jueves, 19 de octubre de 2017

III) DIOS RESTAURA Y SANA NUESTRA ALMA:


III) DIOS RESTAURA Y SANA NUESTRA ALMA:



A.  El sacrificio de Cristo, Isaías 53:4-5.   



   Nota: Jesús sufrió todo esto no sólo para darnos seguridad de la salvación eterna en el cielo, sino para darnos sanidad aquí en la tierra: “llevó nuestras enfermedades… sufrió nuestros dolores… por su llaga fuimos nosotros curados…”. Esto lo demostró Jesús aún en su ministerio terrenal antes de la cruz: Lucas 4:16-19, la frase:



“Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón”



    Nos habla de una labor al interior del hombre, en corazones quebrantados, que según el término griego quiere decir, que han sido despedazados, estropeados, quebrados, derrotados completamente… Así como también cuando nos habla de libertar a los cautivos y oprimidos, no habla de cárceles físicas, sino espirituales… (Muchas cosas en nuestra vida provocaron el quebrantamiento o heridas del corazón… y el encarcelamiento emocional).   



B.  La Palabra de Dios, Salmo 107:20 y Hebreos 4:12.  



    Nota: la Palabra de Dios produce vida, es cortante (como un bisturí que corta los tumores del pecado), genera orden en la estructura del ser humano (espíritu, alma y cuerpo) y saca a la luz las malas intenciones de nuestro corazón…



C.  La acción sobrenatural del Espíritu Santo, Isaías 61:1-4.



    Nota: Éste pasaje nos expresa la voluntad de Dios para su pueblo: sanidad de corazón, sanidad física, libertad para aquellos que están en cárceles espirituales, consolación, gozo, reedificación, restauración… Hoy día estamos en el ministerio del Espíritu Santo y esto es lo que él quiere traer a su pueblo.   



CONCLUSIÓN: Usted es de gran valor para Dios, dio la vida de su Hijo Jesucristo para que tengas vida eterna y también para que experimentes lo mejor de él aquí en la tierra 

miércoles, 18 de octubre de 2017

Sal 59:1-17


Sal 59:1-17

59.7, 8 Los hombres viles maldicen a Dios como si no pudiera escucharlos ni responderles. Pero Dios se ríe de ellos. Los impíos actúan como si Dios no pudiera verlos y castigarlos. Pero Dios observa con paciencia hasta el día en el que sus acciones se levanten para acusarlos. Los que somos creyentes debemos tener cuidado y no seguir esas mismas prácticas necias como lo hacen los malvados. Debemos recordar que Dios escucha y ve todo lo que hacemos.

59.10 A David lo perseguían los que convirtieron su amor en celos y por lo tanto querían matarlo. Sus amigos de confianza, e incluso su hijo, se volvieron en su contra. ¡Qué amor tan voluble! Sin embargo, David sabía que el amor de Dios hacia él era inalterable. "Jehová es bueno; para siempre es su misericordia" (100.5). La misericordia de Dios hacia todos los que confían en El también es tan permanente como la que tuvo con David. Cuando el amor de otros se acabe o nos desilusione, podemos descansar en el amor inalterable de Dios. 

martes, 17 de octubre de 2017

EL PECADO


EL PECADO

Pasaje clave: 1º Juan 1:9.

El pecado es cualquier transgresión al carácter santo de Dios. La esencia del pecado es la independencia de Dios y la rebeldía a su Palabra. “Hago lo que siento”. “Hago lo que quiero”. “Vivo como quiero”.

2. Lo que Hace el Pecado.

. El pecado destruye la vida espiritual (1º Juan 1:6).

. Perdemos la comunión con los hermanos. Cuando hay pecado no hay comunión.  Hay peleas, divisiones, discusiones. Vemos todo mal y cuestionamos todo.

. Nos sentimos lejos del amor de Dios. “No siento el amor de Dios”. “No valgo nada”. “Oro y no pasa nada”. “A mi Dios no me oye”. “En la iglesia siempre es lo mismo”. Si pecamos y amamos al mundo (la forma de pensar y actuar de esta sociedad) perderemos la experiencia del amor de Dios.

. Se produce una atadura espiritual (1º Juan 3:8-10). El pecado pide más pecado. Corta tu fruto espiritual, tu vida de oración, el gozo y la paz y lentamente todo se va perdiendo. Alejarte de Dios te resulta natural. Volver a él te resulta muy difícil.

