miércoles, 31 de enero de 2024

Controlado por el Espíritu

 Controlado por el Espíritu


«Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.», Gálatas 5:22-26
» Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.», Efesios 4:30-31
Durante situaciones tensas nuestras emociones se descontrolan fácilmente, debido a nuestra falta de dominio propio y nuestro temperamento explosivo, caemos en enojo, ira y ofendemos a otras personas afectando nuestras relaciones incluso con nuestros seres más queridos.
La Biblia es muy clara en advertirnos que debemos dejar de practicar todo tipo de pecado, pero también que debemos someter al Señor el control de nuestras emociones: “Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno” (Colosenses 3: 8-10). La Biblia también es clara en advertirnos que el control de nuestras emociones no depende de nuestra voluntad propia, sino que viene como un don (un regalo) del Espíritu Santo que se manifiesta en nuestra nueva vida en Cristo, una vida que se nutre día a día de la relación íntima entre nuestro Salvador y nosotros, basada en la lectura, meditación y práctica de su palabra y en la oración.
Entreguemos nuestras emociones al Señor para que nos ayude a controlar nuestro carácter. Pidamos al Espíritu Santo que nos llene, nos consuele, nos guíe y nos libere de todo sentimiento dañino, pero en todas las cosas mantengamos viva nuestra relación de amor con Dios. Oración.
«Padre de la gloria ayúdame a someter mi carácter y mis emociones al Espíritu Santo, quiero ver tu fruto en mi vida y crucificar mi carne con sus pasiones y deseos. Quita de mí la ira, el enojo y todo lo que pueda dañar a mi prójimo. Mi único deseo es agradarte. Amén.

martes, 30 de enero de 2024

Soy culpable

 


Soy culpable

“¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos?” 2 samuel 12: 9a

Dios envió al profeta Natán a que reprendiera a David por haber cometido gravísimos pecados. Entre otras maldades, David había asesinado a Urias, un buen hombre y tomado a su mujer Betsabé dejándola embarazada. Como consecuencia de su pecado, el hijo nacido con Betsabe murió y Absalón, otro de sus hijos, organizó un golpe de estado contra su padre David tomando su trono, además de todo lo exilió y quiso matarlo. En este contexto, cuando David huía de Absalon, escribe el Salmo 3 llamado: Oración matutina de confianza en Dios del que surgen algunas preguntas:

– ¿Cómo puede ser que un hombre culpable se acerque a Dios a pedir su ayuda?: “¡Oh Jehová, ¡cuánto se han multiplicado mis adversarios! Muchos son los que se levantan contra mí. Muchos son los que dicen de mí: No hay para él salvación en Dios.” (vs 1 y 2)

– ¿Cómo puede ser que un hombre culpable haga la siguiente afirmación? “Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza” (vs 3)

– ¿Cómo puede ser que a un hombre culpable Dios escuche y responda?: “Con mi voz clamé a Jehová, y él me respondió desde su monte santo. Selah” (vs 4)

– ¿Cómo puede ser que un hombre culpable duerma tranquilo con todo un pueblo y su hijo siguiéndole para aniquilarlo? “Yo me acosté y dormí, y desperté, porque Jehová me sustentaba. No temeré a diez millares de gente, Que pusieren sitio contra mí. (vs 5 y 6)

La respuesta a estas preguntas está en el siguiente versículo: “Entonces dijo David a Natán: Pequé contra Jehová” (2 samuel 12:13a). David no se excusó, no se justificó, se declaró culpable y se arrepintió. Natan le dice: “También Jehová ha remitido tu pecado; no morirás” (2 samuel 12:13b). David también acepta el regalo del perdón y la misericordia de Dios, acepta las graves consecuencias de su pecado y sigue adelante con su relación con Dios.

Dios nunca rechaza un corazón humilde que reconoce sus pecados y acepta su perdón. Sin duda somos culpables, pero la sangre de Cristo nos redime, nos limpia y nos justifica delante de nuestro Padre.  Oración.

«Padre de la gloria dame un corazón que dependa totalmente de tu misericordia, ayúdame a reconocer mis culpas y permíteme seguir adelante de tu mano por medio de Jesús. Amén.

lunes, 29 de enero de 2024

¿Quiénes somos los hombres?

 

¿Quiénes somos los hombres?

“Digo: ¿Qué es el hombre, para que teng


as de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?” Salmo 8:4

Este salmo es una solemne meditación sobre la gloria y la grandeza de Dios, pero también sobre la absoluta pobreza espiritual del hombre y su necesidad de salvación y perdón por medio de Jesucristo. Para entender ¿quién es el hombre? David empieza este salmo recurriendo al único referente válido, estable y verdadero: Dios a través de su gloria, David dice “¡Oh Jehová, Señor nuestro, ¡cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos; De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza, a causa de tus enemigos, para hacer callar al enemigo y al vengativo. Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites” (Salmo 8:1-4)

Cuando el hombre destruye el concepto de Dios, destruye su verdadera imagen, destruye su verdadero propósito (su honra), por lo tanto David reconoce por medio de la creación quién es Dios, le agradece y se goza en su relación con Él. David sabe quién es él, porque sabe quién es Dios, tiene un referente válido. El mundo actual ha perdido el referente de Dios, por eso no sabe para dónde va ni cuál es su propósito.

David continúa, después de reconocer la grandeza de Dios y la bajeza del hombre, nos habla proféticamente de la única puerta que a pesar de la divergencia existente, conecta el camino de Dios con el del hombre: Jesucristo. “Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: Ovejas y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo, Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar.” Salmo 8: 5-8. Jesús fue coronado de la gloria de Dios porque era Dios mismo, y de la honra del hombre porque se hizo como nosotros para enseñarnos el camino al Padre.

