él quien aumente el número de discípulos que vengan a sus pies.

Oración

Padre: quiero pedirte perdón por mis pecados y que me limpies pues quiero tener comunión contigo. Quiero pedirte que mi vida sea de servicio para Ti y que no tenga miedo o pena al compartir de tu palabra con todos los que me rodean. Ayúdame a entender que llevo buenas noticias y que es mi responsabilidad compartirlas. Dame amor y perdón para poder recibir rechazos o críticas y no disminuir o frenar esta tarea. Me encomiendo a Ti Señor en el nombre de Jesús

Amén

lunes, 17 de abril de 2017

JACOB EL USURPADOR,


JACOB EL USURPADOR,

NATANAEL EN EL CUAL NO HAY Engaño

Y NOSOTROS DEL UNO Y DEL OTRO



2 Timoteo 2:20 “Mas en una casa grande, no solamente hay vasos de oro y de plata, sino también de Madera y de barro: y asimismo unos para honra y otros para deshonra>

No olvidemos que de todas maneras son vasos. Mantienen la forma, pero no el valor.

Romanos 9:21-24 “Vasos de misericordia y vasos de ira preparados para muerte. Ambos vasos vienen de los judíos y de los Gentiles.”

Las historias de estos dos hombres ya mencionados: Jacob y Natanael, presentan dos marcos históricos muy diferentes.

JACOB, hijo de Isaac y Rebeca, el que nació después de Esaú el llamado primogénito. Entre ambos había una diferencia marcada en el físico; uno era velludo y el otro lampiño, uno era hogareño y el otro era callejero. El callejero era cazador y enamorado de las paganas y el otro, del hogar y buen cocinero. Cocinaba unas lentejas muy sabrosas.

Jacob sabía que a su hermano Esaú le gustaban mucho las lentejas que él cocinaba. Jacob aprovechando esta debilidad de Esaú, le preparó la trampa para quitarle la primogenitura. Los que hemos leído u oído esta historia sabemos que Esaú por un plato de lentejas vendió su primogenitura a Jacob.

Sabiendo Rebeca por palabras dichas por Esaú que iba a ir a su Padre Isaac para pedir la bendición, alertó a su hermano Jacob para que engañara a su padre y adelantarse a Esaú.

La mentira consistía en presentarse delante de su padre para ofrecerle un guiso de cabrito a lo cual accedió Isaac. Con rapidez Jacob fue y tomó dos cabritos de la manada y aderezó un guisado el cual trajo a su padre. Isaac, asombrado dijo a su hijo como lo había hecho tan presto a lo que Jacob contestó que fue por ayuda de Dios. Esta era otra de sus falsedades.

La historia del traspaso de la primogenitura termina saliendo Jacob bendecido y Esaú sin la autoridad y herencia para llegar a componer el Israel que saldría de sus engendramientos.

Jacob sale rumbo a su familia que estaba muy distante, huyendo de Esaú y nunca más vio con vida a su madre Rebeca.

La noche, la piedra, la escalera, los ángeles y la manifestación de Dios

Génesis 27:1-31,36 “fue con engañó a Esaú dos veces”

Gen. 28:10-17 La piedra, el sueño, la escalera, ángeles subiendo y bajando y en lo alto de ella estaba Jehová, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac… (El señor NO LO CENSURO POR SUS MENTIRAS, JACOB ERA UN PREDESTINADO DESDE ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL MUNDO Y DEL EL VENDRÍA EL MESÍAS)

 LOS PECADOS PASADOS, PASADOS POR ALTO EN SU PACIENCIA Rom. 3:22-25 

 2 Cor. 5:17-20 DIOS ESTABA EN CRISTO RECONCILIANDO EL MUNDO A SI, NO IMPUTÁNDOLE SUS PECADOS Y PUSO EN NOSOTROS LA PALABRA DE LA RECONCILIACION…

La reconciliación comenzó en el cielo antes de la creación de la tierra, cuando JESUS fue ofrecido para morir en la cruenta cruz por sus hijos caídos por causa de Adán. La reconciliación se mantuvo en Adán y sus primogénitos descendientes como: Noé,  Sem, Abraham, Isaac, Jacob, Judá, David, Salomón…hasta que nació el Mesías, el Redentor del mundo.

¡Gloria a Dios!

JESUCRISTO, LOS ÁNGELES, LA TIERRA Y EL CIELO

NATANAEL Juan 1:46-51 “HE AQUÍ UN VERDADERO ISRAELITA, EN EL CUAL NO HAY ENGAÑO.

“VEREIS EL CIELO ABIERTO, Y LOS ÁNGELES DE DIOS QUE SUBEN Y DESCIENDEN SOBRE EL HIJO DEL HOMBRE.

AL MENTIROSO JACOB, DIOS NO LO REPRENDIÓ

AL VERAZ NATANAEL, JESUCRISTO LE INDICO QUE NECESITABA DE TODAS MANERAS AL ÚNICO MEDIADOR ENTRE DIOS Y LOS HOMBRES, PORQUE EL ERA UN PREDESTINADO PARA VIVIR ETERNAMENTE Y A LA MISMA VEZ, CAÍDO POR CAUSA DEL PECADO DE ADÁN COMO JACOB.  YA DESDE EL VIENTRE DE NUESTRA MADRE DIOS NOS CONOCE Y DIOS SAVIA QUE ESAUL SERIA DESOVEDIENTE A SUS PADRES Y MUGERIEGO DE LAS HIJAS DE LOS CANANEOS Y CUANDO REBECA ESTABA ENBARAZADA DIOS SE LO REBELAS.  GENESIS 25. 25:21 Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer.