3. Cuatro Modelos Negativos Al Tratar con el Pecado.

Consideremos los siguientes cuatro modelos negativos al tratar con el pecado:

A. El Modelo de David (Salmos 32:3-4). David procuró esconder su pecado. Cuando ocultamos nuestros pecados sufrimos. El pecado tiene el poder de enfermarnos con amarguras, depresiones, angustias y aun físicamente. Si te callas y te encierras en ti mismo, nunca serás perdonado y restaurado. Nuestro silencio le da lugar a Satanás para mantenernos esclavizados.

B. El Modelo de Adán y Eva (Gn.3:12-13). Ambos buscaron culpables y se culparon entre ellos como evasiva para no reconocer su pecado. ¿A quién culpas cada vez que pecas? ¿A tus padres, a tus hijos, a tu pareja? ¿A Dios ¿Al diablo?

Pecamos porque elegimos pecar. Pecar es una decisión personal. Sin embargo, no estamos obligados a pecar, porque hemos sido librados del poder del pecado (Ro.6:17-18 y 2° Co.3:17). Siempre que culpamos a otros nos engañamos a nosotros mismos y empeoramos las cosas.

C. El Modelo de Saúl (1° S.13:8-13). El rey Saúl trato de buscarle explicaciones a su pecado. Buscaba justificarse delante de Dios. “Que Samuel no llega”. “Que los hombres tienen miedo”. “Que me quedo sin soldados”. “Que el enemigo se acerca”.

Nosotros actuamos muy parecidos a él. “Pequé porque no me quedó otra opción”. “En nuestro país son todos corruptos ¿qué problema hay que yo también robe un poco?”. “Tenemos sexo prematrimonial porque nos amamos”. “La homosexualidad está bien porque cada uno tiene derecho a ser como quiera”. “Engaño a mi esposa porque ella no muestra ningún interés sexual”.

Dios no cambia y el pecado tampoco, aunque cambien las culturas y tratemos de demostrar (o convencernos a nosotros mismos) que no es “tan malo” lo que hicimos.

D. El Modelo de Judas (Mt.27:3-10). ¿Qué hace Judas? En vez de enfrentar el problema de su pecado, escapa de él por medio del suicidio. Sin llegar a ese extremo son muchos los “escapismos” a los que solemos recurrir para “no pensar” en lo que hicimos y no sentirnos culpables. Consumir drogas, alcohol, ansiolíticos. Escapar escuchando música, teniendo sexo, trabajando compulsivamente. Llenarnos de actividades para “no escuchar” las acusaciones interiores. Etc.

¡Nada de esto sirve para solucionar el problema del pecado!

4. Solo Existe Una Solución: El Modelo de Dios.

¿Qué necesitamos hacer según Prov.28:13 y 1º Juan 1:9 para solucionar realmente el problema del pecado?

. Confesar: Es reconocer que pecamos y declararle a Dios cuál es el pecado.

La confesión debe ser pecado por pecado, en voz alta y a Cristo. Tenemos que decirle toda la verdad a Dios y declarar que su sangre limpia de todo pecado.

. Renunciar: Es tomar la firme decisión de no seguir andando por el camino del mal. Me aparto totalmente. Renuncio. Digo “basta con esto, ya no tiene más parte en mi vida”.

La señal de la renuncia es confesárselo primero a Dios y después a un hermano maduro y espiritual para que ore por mi vida desatando cualquier tipo de atadura espiritual (Stg.5:16). 

lunes, 16 de octubre de 2017

Romanos. 13:


Este capítulo Bíblico deberíamos leerlo cada día hasta que se hiciera rema en nuestros corazones. Romanos. 13:1 So métase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

Rom 13:2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

Rom 13:3 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella;

Rom 13:4 porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.

Rom 13:5 Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.

Rom 13:6 Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo.

Rom 13:7 Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que, impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. (A)

Rom 13:8 No debáis a nadie nada, sino el amaro unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.

Rom 13:9 Porque: No adulterarás, (B) no matarás, (C) no hurtarás, (D) no dirás falso testimonio, (E) no codiciarás, (F) y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (G)

Rom 13:10 El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.

Rom 13:11 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.

Rom 13:12 La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz.

Rom 13:13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia,

Rom 13:14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne. 

domingo, 15 de octubre de 2017

Abigail. Ejemplo de Mujer. 1 Samuel 25.




Abigail. Ejemplo de Mujer. 1 Samuel 25.

Abigail tenía cualidades que no solo deberían ser solo de una mujer. Las cualidades que veremos en ella también sería muy bueno que las pudieran tener los hombres ya que esto haría que en el mundo se viviera mejor y en felicidad.