Reconocer la grandeza de Dios y nuestra bajeza, nos pone en el lugar correcto para reconocer nuestra necesidad de salvación y perdón por medio de Jesucristo. Los que hemos experimentado su amor y conocemos a nuestro Creador, como David podemos proclamar “!Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!” (Salmo 8:9). ¡Somos quien Dios dice que somos!    Oración.

«Padre de la gloria, Jesucristo es mi única verdad, permíteme conocer íntimamente a tu Hijo, porque solo así sabré quién soy realmente. Amén.

domingo, 28 de enero de 2024

El Dios de mi justicia

 


El Dios de mi justicia

“Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración”, Salmo 4:1

Todos quieren que Dios responda, pero sólo responderá el “Dios de mi justicia”.

¿A qué se refiere el salmista con esta expresión? Recordemos el significado bíblico de justicia. Justicia no es un concepto, ni un logro personal, es una persona: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Corintios 5:21) por lo tanto entendemos que Jesucristo es nuestra justicia. Y como veníamos diciendo, en situaciones adversas, todos, incluso los que deliberadamente despreciaron a Dios, los que se burlaban de los creyentes, resulta que claman a un Dios que quisieron tener lejos toda la vida. Pero Dios solo responderá a través de una puerta llamada Jesuscristo, la puerta de la justicia. Dios nunca responderá con base a nuestras justicias dado que somos completamente incapaces como seres humanos de presentar la más mínima justicia que Dios exige, como está escrito: “No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.” (Romanos 3:10-12).

La única manera de acceder a la presencia de Dios es recibiendo su justicia como un regalo que no merecemos, un regalo de amor llamado Jesús “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16) y para recibir realmente a Jesucristo necesitamos vernos como realmente somos: Unos pobres y miserables pecadores, mendigos de su misericordia y hambrientos de perdón porque somos culpables, no somos inocentes. Cuando nos dejemos de ver como unas víctimas y reconozcamos nuestras culpas delante de Dios, entonces podremos clamar por la misericordia de Dios y nos será dada. Él escuchará nuestra oración.

Los salmos nos enseñan cómo tener una correcta relación de intimidad con Cristo, una relación honesta, sin maquillarnos de una piedad que no tenemos. Aprendamos a presentarnos delante de Dios tal y como somos y Dios siempre nos responderá.  Oración.

«Padre de la gloria mi única necesidad en este mundo es Jesucristo, su justicia me hace libre y me permite estar delante de ti, líbrame del orgullo de creer que merezco alguna cosa, porque nada merezco, por favor respóndeme cuando a ti clamo, ten misericordia de mí y oye mi oración. Amén.

sábado, 27 de enero de 2024

Esto es discipulado

 


Esto es discipulado

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”. Mateo 28:19-20

Jesus dijo “vayan” y hagan discípulos.

¿Cómo hizo discípulos Jesús?

¿Cómo hizo discípulos Pablo?

¿Cómo hicieron discípulos los apóstoles?

¿Se quedaron acaso en los templos? ¿formaron grupos cerrados de alabanza? ¿Se dedicaron a construir grandes edificios? ¿llenaron sus agendas de diversos eventos?

La respuesta a todas estas preguntas es no. Jesus, Pablo y los apóstoles “fueron” a donde el Espíritu de Dios los enviara, sin equipaje y muchas veces sin dinero. Solo con lo que tenían: un corazón dispuesto y la palabra de Dios escrita en su corazón. No llenaron templos, sino corazones y antes de ser maestros, pastores o grandes evangelistas fueron amigos: amigos de pecadores, publicanos, viudas, huérfanos y enfermos. Renunciaron a su comodidad y complacencia por un sueño mucho mayor: llevar el reino de Dios hasta el último lugar de la tierra.

Si nos dedicáramos a hacer discípulos a la manera de Cristo, tendríamos menos estrés, ansiedad, deudas, compromisos o reuniones y mucha más libertad y tiempo para las únicas tres cosas que en verdad hacen la diferencia en el discipulado: AMAR, ENSEÑAR Y SERVIR.

AMAR: nuestra relación de amor con Dios será la pauta con la que amemos a nuestros hermanos. “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano.” Proverbios 18:24

ENSEÑAR: la palabra de Dios es la verdad y lo único que puede alumbrar, liberar y sanar a la humanidad. “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Juan 8: 32

SERVIR: “En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.” (Hechos 20:35). Hacer lo que hacemos con amor, compasión y diligencia no solo beneficia a los otros, sino que alivia nuestro propio corazón.  Oración.

«Señor ayúdame a salir de mi propia comodidad, permíteme ir por aquellos por quien tú moriste. Enséñame a amar, enseñar y servir haciendo discípulos de Cristo. Amén.

miércoles, 24 de enero de 2024

Poder bajo control

 

Poder bajo control


“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” Mateo 11: 28-30

Hoy reflexionaremos acerca de la mansedumbre.

¿Qué es? En términos muy generales podemos catalogarla como “poder bajo control” un ejemplo de esto son los caballos pura sangre que con alrededor de 900 kg de puro músculo y un gran cerebro se rehúsan a usar su fuerza bruta con tal de sujetarse a las directrices de su jinete. En la vida cristiana somos mansos cuando teniendo el poder, dado por Dios, de decidir nuestro propio camino, decidimos someternos a nuestro Creador y obedecer su palabra. Dice la palabra que la mansedumbre hace parte del fruto del Espíritu Santo, es un regalo gratuito que recibimos cuando creemos en Cristo y que nos permite caminar bajo su dirección siempre y cuando nos dispongamos a hacerlo.

¿Qué no es? La mansedumbre no es debilidad, al contrario, y como vimos es puro poder que viene dado de lo alto. Poder controlar un carácter carnal y mundano como el de todos los humanos, renunciar a tener siempre la razón y abandonarse en las manos de Dios. No es algo que desarrollemos por nosotros mismos, es la obra del Espíritu de Dios que se desarrolla en una relación íntima de amor con Cristo.