25:22 Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová;

25:23 y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor.

domingo, 16 de abril de 2017

Hechos 9:20-22


Hechos 9:20-22

En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios. Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es éste el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes? Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco demostrando que Jesús era el Cristo.

Tiene ya varios años que decidí tener congruencia en mi vida. Pensé y entendí que no estaba bien decir que creía en un Dios pero por otro lado yo decidía cuándo, cómo y hasta dónde acudir a Él. Honestamente, uno de los principales miedos que tuve fue el pensar la reacción que la gente tendría. Había que hacer ajustes a mi vida y no podría seguir igual por lo que seguro vendrían comentarios al respecto. No sabía si sería lo suficientemente fuerte para seguir adelante o caería atrapado de vuelta en lo que estaba. No me escondí pero tampoco hice nada extraño. Oré. Una y otra vez. Pedí a Dios que pusiera en mí el carácter y fuerza para decir: no, ahora hago las cosas de manera distinta. Cuando leo que la gente murmuraba de Saulo y se cuestionaban lo que estaba haciendo, me impresiona ver la reacción de él que dice que se esforzaba aún más. No se viene abajo ni frena su entusiasmo sino lo contrario. ¿Tú y yo tendremos momentos así? ¡Por supuesto! De hecho, espero que una vez que leas esto, pidas a Dios por fuerzas para comprometerte con Él sin importar lo que la gente diga o pudiera decir. ¿Sabes qué pasó en mi caso? Dios en su gran sabiduría, no puso el no en mí sino puso agrado en el corazón de los demás. ¿No se te hace increíble? Es una respuesta real de que Dios existe y trabaja con los que quieren seguirlo. Te animo a que pongas a prueba al Señor. Ora a Él. Entrega tus temores y barreras para comprometerte y entregarte. Después platícame el resultado.

Mucha gente piensa que la religión es una forma de manipular a la sociedad. Lo es. Y de hecho es muy efectiva. Pero lo que hoy estamos aprendiendo y estudiando no es una religión sino una relación personal y viva con el Dios de la biblia. Nadie nos ha lavado el cerebro ni manipulado para entender que Cristo es el Mesías y que tenemos redención y reconciliación a través de su nombre. Saulo vivió cada día anunciando esta noticia. Seguro que la gente pensaba que algo le había sucedido puesto que se dedicaba a perseguir y aprehender a los que ahora apoyaba. Pero piensa esto por un momento: ¿cómo confundir y convencer a un Saulo de que está en el camino incorrecto? No se utilizaron métodos de persuasión ni manipulación. Simplemente el Señor se mostró ante él “tumbándolo” y demostrándole quién es quién. Si eres de los que piensa que aquellos que seguimos a Cristo somos borregos te puedo decir que en algún momento Dios se presentará ante ti de una manera que no podrás evitarlo y sin la ayuda de nadie más entenderás que Él es Dios y que no manipula ni convence sino que busca reconciliación a través de nuestro arrepentimiento.

Saulo transformó su vida e hizo todos los ajustes necesarios para seguir a Cristo sin importar lo que la gente pensara o dijera. Él después de su encuentro con Jesús y de reconocer su error, decide cambiar y anunciar a los demás para que no cayeran en el mismo error que él. Hagamos lo mismo y compartamos lo increíble que es seguir al Mesías y las cosas que ha hecho en nosotros.

Oración

Dios Padre: quiero pedirte perdón y reconciliarme contigo. Quiero tener una relación contigo y conocerte cada día más. Entiendo que eres un Dios vivo y que tienes planes para mí. Te pido que transformes mi vida y que pongas en mí la fe y fortaleza para dejarte trabajar en mí sin importar lo que la gente pudiera decir. Trae congruencia a mi vida y que mis palabras y actos siempre vayan en la misma dirección: la Tuya. En Cristo Jesús te lo pido

Amén

sábado, 15 de abril de 2017

Hechos 9:23-25https://lh3.googleusercontent.com/h2Rx-6FXmHWUNWXwDhFWgrgd2iSCNo0gOhU-B0J6ErOyGFLKO5MXcYlDIpuZEWX_aiU4Khz9IblUKCQ0BQalhrx4pCh5Pw8hkR7cTcRdKxFVTiDEn1aaVy5pkx-NvoIRF2LeFGM17Sy3Woka-t_aSMOOBLjWvnvz4goG4by6UAadFXc9e0ofUAJaCTyWzrRUmRF5dpnYUGYBtwHsEEPAKyYhYT39XWDZrEyPmx171r7iloKJgdbSWYOJnw2uH5U8efYcXYNg9aI-ohYJMq2CTusJWoK449-WoFqvXyffBQo9EXz_EI0pL8W-_iHzUFclUv4ckvPhunInvAL9wR-OvRRRZyzizTHFGu1OWUqMH91dk7udv72GvSST_dXJVbX_8IPrtIz_0UpHn60NKtxBW4nv9MLgZJ5sWUZAIfSmQd19NJgMrmh9CMNQqmArH2clUSbjevBTHvFDM93lvYfGKT0czvMzyoDtSM1bqOMZ6CoI9ODfUeNzx0e--XC1tHOSgzM6RQYnTi-UFAgH0hAFqTSisPomX_PX3ZoibMGqHg8KMZArjBMXWJd-l9AHuZfWy7t8O3hQZK8W4qhSiYF7tRRxN6UNGzbY7hMYoGgS29oQc4mk7CJRCA=s375-no