Ella era muy hermosa y muy inteligente, pero estaba casada con hombre llamado Nabal que significa. Tonto o necio. V 3 “Y aquel varón se llamaba Nabal, y su mujer, Abigail. Era aquella mujer de buen entendimiento y de hermosa apariencia, pero el hombre era duro y de malas obras; y era del linaje de Caleb.” Podría decirse que esto era como la historia de la bella y la bestia o mejor dicho la bella y el monstruo.

Nabal era un hombre imprudente y que tenía una muy mala actitud ante los demás. V 10 “Y Nabal respondió a los jóvenes enviados por David, y dijo: ¿Quién es David, y quién es el hijo de Isaí? Muchos siervos hay hoy que huyen de sus señores.”

Las formas de ser de Nabal le ocasionaron muchos problemas entre ellos el más grande su mala actitud estaba a punto de llevarlo a su propia destrucción. V 21-22 “Y David había dicho: Ciertamente en vano he guardado todo lo que éste tiene en el desierto, sin que nada le haya faltado de todo cuanto es suyo; y él me ha vuelto mal por bien.  25:22 Así haga Dios a los enemigos de David y aun les añada, que, de aquí a mañana, de todo lo que fuere suyo no he de dejar con vida ni un varón.”

Nabal era una persona con la cual nadie quería estar, ni siquiera se podía hablar con él. Lo más triste es que en este mundo todavía hay muchas personas como él.  V 17 “Ahora, pues, reflexiona y ve lo que has de hacer, porque el mal está ya resuelto contra nuestro amo y contra toda su casa; pues él es un hombre tan perverso, que no hay quien pueda hablarle.”

Que cosas hacían de Abigail una Mujer especial.

1. Era emprendedora Luchaba por lo que tenía y por lo que quería. V 18 “Entonces Abigail tomó luego doscientos panes, dos cueros de vino, cinco ovejas guisadas, cinco medidas de grano tostado, cien racimos de uvas pasas, y doscientos panes de higos secos, y lo cargó todo en asnos”

2. No se deja intimidar. Esto no quiere decir que no debe tener miedo más bien significa que sabe controlar sus emociones. V 20 “Y montando un asno, descendió por una parte secreta del monte; y he aquí David y sus hombres venían frente a ella, y ella les salió al encuentro.”

3. Es humilde y sabe honrar. V 23 “Y cuando Abigail vio a David, se bajó prontamente del asno, y postrándose sobre su rostro delante de David, se inclinó a tierra;”

4. Sabe pedir. Muchas personas piensan que con exigencias pueden lograr lo que desean, ya no piden el favor ni a dios ni a los demás. V 24 “y se echó a sus pies, y dijo: Señor mío, sobre mí sea el pecado; más te ruego que permitas que tu sierva hable a tus oídos, y escucha las palabras de tu sierva.”

5. Asume responsabilidades y cuida lo que tiene. V 25 “No haga caso ahora mi señor de ese hombre perverso, de Nabal; porque conforme a su nombre, así es. Él se llama Nabal, y la insensatez está con él; mas yo tu sierva no vi a los jóvenes que tú enviaste.”

6. Habla con sabiduría. V 26 “Ahora pues, señor mío, vive Jehová, y vive tu alma, que Jehová te ha impedido el venir a derramar sangre y vengarte por tu propia mano. Sean, pues, como Nabal tus enemigos, y todos los que procuran mal contra mi señor.”

7. Es generosa y detallista. V 27-28 “Y ahora este presente que tu sierva ha traído a mi señor, sea dado a los hombres que siguen a mi señor.  25:28 Y yo te ruego que perdones a tu sierva esta ofensa; pues Jehová de cierto hará casa estable a mi señor, por cuanto mi señor pelea las batallas de Jehová, y mal no se ha hallado en ti en tus días.”

8. Logra cosas con argumentos. V 30-31 “Y acontecerá que cuando Jehová haga con mi señor conforme a todo el bien que ha hablado de ti, y te establezca por príncipe sobre Israel, 25:31 entonces, señor mío, no tendrás motivo de pena ni remordimientos por haber derramado sangre sin causa, o por haberte vengado por ti mismo. Guárdese, pues, mi señor, y cuando Jehová haga bien a mi señor, acuérdate de tu sierva” los argumentos y los razonamientos de una mujer sabia logra lo que la fuerza no puede. V 33-34 “Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy de ir a derramar sangre, y a vengarme por mi propia mano. 25:34 Porque vive Jehová Dios de Israel que me ha defendido de hacerte mal, que, si no te hubieras dado prisa en venir a mi encuentro, de aquí a mañana no le hubiera quedado con vida a Nabal ni un varón.”

