martes, 2 de junio de 2009

CUATRO CLAVES PARA OÍR LA VOZ DE DIOS.4



Clave nº 4 – Tener un diario, escribir nuestras oraciones y las respuestas de Dios, proporciona una nueva y gran libertad para oír la voz de Dios.
Dios le dijo a Habacuc que escribiera la visión y la declarase en tablas... (Habacuc 2:2). Nunca se me había pasado por la mente escribir mis oraciones y las respuestas de Dios, tal como lo hizo Habacuc por mandato de Dios. Si usted comienza a buscar en la Escritura esta idea, hallará cientos de capítulos que la demuestran (Salmos, muchos de los profetas, Apocalipsis). ¿Por qué, entonces, yo nunca había pensado en ello?
Llamé a este proceso "llevar un diario" y comencé a experimentar con él; descubrí que es fabuloso para facilitarnos el poder distinguir claramente la voz interior de Dios, el flujo espontáneo, porque a medida que escribía, era capaz de escribir en fe durante largos periodos de tiempo, sencillamente creyendo que era Dios quien me hablaba. No tenía que estar probándolo a medida que lo iba recibiendo (lo que produce interferencias en el receptor), porque sabía que cuando el fluir finalizara yo podría volver a mirarlo y entonces probarlo y examinarlo detenidamente, asegurándome que estaba en línea con las Escrituras.
Usted se quedará maravillado cuando intente escribir un diario; al principio puede estorbarle la duda, pero deséchela, recordándose a usted mismo que es un concepto bíblico y que Dios está presente, hablando a sus hijos. No se tome a usted mismo demasiado en serio, pues cuando lo hace, estará tenso y se pondrá en el camino del mover del Espíritu Santo; cuando cesamos en nuestra labor y entramos en el reposo de Dios es cuando Él es libre para fluir (Hebreos 4.10). Por lo tanto, sonría, siéntese cómodamente, tome lápiz y papel, y vuelva su atención hacia Dios en adoración y alabanza, buscando su rostro. A medida que usted vaya escribiendo sus preguntas para Dios y comience a aquietarse fijando su mirada en Jesús, que está presente con usted, de repente tendrá un pensamiento muy positivo en respuesta a su pregunta. No dude de él, simplemente escríbalo y más tarde, cuando lea su diario, usted también será bendecido al descubrir que está realmente dialogando con Dios.

Algunas notas finales.
Nadie debería intentar hacer esto sin antes haber leído, al menos, todo el Nuevo Testamento (preferentemente, toda la Biblia); tampoco se debería intentar a menos que se esté sometido a un liderazgo espiritual sólido. Todos los principales movimientos directivos que surgen de la escritura de un diario, deberían someterse al liderazgo antes de actuar conforme a ellos.

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