Hechos 9:23-25

Pasados muchos días, los judíos resolvieron en consejo matarle; pero sus asechanzas llegaron a conocimiento de Saulo. Y ellos guardaban las puertas de día y de noche para matarle. Entonces los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro, descolgándole en una canasta.

Pongámonos en los zapatos de Saulo por unos momentos. En el pasado, teníamos comodidades, estatus, prestigio y gente que nos obedecía. Perseguíamos a aquellos que consideramos que estaban haciendo mal. Un día tenemos un encuentro con Cristo y entendemos que debemos cambiar pues estamos en el camino equivocado. Mientras marchamos muy contentos por nuestra nueva revelación y entusiasmo de conocer más de Jesús y compartirlo, de repente nos encontramos con personas señalándonos, tratando de aprehendernos y matarnos, nos avientan piedras y recibimos insultos. ¿No estábamos mejor antes? Nos encontrábamos del otro lado viviendo cómodamente, respetando y sin molestar y hoy en día estamos llenos de problemas. La historia de Pablo no está tan alejada de nuestras vidas ¿no crees? Pensamos que venir a Jesús y comprometernos con Él significa decir adiós a nuestros problemas y la verdad no puede distar más de esta premisa. De hecho, vemos en el libro de Deuteronomio que Dios nos prueba y humilla para ver lo que realmente hay en nuestros corazones y lo que atesoramos.

Procuraban matar a Saulo. ¡Qué alentador! Seguir a Cristo, buscar un camino correcto y que la gente te busque para asesinarte. No es lo que hubiera pensado como la mejor forma de atraer personas pero Dios así lo puso en sus planes y fueron perfectos pues su palabra se distribuyó por todo el mundo. Me gusta pensar en el hecho de que, a pesar de que querían matarlo, de alguna manera milagrosa (fortuita dirían los escépticos) Saulo se entera de esta situación y logra salir del peligro. Los discípulos juegan un papel importantísimo al apoyarlo y arriesgar su vida también.

¿Qué aplicación podemos tomar de esto? Nuestra vida no es ni será fácil a los ojos con los que estamos acostumbrados a ver. Debemos ser transformados y renovados para comenzar a ver con la perspectiva de Dios y entender que, aunque existan amenazas de muerte en nuestra contra, el Señor tiene planes perfectos para nosotros y se encargará de que se cumplan. ¡No te desanimes! Todo puede parecer que está de cabeza. Lo está para el mundo pero no para Dios. Para Él apenas comienzan a desarrollarse sus planes en tu vida. Además, no olvidemos ser como los discípulos apoyando a Saulo. Sirvamos a nuestros hermanos. Demos no solo de nuestro dinero sino tiempo esfuerzo y caminemos junto a ellos en sus momentos difíciles. Esto es lo que agrada a Dios.

Oración

Padre: los problemas me han confundido y pensaba que no estabas aquí. Hoy entiendo que debo renovar mi forma de ver las cosas y entender que tus planes son perfectos y mucho mejores que los míos por lo que a pesar de que no los entienda sé que será lo mejor para mí. Te pido pueda tener paz y gozo en Ti. También te pido que pueda entregarme a mi hermano y apoyarlo como lo hicieron los discípulos con Saulo. En Cristo Jesús. Amén

jueves, 13 de abril de 2017

Pasión por hacer el bien

Pasión por hacer el bien
¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?
1 Pedro 3:13
A la mayoría de las personas les resulta difícil maltratar a quienes son fervientes en hacer el bien. Aquellos a quienes les encanta hacer el bien a menudo son generosos, desinteresados, bondadosos, amorosos y atentos. Pero no se tolera a los engañadores que roban a las viudas y a los huérfanos. Aun los inconversos condenan a quienes se hacen ricos a expensas de los demás.
Una persona que es generosa y atenta con los demás por lo general no es objeto de hostilidad. Eso es lo que quiere decir Pedro en el versículo de hoy. Pedro quería que todos sus lectores procuraran fervorosamente hacer el bien. La pasión por hacer el bien resulta en una vida limpia, que debe ser la meta y el deleite de todo creyente. Cuando se está apasionado por la vida espiritual, se pierde cualquier apetito por las atracciones profanas del mundo. No dé motivo alguno
Si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois.
1 Pedro 3:14
No es probable pero, según el apóstol Pedro, hay una remota posibilidad de que usted sufra por ser justo. En realidad, muchos cristianos sufrieron por su obediencia a Cristo en la iglesia primitiva, pero otros sufrieron por su desobediencia. Cuando un cristiano desobedece la Palabra de Dios, el mundo siente una mayor justificación y una mayor libertad para la hostilidad. Ni los cristianos consagrados deben sorprenderse ni temer cuando el mundo los trata con hostilidad.