¿Qué reciben los mansos? Nada más ni nada menos que una herencia completa de paz y felicidad, como está escrito: “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad” (Mateo 5:5). Cuando lo sometemos todo a Dios y no dependemos de las circunstancias terrenales, nos convertimos en los dueños de la tierra. Las preocupaciones por el futuro, las culpas del pasado y las frustraciones del presente simplemente desaparecen.

Jesús es nuestro mayor ejemplo de mansedumbre, Dios mismo hecho hombre con todo el poder y autoridad para destruir a sus enemigos, decidió morir en una cruz por amor a ellos y por nosotros. Aprendamos de Él y hallaremos descanso para nuestra alma, porque su autoridad (yugo) es fácil de llevar y su carga liviana.  Oración

«Padre de la gloria cuánto anhelo ser mansa y humilde de corazón como Cristo lo fue, obra en mi vida este don maravilloso que aliviana mis cargas y me da descanso en las dificultades de esta vida. Amén

lunes, 22 de enero de 2024

Nos tiene en sus manos

 

Nos tiene en sus manos


“Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo: Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras. Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda. Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla. Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo: ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.” Jeremías 18:1-7

El profeta Jeremías fue enviado a casa del alfarero con la misión de observar cómo trabajaba con el barro, probablemente esperando encontrar las vasijas perfectas que usualmente estaba acostumbrado a ver en las tiendas de aquel entonces, sin embargo se encontró con una realidad diferente: cuando el puñado de barro que había resuelto formar el alfarero resultaba demasiado duro, o era demasiado pequeño o tenía alguna piedra y se echaba a perder en su mano, volvía a tomar otro puñado y a hacer otra vasija, según le parecía mejor hacerla. Entonces vino palabra de Dios diciendo: ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel?. La respuesta es: claro que sí, Todos nosotros como creyentes somos como el barro en las manos del alfarero, lo cual es una maravillosa y esperanzadora noticia en varios sentidos:

1. Dios tiene completo control y autoridad sobre nuestras vidas.

2. Dios es nuestro perfecto creador, por lo tanto, nos conoce y sabe lo que nos conviene o necesitamos.

3. Nadie en las manos de Dios se echa a perder, de ser necesario Dios hará todas las cosas nuevas.

4. Dios es un Dios de nuevas oportunidades.

5. Dios nos ama y tiene un buen plan para nuestra vida.

El proceso de ser una buena y hermosa vasija de barro puede ser largo y a veces hasta doloroso, sin embargo, las promesas de Dios y su provisión para nuestras vidas en momentos de dificultad son permanentes y están disponibles en el momento que lo necesitemos. “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y orareis a mí, y yo os oiré” (Jeremías 29:11-12)   Oración.

«Padre celestial soy como barro en tus manos, fórmame o transfórmame en la persona que tú quieres que yo sea. En ti confío. Amén

domingo, 21 de enero de 2024

Necesitamos a Dios

 


Necesitamos a Dios

«Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal;», Proverbios 3:5-7

El Señor nos invita a ser humildes y a reconocer nuestras propias limitaciones, por eso debemos tenerle en cuenta para tomar decisiones, no seamos autosuficientes pensando que todo lo podemos hacer solos, el secreto para que nos vaya bien en cualquier cosa que emprendamos es depender como unos niños pequeños del amor, misericordia y provisión de nuestro Padre Celestial. Como está escrito: “Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.” (Mateo 18: 2-4 ).

Una de las principales características de los niños es que necesitan continuamente depender de la dirección de sus padres para sobrevivir. Su falta de experiencia y conocimiento de los peligros de la vida obliga a sus padres a velar por su seguridad por lo menos durante su infancia y adolescencia, tarea que no es nada fácil, los niños aunque son indefensos, también son intrépidos e impulsivos, piensan muchas veces que saben lo que hacen, sin embargo el amor de unos buenos padres los hace recapacitar y les obliga de alguna manera a sujetarse a sus directrices. Pues bien todos nosotros desde la perspectiva espiritual, estamos en pañales, necesitamos del cuidado amoroso y dirección perfecta del mejor Padre que podemos tener, nuestro creador y el que conoce mejor que nadie nuestro corazón. Humillarse como un niño delante de Dios, significa DEPENDER por completo de Él, reconocerlo en todos nuestros caminos y apartarnos del mal.

La palabra de Dios es nuestra guía más segura y nuestra fuente de sabiduría: “Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia. Engrandécela, y ella te engrandecerá; Ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado. Adorno de gracia dará a tu cabeza; Corona de hermosura te entregará.” (Proverbios 4:7 -9)    Oración.

«Padre Celestial te necesito, soy como un niño que requiere completamente de tu dirección y cuidado, enséñame a ser humilde y reconocerte en todos mis caminos, escojo el camino de la obediencia antes de apoyarme en mi propio consejo. Amén.

sábado, 20 de enero de 2024

Paso de Fe

 Paso de Fe

«Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.», Mateo 14:25-33
Al igual que Pedro, debemos salir de nuestra barca, dejar la comodidad para poder hacer la obra de Dios. El dar este paso es atemorizante, pero Él nos guiará y estaremos seguros. Cuando damos un paso de fe, abrimos la puerta para que Dios obre en nuestras vidas. Quizás no caminemos sobre las aguas, pero sí caminaremos a través de situaciones adversas y grandes desafíos. Si nos concentramos en las olas de las circunstancias difíciles que se levantan cerca de nosotros sin buscar la ayuda de Dios, también terminaremos desesperados y hundiéndonos. Permitamos a Dios que nos levante con su diestra, que nos instruya con su Palabra y nos toque con la presencia poderosa de su Espíritu. A fin de mantener nuestra fe en medio de las tormentas, mantengamos los ojos en el poder de Cristo y no en nuestra incapacidad. Oración inicial
«Señor, gracias por permitir extender tu evangelio a través de este medio. Dios amoroso, ayúdanos a caminar en fe cuando escuchemos tu llamado al servicio y enfrentemos los desafíos de la vida. Amén.