9. Sabe cuándo hablar y cuando callar. V 36 “Y Abigail volvió a Nabal, y he aquí que él tenía banquete en su casa como banquete de rey; y el corazón de Nabal estaba alegre, y estaba completamente ebrio, por lo cual ella no le declaró cosa alguna hasta el día siguiente.” una mujer sabia espera el momento oportuno para decir lo que tiene que decir. V 37 “Pero por la mañana, cuando ya a Nabal se le habían pasado los efectos del vino, le refirió su mujer estas cosas; y desmayó su corazón en él, y se quedó como una piedra.”

Abigail por ser mujer podríamos decir que es ejemplo para las mujeres, pero por su forma de actuar también podríamos decir que es ejemplo para todo ser humano, sea hombre o sea mujer. Solo personas con la actitud de Abigail pueden transformar el mundo en un verdadero paraíso. 

sábado, 14 de octubre de 2017

Filipenses 1:6-8


Filipenses 1:6-8

Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús. Es justo que yo piense así de todos ustedes porque los llevo en el corazón; pues, ya sea que me encuentre preso o defendiendo y confirmando el evangelio, todos ustedes participan conmigo de la gracia que Dios me ha dado. Dios es testigo de cuánto los quiero a todos con el entrañable amor de Cristo Jesús.

Cuando leemos en la Biblia que la iglesia es un solo cuerpo, lo podemos entender con estos versículos que escriben Pablo y Timoteo. Si estoy en gozo, en prisión o en cualquier otra circunstancia, todos ustedes participan conmigo de la gracia que Dios me ha dado pues somos un mismo cuerpo. Esto es lo que Pablo está diciendo. Todos somos hermanos en la fe. Todos estamos aquí para motivarnos y amarnos en el amor de Cristo Jesús. Ahora, hay un detalle sumamente importante: el amor que nos tenemos entre hermanos debe provenir del amor de Dios. No de nosotros pues este amor no es duradero y cuando vienen las pruebas y los conflictos, normalmente desaparece. Pero el amor que Dios nos da permanece sin importar lo que estemos atravesando. Es sumamente probable que como hombres fallemos. Yo te voy a fallar. Probablemente tu pastor te pueda fallar y tú le vas a fallar a alguien más. Por eso es de gran importancia que tu amor hacia los hermanos en la fe esté basado en Cristo y no en nuestro comportamiento. Pongamos la mirada en Jehová y así como Él nos perdona y ama sin restricción, amemos y perdonemos a nuestros hermanos. Aprendamos a ser un solo cuerpo. A gozarnos y a entristecernos junto con ellos. Pensemos menos en nosotros y más en nuestro prójimo.

Por otro lado, es sumamente importante entender quién da el crecimiento espiritual. Dios. Cada uno de nosotros tenemos distintas “velocidades”. Algunos crecen muy rápido y otros pareciera que van caminando. Ninguno crece a la misma velocidad que el otro. Como humanos, nos encanta poner patrones y pensar que todo debe ser igual. Tenemos una educación que nos motiva a pensar así. Pero con Dios las cosas son distintas. Podemos tener un joven de 18 años enseñarles a sus padres lo que es seguir al Señor. De igual forma, dos personas que reciben a Cristo el mismo día, tendrán un crecimiento distinto. Lo que sabemos es esto: que el Señor, quien comenzó la obra en nuestros corazones, es quien se encarga de irla perfeccionando. Va a depender de nuestra rebeldía, de nuestros deseos de obedecer, nuestras ganas de entregarnos y sobre todo nuestra voluntad para servir. No critiques. No juzgues. No somos nadie para hacerlo. Si un hermano lleva tiempo asistiendo a la iglesia y no ves frutos, mejor ora por él y entiende que el Señor quiere seguir perfeccionando su obra. Tristemente he escuchado personas que señalan y piensan que, por llevar tiempo acudiendo a la iglesia, la gente debería actuar de tal o cual manera. Esto no funciona así. Habremos unos más necios que otros. habremos unos más orgullosos que otros. habremos unos con más prejuicios que otros. En fin, hay tanto que tenemos en nuestro corazón que debe ser cambiado que solamente el Señor, quien comenzó la obra, puede terminarla hasta la perfección. Seamos un cuerpo y busquemos crecer juntos respetando la “velocidad” de cada uno. Amémonos. Gocémonos en Cristo. Dejemos que Él siga trabajando en nosotros y aprendamos a servirle en todo lo que hagamos.