La pasión por hacer el bien no es ninguna garantía contra la persecución. El hacer lo bueno reduce esa probabilidad. Nadie hizo más bien que Jesús, pero un mundo adverso finalmente lo mató. No obstante, usted debe vivir de modo que los críticos no tengan justificación alguna para acusarlo de nada.

miércoles, 12 de abril de 2017

Hechos 18:7-11

Hechos 18:7-11
Entonces Pablo salió de la sinagoga y se fue a la casa de un tal Ticio Justo, que adoraba a Dios y que vivía al lado de la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su familia. También creyeron y fueron bautizados muchos de los corintios que oyeron a Pablo. Una noche el Señor le dijo a Pablo en una visión: “No tengas miedo; sigue hablando y no te calles pues estoy contigo. Aunque te ataquen, no voy a dejar que nadie te haga daño porque tengo mucha gente en esta ciudad.” Así que Pablo se quedó allí un año y medio, enseñando entre el pueblo la palabra de Dios.
El trabajo de Pablo era predicar el evangelio. De cierta manera, él podía ir midiendo sus resultados y efectividad conforme más gente fuera creyendo en Jesús. Imagina por un momento estar en sus zapatos. Compartimos a Cristo. Vamos de una ciudad a otra. Llegamos a Corinto, comenzamos a predicar nuevamente y no solo nos frenan, sino que también nos insultan. Definitivamente no fue nuestro mejor día. Vemos toda la oposición que existe hacia nuestro objetivo y nos dormimos esa noche cansados y probablemente tristes de lo que aconteció. ¿No te suena familiar esta historia? Te levantas un día y simplemente te encontraste con vientos en contra. Ese día las cosas no salieron bien. De hecho, parece que todo salió mal. No pasó lo que esperabas. Tus ventas fueron peores. Comenzaron a despedir a más gente. La enfermedad empeoró. Tu problema se agravó. Tal vez incluso así te fuiste a dormir el día de ayer. Sin ánimo. Sin consuelo. Triste. Cuando esto sucede, tenemos dos opciones: tratar de ser optimistas y seguir adelante o tirar la toalla y pedir a Dios por fuerzas para caminar. Si somos honestos, aceptaríamos que la primera opción nos termina llevando, tarde o temprano, al mismo punto de cansancio, tristeza y desesperación. Por esto te animo a que consideremos la segunda. Cuando optamos por tirar la toalla y entregarnos a la voluntad del Señor nos pasa como a Pablo. Una noche, sin saberlo, recibe ánimos y consuelo de Dios a través de una visión: sigue hablando y no calles porque yo estoy contigo. ¡Qué maravilla! ¡Se me olvidaba que el Señor está de mi lado y Él es quien pelea las batallas! Toda esa carga que tenías sobre ti es liberada al escuchar estas palabras. Sigue adelante te dice Dios. No tengas miedo. ¡Qué increíble es escuchar estas palabras! No es un consuelo absurdo ni optimista. Es el Creador Todopoderoso que nos recuerda que Él está al mando y que tiene un cuidado especial por nosotros pues nos ama. Ahora, es importante notar que también dice: aunque te insulten, sigue adelante. Tal vez sufriremos alguno que otro “raspón” en nuestro día, pero no debe frenarnos. Debemos seguir adelante confiados en el Señor y dejando que Él haga. Lo que parecía que no tendría mucho futuro, Cristo se encargó de acomodarlo de tal forma que Pablo se quedó ahí un año y medio. ¿Puedes ver la diferencia de nuestra perspectiva contra la del Señor? Seguro Pablo se sintió desanimado. ¡Es normal! Acude a Dios en oración para decirle cómo te sientes, pero no dejes de seguir adelante pues Él está contigo.
Oración

Señor: Alabado seas. Gracias por renovar mi corazón y darme esperanza nuevamente. Gracias por traer consuelo y paz cuando la necesito. Yo te pido que no quite mi mirada de tu reino y pueda vivir en servicio a Ti. Guíame en tu voluntad y no permitas que lo que sucede a mi alrededor me desanime o frene, sino que pueda vivir confiado en tus planes. Te lo pido en el nombre de Cristo. Amén

martes, 11 de abril de 2017

Salmos.22:26

Salmos.22:26 Comerán los humildes, y serán saciados; Alabarán a Jehová los que le buscan; Vivirá vuestro corazón para siempre.
22:27 Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra, Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.
22:28 Porque de Jehová es el reino, Y él regirá las naciones.