viernes, 19 de enero de 2024

Boleto a la felicidad

 

Boleto a la felicidad


“¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca.” Salmo 119:103

Para algunos la palabra de Dios puede sonar aburrida, pesada, absurda y pasada de moda, piensan en Dios como aquel dios intransigente que solo está para prohibirnos lo que nos gusta y castigarnos por nuestros errores. Lamentablemente este es el “dios” que la sociedad nos ha vendido, un falso dios que aun muchos adoran de labios pero que verdaderamente aborrecen en su corazón; ¿Idolatría o religión? Quizá ni siquiera hay diferencia.

Lo cierto es que si la palabra de Dios se vuelve una carga para nuestra vida, es una señal que nos falta conocimiento del Dios verdadero, como está escrito “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento” (Oseas 4:6a ). Es imposible conocer a Dios y no amarlo y amarlo y no obedecerlo. Dios solo no nos pide sacrificios: “Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.” (Oseas 6:6). Nos pide que lo conozcamos de verdad. Conocer a Dios requiere determinación y un corazón dispuesto a buscarlo. Dios promete: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.” (Jeremías 33:3). Tenemos la Biblia, la palabra escrita por Dios mismo, “el ancla más segura” (hebreos 6: 19). Su palabra nos hace libres, nos transforma a la imagen de su Hijo Jesucristo, nos hace sabios y entendidos para tomar decisiones, nos alegra el corazón y nos consuela el alma, es como una antorcha en medio de tanta oscuridad: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.” (Salmo 119: 105)

Dios es más dulce que la miel, pero si no probamos en nuestro paladar su palabra y le conocemos de verdad, jamás descubriremos al Dios maravilloso que tenemos, el Dios verdadero (Con “D” mayúscula) que nos ama y nos promete un futuro y una esperanza. Solo conociéndolo podemos amarlo de verdad. Es hora de clamar a Dios por su conocimiento y descubrir que el hacer su voluntad no es una carga pesada de llevar sino por el contrario nuestro boleto a la felicidad.  Oración

«Padre de la gloria mi clamor hoy es porque tu Espíritu Santo alumbre mi entendimiento con el conocimiento de tu verdad, pero sobre todo de lo que significa tu amor por mí. Quiero conocerte de verdad y no perderme en este mundo siguiendo falsas filosofías que solo quieren torcer mi alma. Amén.

jueves, 18 de enero de 2024

¿Qué se necesita para seguir a Cristo?

 


¿Qué se necesita para seguir a Cristo?

“Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente. El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.” 2 Timoteo 2:3-7

Pablo escribe su segunda carta a su joven discípulo Timoteo y por medio de 3 parábolas describe lo que se necesita para seguir a Cristo:

1. Ser un buen soldado requiere disciplina: entrenar y prepararse para el arte de la guerra y llevar una armadura que lo ayude a sobrellevar los duros ataques del enemigo (efesios 6:10-18); requiere servicio: ser capaz de dar su vida por defender una causa común, y requiere obediencia: cumplir sin titubear el plan trazado por su comandante. Finalmente, un buen soldado no se desconcentra de su misión (no se enreda en los negocios de la vida), sino que marcha con entusiasmo y valor a la victoria.

2. Ser un atleta: quién más que un atleta para saber de perseverancia y resistencia, aun en lo más duro de la carrera y con el cansancio de sus músculos prefiere llegar a la meta antes que sucumbir a la necesidad de un pasajero descanso.

3. Ser un labrador: un labrador ama el fruto de su trabajo y por eso cuida con esmero y dedicación de cada uno de sus sembrados, los abona, los mantiene hidratados y los poda cuando es necesario.

Así mismo en la vida cristiana, nuestro caminar con Cristo implica mucha valentía, perseverancia, disciplinas espirituales (oración, lectura de la palabra, ayuno) no solamente para mantener nuestra relación personal con Dios, sino para mantener nuestras relaciones con el prójimo. Nuestro ministerio con el que servimos a Dios dependerá de nuestra fortaleza espiritual y nuestra determinación para obedecer la palabra de Dios.   Oración.

«Padre de la gloria ayúdame a ser un buen soldado de tu ejército, a mantenerme firme y sin titubear en la misión que tú me enseñarás. Quiero luchar como un atleta en esta carrera de la vida y como un buen sembrador ver un fruto abundante para gloria de tu nombre. Amén.

miércoles, 17 de enero de 2024

Dios me ciñe de poder

 


Dios me ciñe de poder

“Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?  Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino”, Salmo 18:31-32

Este salmo lo escribe David el día que Dios lo libró de todos sus enemigos y de la mano de Saúl. Lo tituló “Acción de gracias por la victoria”. A diferencia del devocional de ayer donde hablamos del difícil momento por el que pasaba David y que pese a la incertidumbre del futuro y los males del presente, decidió confiar plenamente en la buena voluntad de Dios para su vida, en este salmo David ya ha pasado la prueba y está disfrutando un momento de gloria. Dios, en quien había puesto su confianza lo había escuchado: “En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos” (Salmo 18:6).