22:29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra; Se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo, Aun el que no puede conservar la vida a su propia alma.

lunes, 10 de abril de 2017

Él te protegerá

Él te protegerá
¡Bienaventurados son los que en él confían! - Salmo 2:12
¡Auxilio! ¡Auxilio! Al escuchar un llamado de estos, sabemos que alguien está en apuros y necesita ayuda. ¿Has pasado alguna vez por una situación así? ¿Necesitaste ayuda y no encontraste a nadie que pudiera ayudarte? Es realmente desesperante necesitar ayuda y no tener con quién contar.
Así sería nuestra situación si Dios no hubiera enviado a Jesús. Debido a las cosas equivocadas que hacemos, estaríamos condenados a la muerte eterna. Nada de lo que hiciéramos podría ayudarnos. Pero, por amor y sin exigir nada a cambio, Dios envió a Jesús. Él es nuestro protector. Él dio su vida para protegernos de la muerte eterna. Y él promete que está de nuestro lado. Ahora ya no estás solo. Confía en él, él está a tu lado hoy y siempre.
ORACIÓN: Querido Dios, gracias porque me proteges y porque me has librado de muchos peligros. Especialmente te agradezco porque has enviado a Jesús, quien me libró de la muerte eterna. Amén.

sábado, 8 de abril de 2017

Los planes de Dios.

Los planes de Dios. Dice la escritura en Hechos cap. 27, que la nave en la que Pablo viajaba, ya venía con algunos problemas. En esa embarcación viajaba un hombre de Dios, Pablo; que continuamente estaba formulando advertencias, pero dice la Palabra que el centurión daba más crédito al piloto y al patrón de la nave que a lo que Pablo decía (Hech. 27:11)
Pero finalmente, soplando una brisa del sur, les pareció que tenían lo que querían y se lanzaron al mar. Les duró poco. Pronto la embarcación se vio envuelta en una furiosa tempestad y quedó a la deriva, para finalmente quedar encallada cerca de la playa y las más de doscientas personas que la abordaban pudieran llegar a tierra como pudieran.
En esta vibrante escena de la Biblia puedo discernir algunos denominadores comunes con la actualidad. El centurión daba más crédito al piloto y al patrón dela nave. Cumplía con su trabajo. Estaba muy bien lo que hacía, aunque los que gobernaban la nave tenían un criterio a todas luces discutible.
Pero los planes de Dios trascienden deseos y peticiones humanas. Nadie iba a morir ya que Pablo estaba allí y no debía morir todavía. Dios distribuye sus bendiciones de acuerdo a un plan superlativo, no a los antojadizos deseos de cada uno de nosotros. Si no hubiese estado Pablo, ni siquiera sabríamos de esa embarcación. Sería un número más de tantos naufragios anónimos ocurridos en todo el mundo.
Hoy pedimos a Dios muchas cosas. Unas cuantas no se cumplen. Y está muy bien que sea así.
Si el médico pidiera mucho trabajo a Dios y Él se lo diera, significa que hay mucha gente enferma. Eso no es bueno. Si el mecánico pidiera mucho trabajo a Dios y Él se lo diera quiere decir que hay mucha gente con su auto roto. Tampoco es bueno. Si el constructor pidiera a Dios mucho trabajo a Dios y Él se lo da, quiere decir una de dos cosas: que hay mucha gente próspera que finalmente puede acceder a su sueño y construir su casa propia; o que hubo una terrible catástrofe y hay que levantar toda una ciudad de nuevo. Depende desde qué punto de vista se lo mire.
Lo planes de Dios, insistimos, son superlativos. Trascienden nuestro pequeño mundito. No hay secretos en esto. Para poder recibir grandes bendiciones hay que estar en el centro de la Voluntad de Dios. Y Pablo salió beneficiado porque lo estaba, cumpliendo con Sus Planes.
Hay quienes creen y enseñan que “su receta” es válida para todos. Pues bien: NO ES ASÍ. Jesús le dijo a Pedro: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú. (Juan 21:20 y 21) Y con esto fue clarísimo: Tiene propósitos diferentes contigo y con tu hermano. Y para cumplirlos no le concederá lo mismo a tí que a tu hermano. Y esto no depende de ti, ni de tu hermano, sino de ÉL y de los propósitos que tenga para ti y para tu hermano.
Uno escucha al piloto y al timonel de la nave, es decir a los líderes espirituales, y eso está muy bien. Pero nunca debemos perder de vista lo que Dios nos dice y discernir lo que nos dejó en las Escrituras. Que es básicamente lo mismo que ocurría en esa nave de Hechos cap. 27, donde Dios les trasmitía sus advertencias a los tripulantes por intermedio de Pablo.

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

viernes, 7 de abril de 2017

Dios no necesita que yo sea siempre un súper héroe

Dios no necesita que yo sea siempre   un súper   héroe          Me encanta pensar que Dios no necesita que yo sea siempre fuerte o valiente, porque Él lo es por mí; me fascina pensar que puedo ser tal cual soy porque tengo a alguien que es todo lo que yo no soy; me da una inmensa paz saber que hay alguien que pelea por mí y me defiende frente a viento y marea y me da un tremendo alivio el colgar la capa y dejar que quien es el superhéroe por excelencia haga Su trabajo a través de mí. Todo esto hace que mi vida sea libre y plena en Él.       También sé lo difícil que es deshacerse de esa capa y colgarla definitivamente; en ocasiones nos veremos tremenda mente tentados a ponérnosla y salir a combatir las fuerzas del mal, pero la verdad, es que nuestro poder es Cristo y sólo Él a través de nosotros puede vencer al mal con el bien…pero no es nuestro superponer el que lo hace…siempre se ha tratado de Él.  Esto no quiere decir que ni siquiera nos movilicemos ante las necesidades de los demás, no es eso lo que quiero transmitir, sólo quiero que sintamos libertad a este respecto: Dios NO espera que te comportes siempre como un superhéroe, que tengas súper fuerza o seas capaz de hacerle frente a todo, ya sea para defender a otros o para cuidarte tú mismo, Dios quiere ser el superhéroe para ti y para mí y que sea Su presencia en nuestra vida nuestro mayor súper poder, el que vence a todo a y todos.

jueves, 6 de abril de 2017

Romanos 8.28.

Romanos 8.28. Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
29. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
30. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.
31. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
32. El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
33. ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.
34. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
35. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
36. Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;

Somos contados como ovejas de matadero. 

miércoles, 5 de abril de 2017

Hechos 13:29-31

Hechos 13:29-31
Y habiendo cumplido todas las cosas que de él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro. Mas Dios le levantó de los muertos. Y él se apareció durante muchos días a los que habían subido juntamente con él de Galilea a Jerusalén, los cuales ahora son sus testigos ante el pueblo.
El día de hoy, yo soy testigo de que Cristo ha transformado mi vida. De que estaba perdido y fui encontrado. De que era esclavo del pecado y ahora soy libre. De que andaba sin rumbo y hoy tengo dirección. Soy testigo de un amor que nunca había conocido y lo recibí sin merecerlo. Testigo de un perdón que no tiene igual. Testigo de la gracia y misericordia que ofrece Dios. Testigo de que todo lo puedo en Cristo que me fortalece y que su poder se fortalece en mi debilidad y lo mejor de todo, testigo de que he sido perdonado de mis pecados y reconciliado con Dios pudiendo ahora ser llamado hijo de Dios.
Dios cumple todas sus promesas. Cumplió cada profecía que nos había dejado para la venida del Mesías y así será con cada promesa y profecía que encontramos en su palabra. Tú y yo debemos ser testigos también de Cristo. Fíjate cómo Pablo nos dice que aquellos que presenciaron su resurrección, son los que estaban siendo ahora testigos ante el pueblo. Si has aceptado a Jesús. Si te has reconciliado con Dios Padre. Si has pedido perdón por tus pecados, es necesario que vayas y seas testigo de lo que has vivido. Ahora, si lo piensas por un momento, tiene mucho sentido el hacerlo. ¿Cuántas veces no compartes una experiencia positiva? ¡Muchas! Incluso la repites con personas que ya la han escuchado por el gusto de revivir ese momento. Con Jesús es igual. Si no sientes el gozo y el deseo de compartirlo es porque probablemente aun no lo conoces y no te has entregado a Él. Probablemente has mantenido tu distancia y solamente has querido escuchar la teoría pues te parece interesante pero no has permitido que esas palabras entren a tu corazón y revolucionen tu vida entera. Hoy te invito a que le des una oportunidad a Jesús.
Por otro lado, me encanta leer: Mas Dios le levantó de los muertos. ¡Esto sí que me emociona! ¿Qué podemos temer si tenemos a Dios de nuestro lado? ¿Qué puede quitar nuestra paz? ¿Qué puede quitar nuestro gozo? Tristemente, nos distraemos tanto con lo que vivimos y hacemos que olvidamos frases como ésta y nuestro gozo y nuestra paz nos son arrebatadas. No debes permitir esto en tu vida. Por ello es importante pasar TIEMPO constantemente en la palabra. No porque alguien te obliga sino porque entiendes que ahí se encuentra tu alimento que necesitas. Te animo a que guardes en tu corazón estas palabras: Mas Dios le levantó de los muertos. Si Dios puede hacer esto, imagina ¡qué no podrá hacer en tu vida!
Oración

Señor: llevo TIEMPO escuchando de ti pero nunca he querido comprometerme y aceptar que te necesito. Hoy quiero pedirte perdón y pedirte que traigas paz y gozo a mi vida. Enséñame a vivir conforme a tu voluntad y dale sentido a mi vida. Señor, oro a ti en el nombre de Jesús. Amén

martes, 4 de abril de 2017

No devuelva el golpe

No devuelva el golpe
Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
Isaías 53:7
Jesús muestra una humilde actitud ante quienes lo atormentan: "cuando le maldecían, no respondía con maldición" (1 P. 2:23). A pesar de la provocación constante, Jesús no dijo nada malo porque no había pecado alguno en su corazón.
Sin embargo, ante semejante provocación, nuestra reacción sería más como la del apóstol Pablo. Cuando estaba en el juicio ante el sanedrín, el sumo sacerdote Ananías ordenó que se le golpeara en la boca. Su inmediata respuesta a Ananías fue: "¡Dios te golpeará a ti, pared blanqueada!" (Hch. 23:3). Pablo tuvo que disculparse de inmediato; tal exclamación contra un sumo sacerdote era contraria a la ley (vv. 4-5; cp. Éx. 22:28).
Pablo no era perfecto. Él no es nuestro modelo de justicia. Solo Cristo es un modelo perfecto de cómo afrontar la injuria de los enemigos.
Siguiendo el ejemplo de nuestro Maestro, nunca debemos maltratar a quienes nos maltratan. No amenace
Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.
Lucas 23:34
Jesús "no amenazaba" a pesar de un increíble sufrimiento (1 P. 2:23). Lo escupieron, le tiraron de la barba, le pusieron en la cabeza una corona de espinas y atravesaron con clavos su carne para asegurar su cuerpo a una cruz. En cualquier otra persona, semejante tratamiento injusto habría provocado sentimientos de venganza, pero no en Cristo. Él era el Hijo de Dios, Creador y Sustentador del universo, santo e inmaculado, con el poder de enviar a quienes lo atormentaban al fuego eterno.