En este momento David podía ver en retrospectiva, la oscuridad había pasado y todo parecía ser más claro. “Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?  Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino;  quien hace mis pies como de ciervas, Y me hace estar firme sobre mis alturas;  quien adiestra mis manos para la batalla, Para entesar con mis brazos el arco de bronce.” (Salmo 18: 31-34). David por fin podía ver el propósito de su difícil prueba; seguramente no fue fácil dar sus primeros pasos de fe en este pedregoso camino, pero ahora David sabe que el Todopoderoso hizo perfecto su camino. La prueba lo hizo más fuerte a nivel mental y físico pero sobre todo espiritual. No solo buscó a Dios en el día malo sino que aún en su gloriosa victoria seguía rendido ante la majestad del único y sabio Dios que sabe mejor lo que le conviene a cada uno de sus hijos. Como David, necesitamos ser fortalecidos no sólo para atravesar los malos momentos, sino para permanecer firmes en los buenos. Sea cual sea nuestra situación no dejemos de alabar y glorificar al Dios maravilloso que nos dio vida cuando estábamos muertos. Gloria a Dios por Jesucristo nuestra esperanza viva y nuestro único camino al Padre.

¡Por tanto yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová, Y cantaré a tu nombre. Grandes triunfos da a su rey, y hace misericordia a su ungido, A David y a su descendencia, ¡para siempre! (Salmo 18:49-50).   Oración.

«Padre de la gloria te alabo porque tú eres bueno siempre, te alabaré y anunciaré tu nombre porque tú adiestras mis manos para la batalla y mis brazos para la guerra. Tú eres mi victoria. Amén.

martes, 16 de enero de 2024

En tu mano están mis tiempos

 

En tu mano están mis tiempos


“Mas yo en ti confío, oh Jehová; Digo: Tú eres mi Dios.  En tu mano están mis tiempos.”, Salmo 31:14-15a

Cuando David escribió este salmo se encontraba en un desafortunado momento, estaba huyendo del Rey Saúl quien pretendía matarlo. En los versículos iniciales de este cántico David exclama: “Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy en angustia; Se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo.  Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar; se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido” (Salmo 31:9-10).

Hemos de pensar que su situación era de verdad grave puesto que David no era inclinado al desánimo ni a la depresión. Sin embargo, lo vemos pesimista debido a sus enemigos y a lo “incierto” de su futuro. En un momento las circunstancias parecían ganarle la batalla, sin embargo y como en muchas otras oportunidades, David empieza a pelear con las armas espirituales de la justicia y de la verdad y así como batalló contra aquel gigante Goliat al que le declaró: “Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.” (1 Samuel 17: 45), se levanta en victoria y exclama “Mas yo en ti confío, oh Jehová; Digo: Tú eres mi Dios.  En tu mano están mis tiempos; líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores”. Sucede entonces que el Todopoderoso, el Dios de los escuadrones de Israel, una vez más, hace suya la batalla y lo rescata de la angustia y de la incertidumbre. Tiempo después David llegó a reinar en lugar de Saúl, fue un rey sabio y próspero y Dios le dio paz de todos sus enemigos. Su futuro hasta la actualidad fue glorioso porque Dios levantó de entre sus descendientes al mesías: nuestro Señor Jesucristo.

Así que aunque estemos atravesando valles de sombra de muerte, no temamos mal alguno, nuestra vida y nuestros tiempos están en la mano de aquel Dios que cumple sus promesas. “Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome aliento vuestro corazón.” (Salmo 31:24). Como David ganemos las batallas de rodillas ante Dios.   Oración.

«Padre de la gloria solo en ti toma fuerza mi corazón, solo de ti viene mi esperanza, tú suplirás todas mis necesidades. Tú eres mi Dios, en tu mano están mis tiempos. Amén

lunes, 15 de enero de 2024

Esta boca es mía

 


Esta boca es mía

 “La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.”, Proverbios 18: 21

¿Sabías que probablemente gran parte de tus problemas están justo debajo de tu nariz? así es, muchos de ellos dependen de lo que sale de tu boca: si amas hablar muerte, tus frutos serán de muerte, si amas hablar vida recibirás una fructífera cosecha de vida, finalmente la decisión está en tus manos, o mejor dicho, en tu boca.

La palabra de Dios dice “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.” (Lucas 6: 45). Si en el corazón de alguien hay odio, rencor, frustración y desesperanza lo que saldrá de sus labios serán críticas, quejas y negativismo. El hablar mal de los demás, el quejarse de las circunstancias y el magnificar las cosas malas en lugar de dar gracias a Dios por las buenas, arruina el plan maravilloso que Dios se propuso con nosotros desde antes que naciéramos. Cuando hablamos mal, en realidad no lo hacemos de los otros o de las circunstancias sino de Dios que ha prometido estar a nuestro lado todos los días hasta el fin del mundo, aquel Dios de los ejércitos que toma para él mismo las ofensas que nos hacen y trastorna los pensamientos de quienes nos quieren dañar. Todo lo malo que sale de nuestros labios indica falta de fe y recordemos que “sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (hebreos 11:6).

La Biblia dice “pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.” (Santiago 3:8); pero el Espíritu Santo de Dios que está en nosotros sí puede, él es consolador, su trabajo es animarnos, exhortarnos y edificarnos, y esto mismo desea que hagamos con nuestros hermanos, que nos quedemos con lo bueno de la vida y dejemos en manos de Dios lo malo, al fin y al cabo el hablar mal no cambiará en nada ni las circunstancias ni a las personas, pero si puede empeorarlas. Reconoce tus errores y somete tu lengua al control del Espíritu de Dios que está en tu corazón. Si amas la vida, hablarás vida; si hablas vida, comerás de sus frutos.  Oración.

«Padre Santo he pecado muchas veces debido a mis palabras y mi hablar mal, perdóname y ayúdame a confiar en ti y tus propósitos eternos para mí. Ayúdame a amar la vida, a hablar vida y ver el fruto de mis labios prosperado en tus manos. Amén.

domingo, 14 de enero de 2024

Vida nueva

 

Vida nueva


“pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.”, Gálatas 3: 26-27

Eres hijo de Dios no porque obres de una manera u otra, eres hijo de Dios solo por creer que Jesucristo a través de su muerte en la cruz justificó tu vida delante de Dios, se puso en tu lugar y pagó tu condena; él mismo fue el sacrificio que Dios demandaba para que tus pecados fueran perdonados.