Pero Jesús nunca amenazó a sus verdugos con juicio inminente; más bien los perdonó. Cristo murió por los pecadores, incluso por quienes lo perseguían. Sabía que la gloria de la salvación podía alcanzarse solamente por la senda del sufrimiento, de modo que aceptó su sufrimiento sin amargura, sin enojo y sin espíritu de venganza. Que pueda reaccionar usted de igual modo ante su propio sufrimiento.

lunes, 3 de abril de 2017

Siga el ejemplo de Cristo

Siga el ejemplo de Cristo
También Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas.
1 Pedro 2:21
Jesús nos dio el ejemplo supremo del sufrimiento. La palabra griega traducida "ejemplo" se refiere a un modelo que se coloca debajo de un pedazo de papel para ser trazado. Al igual que los niños que aprenden sus letras trazando en un papel sobre un modelo, nosotros debemos trazar nuestra vida según el modelo que Cristo nos dejó.
Copiamos su modelo al seguir "sus pisadas". Debemos seguir las pisadas de Cristo porque Él anduvo por la senda recta. Fue también una senda de injusto sufrimiento, que es parte de la senda de justicia. Algunos sufren más que otros, pero si verdaderamente usted quiere seguir a Cristo, practicará siguiendo su ejemplo. Nuestro Salvador inmaculado
[Cristo] no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición.
1 Pedro 2:22-23
Jesucristo tiene que haber estado en el pensamiento de Pedro cuando escribió los versículos de hoy porque fue testigo del dolor de Jesús, aunque de lejos. A pesar de lo severo de su dolor, Cristo no cometió pecado alguno de palabra o de hecho.
Isaías 53:9 dice: "Nunca hizo maldad". "Maldad" se traduce como "desobediencia" en la Septuaginta (la versión griega del Antiguo Testamento hebreo). Los traductores entendieron que "maldad" se refería a la desobediencia a la ley de Dios, o el pecado. A pesar del trato injusto que tuvo que soportar, Cristo no pecó ni podía pecar (cp. 1 P. 1:19).
Isaías 53:9 añade: "Ni hubo engaño en su boca". Por lo general el pecado hace su primera aparición en nosotros por lo que decimos. En Jesús no había pecado alguno, ni externa ni internamente.
Jesucristo es el ejemplo perfecto de cómo debemos reaccionar ante el trato injusto porque Él soportó el peor trato que pueda soportar persona alguna, y sin haber pecado nunca. No devuelva el golpe
Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
Isaías 53:7
Jesús muestra una humilde actitud ante quienes lo atormentan: "cuando le maldecían, no respondía con maldición" (1 P. 2:23). A pesar de la provocación constante, Jesús no dijo nada malo porque no había pecado alguno en su corazón.
Sin embargo, ante semejante provocación, nuestra reacción sería más como la del apóstol Pablo. Cuando estaba en el juicio ante el sanedrín, el sumo sacerdote Ananías ordenó que se le golpeara en la boca. Su inmediata respuesta a Ananías fue: "¡Dios te golpeará a ti, pared blanqueada!" (Hch. 23:3). Pablo tuvo que disculparse de inmediato; tal exclamación contra un sumo sacerdote era contraria a la ley (vv. 4-5; cp. Éx. 22:28).
Pablo no era perfecto. Él no es nuestro modelo de justicia. Solo Cristo es un modelo perfecto de cómo afrontar la injuria de los enemigos.

Siguiendo el ejemplo de nuestro Maestro, nunca debemos maltratar a quienes nos maltratan.

domingo, 2 de abril de 2017

CAMINANDO EN LA VERDAD

CAMINANDO EN LA VERDAD

caminando a la verdadCita bíblica: 3 de Juan 1.2-3 “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. Pues mucho me regocijé cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, de cómo andas en la verdad “

El camino en la vida muchas veces es demasiado sinuoso, ya que se presentan situaciones que no están contempladas en nuestro plan; en la palabra de Dios existen solamente dos caminos 1) el de maldición (de la mentira), 2) el camino de bendición (el de la verdad) por lo tanto de uno es la decisión cual elegir; sin duda que todos deseamos ser bendecidos en todo, aún que no conozcamos de las cosas de Dios, ya que al hablar de bendición inmediatamente somos transportados por la mente en las cosas materiales, ya que se considera que son lo que tienen mayor valor aquí en esta vida; ya lo dice un conocido refrán en el mundo { tanto tienes, tanto vales } sin embargo déjame aclararte algo, el caminar en la verdad implica llevar una vida de rectitud, de integridad en todos los sentidos, ser respetuoso de los valores morales y de todas las personas, ser una persona servicial, atento, dadivoso, etc. El apóstol Juan expresa un gran anhelo que proviene del fondo de su corazón en verdad un hermoso deseo que solo aquel que camina en integridad puede manifestarle a otro. La única condición que existe o que manifiesta el apóstol es: tal y como prospera tu alma; debo decirte lo siguiente…aquí es donde comienza el caminar en la verdad, cuando miramos en nuestro interior (en el alma) y hacemos un escrutinio de la misma para saber si es libre o está prisionera (de malos recuerdos, de resentimientos, rencores, dolor, sufrimiento, etc.) el hombre que aún no ha perdonado, sigue atado a un pasado o a algún recuerdo que por ser doloroso no le permite ser libre, por lo tanto camina en la mentira ya que un alma atormentada no puede vivir ni conoce la paz que solo nuestro Señor Jesús nos da, esa paz que sobrepasa todo entendimiento humano, una paz que solo lo pueden sentir aquellos que viven en una libertad plena, no solo física, sino más bien espiritual. Quizás en tu vida te has encontrado con personas que “viven o son felices” sin embargo, resulta que solamente viven en apariencias ya que al encontrarse en la intimidad, resulta que esa aparente felicidad se ha esfumado y aflora su verdadera realidad, que no es otra cosa que la tristeza que llevan en su interior y que tratan de disfrazar con poses, o con cosas vanas; vemos entonces que esa persona se encuentra realmente enferma, aunque físicamente represente una salud inquebrantable, porque la enfermedad que presenta no está en el exterior, no, sino que se encuentra en su interior y le está corroyendo el alma, viene siendo como el cáncer que cada día está avanzando más y más. Un alma atormentada jamás podrá ser prosperada ¿sabes porque? Porque la prosperidad no se limita a lo material, ya que una persona podrá tener toda la riqueza del mundo, pero si en su interior está vacía, está pobre, es más está en un estado miserable, y un miserable que puede ofrecer sino tiene nada para dar, más bien está necesitado de que le den.

La libertad tiene un precio muy alto que muchas veces hay que pagar, esto es la física, pero la espiritual ya fue pagada hace aproximadamente 2000 años y fue a precio de sangre; hubo un inocente de toda culpa que se ofreció como ofrenda, que no escatimó ni dudo en darse así mismo, con un solo objetivo, con un solo anhelo ¿sabes cuál fue? Nada menos que tú y yo y toda la humanidad vivamos felices, seamos prosperados, y seamos libres de toda atadura, de todo grillete que nos impide caminar, que tengas sanidad y prosperidad en todas las áreas (en lo físico, en lo financiero, en lo espiritual, en lo social, en lo familiar, en lo matrimonial).

Hoy tienes que cambiar tu manera de pensar, tienes que procurar ser distinto de como eras anteriormente, cambiar tus viejas vestiduras y emprender una nueva forma de vivir, porque algo maravilloso te espera más adelante ¿lo crees? Si es así, entonces avanza porque tienes todavía mucho por hacer, por lograr, empezando por ti mismo.

2corintios 3.17


Te invito a que abras las puertas de tu corazón y dejes entrar al Espíritu del Señor, para que te llene de una unción fresca y saborees día con día, momento a momento de su gozo que es la LIBERTAD QUE SOLO ÉL TE PUEDE DAR. AMEN

sábado, 1 de abril de 2017

El joven rico
¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Lucas 18:24
Cuando el joven rico le preguntó a Jesús respecto a la salvación, nuestro Señor probó de inmediato su disposición a dejarlo todo y a seguirl "vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme" (Lc. 18:22). Cuando el joven rico no prestó atención a las palabras de Jesús, demostró que no estaba dispuesto a someterse al señorío de Cristo.
El que quiera aceptar la salvación debe rendir el control de su vida al Salvador. Eso significa estar dispuesto a abandonarlo todo para seguirlo, o estar contento con todo lo que le ha dado, sabiendo que puede soberanamente darle más cuando le sirve.
La salvación es cambiar todo lo que usted es por todo lo que Cristo es. Por lo tanto, la fe salvadora no es simplemente un acto mental; ella calcula el costo (Lc. 14:28) y humildemente clama a Dios como hizo el publicano en Lucas 18:13: "Dios, sé propicio a mí, pecador".
¿Tiene usted en cuenta el costo hoy y todos los días? Dependencia como la de los niños
Si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.
Mateo 18:3
Mientras hablaba de la genuina salvación, Jesús hizo una apropiada comparación con las características de los niños. Para ser salvo, usted debe ir a Cristo con la actitud dependiente y la perspectiva de un niñ sencillo, indefenso, confiado, sincero, sin pretensiones y sin ambiciones.

No es que los niños no tengan pecado, sino que son cándidos y modestos, dependientes de los demás y libres de egoístas reclamos de grandeza. Se someten al cuidado de sus padres y de otros seres queridos, dependiendo de ellos para que satisfagan todas sus necesidades. Esa es la actitud humilde y dependiente que debe tener todo el que procure entrar en el reino de Jesucristo.