Puedes hacer muchas cosas para sentirte bien con Dios (ir a la iglesia, dar a los pobres, decir oraciones) pero Dios solo verá una: A Cristo en tu corazón. Ahora bien, el hecho no es aceptar a Cristo y seguir pecando, porque aparte de morir en una cruz, Jesucristo resucitó para que tú también vivas en vida nueva. Ser bautizado en Cristo no significa más que estar sumergido profundamente en él, ahora la justicia, la santidad y la verdad de Cristo te revisten y te libran de tu pasada manera de vivir que no le agradaba a Dios, ahora mismo Dios se agrada de ti, se complace en ti. Por lo tanto, así como Dios pudo perdonar tus pecados, también pudo (y lo hizo) darte una vida libre del poder del pecado, una vida nueva.

Siendo un hijo(a) de Dios el Espíritu Santo guía tu vida, te da la gracia (algo que no te mereces) para amar la santidad y odiar el pecado; seguramente seguirás pecando, la diferencia es que ahora no te agradará seguir haciéndolo, el Espíritu de Dios te convencerá de hacer lo bueno y quitará progresivamente lo malo, en cuanto tu colabores en obedecerle. Tu nueva vida será un camino compartido: Dios te mostrará el paso que debes dar y te dará la fuerza y el valor para hacerlo y tú tendrás que decidir darlo o no. Es hora de que empieces a creer que eres una nueva criatura, olvídate de tu vieja vida y considérate muerto al pecado, pero vivo para Dios por medio de su Hijo que vive en ti.  Oración.

«Padre de la Gloria gracias por este gran milagro de darme salvación y una vida nueva en Cristo Jesús. Por hacerme tu hijo sin merecerlo y darme una herencia libre del pecado y de la muerte. Hoy me levanto en tu nombre y vivo la vida nueva que me regalaste. Amén.

sábado, 13 de enero de 2024

Dueños de lo que pensamos

 

Dueños de lo que pensamos


“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.” Filipenses 4:8-9

Somos fruto de lo que dejamos entrar en nuestra mente, todo lo que empieza por un pensamiento, se transforma en palabras y termina en acciones. Dado que nuestra mente es tan importante a la hora de definirnos se vuelve un campo de batalla donde el bien y el mal luchan por ganarla y el que la gane controlará no solo lo que hacemos, sino lo que somos.

En los últimos tiempos está muy de moda el concepto de inteligencia emocional y en verdad que a los que la desarrollan se les facilita dominar el mundo a su alrededor; pero Pablo en este versículo va más allá de este mero concepto, su objetivo es conseguir un cambio real y genuino en nuestro interior. Para lograr esta transformación y vivir una vida llena de paz y esperanza necesitamos 8 cosas que conscientemente debemos aprender a pensar: lo verdadero, lo honesto, lo justo, lo puro, lo amable, lo de buen nombre, lo virtuoso y lo digno de alabanza. Solo diremos que la primera es la puerta de entrada a la transformación de nuestro ser interior. Pensar en lo verdadero (lo real, lo que no es producto de la fantasía, ni suena a ficción e hipocresía) solo se logra a través del conocimiento de la palabra de Dios, de su lectura consciente y de la meditación constante en la única verdad que como hijos de Dios debe guiar nuestra vida, recordemos lo que dijo Jesús: “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (Juan 8:31-32). Cuando el Espíritu de Cristo viene a morar en nosotros por la fe, nacemos de nuevo, pero para crecer es necesario alimentar nuestra alma y nuestro espíritu con el pan de vida que es la palabra de Dios, las sagradas escrituras.

Pablo finaliza diciendo que después de llenar nuestra mente de todas estas cosas maravillosas tenemos que ponerlas por obra: “Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced”. Pablo nos enseñó el evangelio de Jesucristo, las obras de este evangelio vienen como un fruto natural de limpiar nuestro pensamiento lo que redundará en una vida llena de reconfortante paz.   Oración.

«Padre Santo hoy más que nunca soy consciente que mis pensamientos no son los adecuados por eso muchas veces el temor se apodera de mi vida, ayúdame a llenar mi mente de tu palabra que es la verdad y así poder disfrutar tu completa paz. Amén.

viernes, 12 de enero de 2024

Aunque la higuera no florezca

 

Aunque la higuera no florezca


“Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales;  con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación.  Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar.”, Habacuc 3:17-19

Este versículo inicia describiéndonos una situación de devastación total donde las principales fuentes de trabajo y sustento de Israel como son la higuera, la vid, el olivo, las tierras y los diferentes tipos de ganado han quedado reducidas a nada, en contraste de este panorama de destrucción vemos también la asombrosa reacción del profeta Habacuc: “Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación”. Aun cuando todo esté perdido él exclama “Jehová el Señor es mi fortaleza”.

star en situaciones como estas no es algo que deseemos, sin embargo, inevitablemente el día malo (la adversidad) puede tocar a nuestra puerta en cualquier momento. Para los cristianos es un hecho real que tendremos que enfrentarnos a diversas circunstancias que pondrán a prueba nuestra fe, el consejo bíblico nos dice: “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes” Efesios 6:13

Cuando aspiramos a escalar una gran montaña, nuestro entrenamiento físico y mental debe corresponder con la dificultad a la que nos enfrentemos. Necesitamos desarrollar fuerza, potencia y resistencia o de lo contrario desfalleceremos antes de ver la cima. Los planes de Dios para nuestra vida son más altos que las montañas que podamos imaginar y prepararnos para alcanzarlos implica determinación y esfuerzo, esta preparación es en realidad un proceso amoroso por medio del cual nuestro Padre Celestial “hace nuestros pies como de ciervas, y en nuestras alturas nos hace andar.”

Como Habacuc vistámonos de la armadura de Dios (Efesios 6: 14-18), entonces como las cabras montesas estaremos preparados para enfrentar y superar cualquier montaña sin importar cuán grande o peñascosa ésta sea.  Oración.

«Señor mi Dios ayúdame a estar firme en el día malo, no permitas que las dificultades empañen mi fe, concédeme la gracia de alegrarme y gozarme en ti mi Dios, mi único salvador. Que mis pies sean tan fuertes y resistentes que no pueda rendirme ni tropezar. Amén.

miércoles, 10 de enero de 2024

¿Hay para Dios alguna cosa difícil?

 


¿Hay para Dios alguna cosa difícil?

Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dió lluvia, y la tierra produjo su fruto, Santiago 5:17-18

Si todas las cosas las pudiéramos resolver en nuestras propias fuerzas simplemente no necesitaríamos la ayuda sobrenatural de Dios. Las circunstancias difíciles aparte de sacar lo mejor de nosotros mismos son la mejor oportunidad de ver la gloria de Dios manifestarse poderosamente en nuestra vida.

Elías, un gran profeta del antiguo testamento, tenía debilidades y defectos similares a los nuestros sin embargo creyó en el perdón y la misericordia de Dios y se atrevió a hacer una oración con una característica especial: su oración fue ferviente (apasionada, entusiasta, vehemente y perseverante), Dios le había hablado a este profeta del tiempo de sequía y de lluvia y con antelación le había dado su palabra de que lo ayudaría, pero la promesa que Dios le dio a Elías sólo se cumplió cuando éste oró fervientemente para que así fuera. Elías se acercó confiadamente a Dios no porque él se mereciera cosa alguna, sino porque confiaba profundamente en la gran fidelidad de Dios. Hoy nosotros podemos tener esta misma seguridad, sin importar nuestras debilidades tenemos un gran abogado en el cielo: Jesucristo, Él llevó nuestros pecados y pagó el precio por ellos y si creemos por fe y aceptamos este regalo de salvación podemos acercarnos confiadamente ante el trono de Dios para recibir misericordia y hallar gracia en el momento que lo necesitemos.

Dios sigue cumpliendo sus promesas y haciendo grandes milagros, Dios sigue escuchando nuestras oraciones fervientes y sinceras y respondiendo a nuestras necesidades. No importa qué tipo de problema tengamos, no importa si parece imposible o muy difícil de resolver; creamos en las promesas que tiene Dios para nuestra vida, oremos fervientemente y esperemos nuestro milagro. ¿Será que hay para Dios alguna cosa difícil?    Oración.

«Padre de la gloria solo tú conoces bien mi corazón y sabes todas mis necesidades, te pido conforme a tu gran misericordia proveas para mi, mi familia, mis amigos y mi nación todo lo que nuestra alma, nuestro espíritu y nuestro cuerpo necesitan. Déjanos ver tu gloria y ayúdanos en nuestras muchas dificultades. Amén

martes, 9 de enero de 2024

Un año para brillar

 

Un año para brillar


Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; más sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento, Isaías 60:1-3

Estamos en tiempos difíciles, vemos cómo “las tinieblas cubren la tierra, y la oscuridad las naciones”. Hay guerras, enfermedades, hambre y desastres naturales, la maldad cada vez se multiplica, el amor se enfría velozmente y poco a poco muchos se apartan de la fe y de la presencia de Dios. A pesar de todo esto la humanidad sigue teniendo la única luz de esperanza llamada Jesucristo.

Aunque el versículo del día de hoy, así como todo el libro de Isaías, se refieren claramente al reino mesiánico milenario donde la gloriosa luz de Jehová brillará eternamente sobre Sión y las naciones enteras irán en pos de su presencia; la exhortación del profeta a “levantarse y resplandecer” aplica para cada creyente nuevo o antiguo en Cristo en estos tiempos presentes. Recordemos que Jesús dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. (Juan 14: 6). Él es el camino donde el hombre y el Padre se pueden encontrar, el camino a la salvación. Él es la verdad (sin error ni falsedad) que nos libera de la mentira del pecado, del mundo y de satanás. Él es la vida porque recibiéndolo no solo viviremos eternamente, sino que podemos encontrar el sosiego y descanso que nuestra alma necesita. Cuando comprendemos esto y seguimos a Jesús de todo nuestro corazón, nacemos de nuevo, su luz resplandece sobre nosotros y somos recubiertos de su infinita gloria para dar continuidad a su obra: ser la luz del mundo.

“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Mateo 5:14-16   Oración.

«Padre de la Gloria gracias porque, aunque yo estaba en tinieblas, tú llegaste el mejor día de mi vida a llenarme de luz y esperanza. Ayúdame en este nuevo año 2024 a llevar tu luz y alumbrar las vidas de quienes aún no te conocen. Que tu amor, misericordia y perdón broten de mi corazón como ríos de agua viva. Amén

miércoles, 3 de enero de 2024

Esperanza del Amor

 

Esperanza del Amor


“Y lloraban todos y hacían lamentación por ella. Pero él dijo: No lloréis; no está muerta, sino que duerme. Y se burlaban de él, sabiendo que estaba muerta. Mas él, tomándola de la mano, clamó diciendo: Muchacha, levántate. Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diese de comer. Y sus padres estaban atónitos; pero Jesús les mandó que a nadie dijesen lo que había sucedido.” Lucas 8:52-56

Para muchas personas estas festividades se han convertido en sinónimo de tristeza, pues la soledad, la pérdida de un ser querido, o malas experiencias han marcado sus vidas de tal manera que el gozo que trae recordar el nacimiento del Salvador ha desaparecido, pero Dios quiere recordarnos por medio del testimonio de la hija de Jairo, que nuestra fe y esperanza puestas en Jesús no serán defraudadas.

Aunque la hija de Jairo había fallecido, y los familiares y conocidos lloraban, como es normal, por el dolor que trae la pérdida de un ser amado, Jesús interviene y les dice “No lloréis; no está muerta, sino que duerme”. Jesús interviene en aquella situación dando palabras de aliento, pues Jairo quien lo había buscado depositando su fe y confianza en Él, esperaba que el Maestro pudiera ayudarlo, salvando a su hijita.

La fe y esperanza de Jairo no fueron defraudadas, pues vemos cómo Jesús realiza un milagro “Mas él, tomándola de la mano, clamó diciendo: Muchacha, levántate. Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diese de comer.”

De la misma manera, la fe y esperanza del creyente no serán defraudadas, pues Jesús es quien dice: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” Juan 11:25-26, estas Palabras de Jesús son dadas al igual que se le dieron a Jairo, para traer fe y esperanza a nuestras vidas.

Por eso es tan importante compartir el evangelio, pues cuando alguien cree en Jesús, el Hijo de Dios, quien murió por nuestros pecados, obtiene perdón, salvación y vida eterna, lo que trae la esperanza de poder estar con nuestros seres amados que han creído, aun por encima de la muerte, ésta es la esperanza del Amor.   Oración.

«Espíritu Santo, que el mensaje de Amor que trae Cristo, haga que tu esperanza vuelva a renacer en nuestros corazones, y permita que el gozo de tu salvación nos renueve. Amén.

martes, 2 de enero de 2024

Poder del Amor

 


Poder del Amor

“Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado? Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí. Entonces, cuando la mujer vio que no había quedado oculta, vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómo al instante había sido sanada” Lucas 8:45-47

Durante este mes hemos visto que la verdadera fe nos lleva a Jesús, y al depositar nuestra fe en Él, encontramos la verdadera esperanza, una esperanza viva, pero sobre todo encontramos el verdadero Amor.

En el testimonio relatado en Lucas 8:45-47 podemos ver aquella mujer del flujo de sangre, que después de haber buscado a médicos gastando todo cuanto tenía, esperando encontrar en ellos una solución a su problema, por fin, gracias a la verdadera fe que viene por el oír la Palabra de Dios, se acerca a Jesús, y al poner de manera correcta su fe y esperanza en el Salvador, pudo conocer el amor, a Cristo mismo, y ya no como un: “oí o escuché que Jesús demostraba su amor a otros”, sino de manera personal.

Es increíble que en esa pregunta que Jesús ha realizado (¿Quién es el que me ha tocado?), su interés está en conocer a aquella persona que ha depositado su fe y esperanza en Él, porque quiere escuchar de su propia boca qué es lo que ha pasado, quiere iniciar una relación personal de amor con aquel que se atrevió a creer en Él, quiere que ahora que ha conocido al amor, eche fuera de sí, todo temor pues como dice 1Juan 4:18 “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.”

Aprovechemos este tiempo de navidad y fin de año para compartir el mensaje poderoso del evangelio, para que muchos que se encuentran como aquella mujer del flujo de sangre, puedan acercarse a Jesús, y al tomar la decisión de confiar en Él, depositando su fe y esperanza en el Señor, hallen solución a su problema y encuentren una nueva esperanza al conocer el poder del Amor.    Oración.

«Espíritu de Dios, llévame a una relación tan íntima y personal con Jesús, que cuando me acerque a Él por medio de la oración, depositando toda mi fe y esperanza en Él, pueda experimentar el poder de su Amor. Amén.

lunes, 1 de enero de 2024

El Gozo del Amor

 


El Gozo del Amor

“Entonces María dijo: engrandece mi alma al Señor; y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre, y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.” Lucas 1:46-50

El verdadero gozo de la Navidad está en Jesús, pues solamente en Él podemos encontrar el verdadero Amor, ese amor que produce un gozo que es espiritual y que viene de una relación de intimidad con Dios por medio de la fe. (Gálatas 5:22-23).

En María, aquella joven virgen que tuvo el privilegio de llevar en su vientre al Salvador de la humanidad, podemos ver el Gozo del Amor, ella nos da ejemplo y nos muestra la manera de poder experimentar de forma real el gozo que es producido gracias a tener al verdadero Amor en su vida.

María puede exaltar en su alma al Señor y regocijarse en su espíritu, porque ella tiene una relación personal de amor con su Salvador, pensemos en esa relación tan especial que María tenía con el Hijo de Dios, a quien llevaba en su vientre, una relación tan profunda como solo la pueden experimentar las madres con sus bebés mientras ellos crecen dentro de ellas.

Esa relación con su Salvador, llevó a María a tener una perspectiva correcta de Dios y de ella, pues vemos cómo en Lucas 1:46-50 ella expresa y reconoce su bajeza, y a la vez exalta y reconoce la grandeza de Dios al proclamar que Dios es Poderoso, Santo y Misericordioso.

Si queremos experimentar el Gozo del Amor, y tener un conocimiento correcto de Dios y una perspectiva correcta de nosotros mismos debemos seguir el ejemplo de María recibiendo el regalo de Amor de Dios en nuestras vidas tal y como lo hizo ella en Lucas 1:38 “Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.” Lo cual se logra por medio de la fe como dice Lucas 1:45 “bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor.    Oración.

«Espíritu Santo, gracias porque, así como hiciste con María al creerle al Ángel, has hecho en mi vida, pues al creer en Jesús me has dado el gozo de tu salvación y me has ayudado a cultivar esa relación íntima de amor con mi Salvador, lo cual trae alegría a mi vida. Amén.