Oración

Padre: te pido perdón por mis pecados. Te pido perdón porque no amo a mi prójimo o a mis hermanos en la fe con Tu amor. Quiero que tu amor abunde en mi vida y pueda llevarlo a los demás. Quiero que mi vida sea testimonio de cuánto nos amas y cuánto podemos ser transformados al obedecerte. Gracias por darle dirección y sentido a mis pasos. En Cristo Jesús. Amén 

viernes, 13 de octubre de 2017

1 Juan 1:8-10


1 Juan 1:8-10

Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad. Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad. Si afirmamos que no hemos hecho pecado, lo hacemos pasar por mentiroso y su palabra no habita en nosotros.

Muchas personas tienen la idea (errónea) que deben “cambiar” para poder acercarse a Dios. Piensan que no son bien recibidos tal cual y como están y por ello no tienen comunión con Él. Además, hay aquellos que simplemente no les gusta el principio de reconocer que han pecado. En otras palabras, ¿por qué aceptar que estoy mal? Los entiendo. No es fácil aceptarlo. Y, por último, tristemente tenemos a aquellos que ya  tienen comunión con Dios y por esta razón creen que todo lo que hacen está “bien” y los demás son los que están mal. ¿Ya te identificaste? Para los primeros, les tengo una gran noticia: Dios te ama tal cual eres el día de hoy. Leíste bien. Dios te ama tal y como estás y eres. Él vino a rescatar a los enfermos. Vino por el desamparado. Vino por el perdido. Vino por ti. Cristo convivió con aquellas personas que eran expulsadas de las ciudades. Y no solo eso, las tocaba y abrazaba. Así hoy, el Señor quiere abrazarte y consolarte. Ven a Él. Pide perdón. No importa lo que hayas hecho. La muerte de Jesús cubre absolutamente todo. El mensaje de Juan nos dice que Dios es fiel para perdonarnos y limpiarnos cuando confesamos nuestros pecados. No lo pienses más. Confiésate ante Dios. No necesitas a otra persona. Tú solo. Dile a Dios que estás arrepentido.

El segundo grupo de personas resulta más triste su historia. A nosotros nos corresponde orar por ellos. Si tú te encuentras en esa categoría, debes saber que las reglas no las ponemos nosotros sino Dios. No se trata que estés o no de acuerdo. Dios es soberano y está por encima de ti y de mí. Nuestra naturaleza es caída. El pecado habita en nosotros y no podemos hacer nada más que reconocerlo y acudir a Cristo para ser perdonados. Sé que difícil aceptarlo. Sé que tienes muchas dudas. Te recomiendo que abras tu entendimiento. Baja tu guardia y escucha de la palabra de Dios para que sea Él quien hable a tu corazón.

Por último, están aquellos que no han comprendido el mensaje. Juan nos dice: si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos. El hecho de aceptar a Cristo no quiere decir que nos hemos convertido en una especie de ser “perfecto”. ¡Seguimos teniendo la misma naturaleza pecaminosa! ¿Entonces por qué la biblia habla de nacer de nuevo? Se refiere al nacimiento espiritual y no carnal.

Cada uno de nosotros somos pecadores. No somos perfectos y nunca lo seremos. Lo que sí puedes ser es una persona que busca constantemente ser transformado por Dios y dejar atrás todo aquello que no le agrada. Puedes ser una persona que anuncia el evangelio de Cristo como lo hizo Juan en esta carta. Puedes decirle a la gente que Dios quiere perdonar a todos aquellos que confesamos nuestros pecados. Puedes anunciar que no necesitamos ser “buenos” para recibir este perdón. Puedes trabajar día a día para que el Espíritu tome control de cada área de tu vida y tu carne se vuelva menos importante. Recuerda, no somos perfectos. Pero tampoco practicamos el pecado Debemos ser humildes y reconocer nuestra necesidad de Dios. Así como lo hizo Juan, ¡anuncia el mensaje!

Oración

Padre: yo quiero recibir tu perdón. Confieso que soy pecador. Confieso que no soy digno de presentarme ante Ti. Hoy aprendí que me amas y me perdonas y te pido que así sea en mi vida. Reconozco mi necesidad de Ti. Reconozco que Tú eres Dios y tu hijo murió por mí. Limpia mi vida y permite que nazca de nuevo y seas Tú quien guíe mis pasos. Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús. Amén 

jueves, 12 de octubre de 2017

Pregunta: "¿Creó Dios el mal?"


Pregunta: "¿Creó Dios el mal?"

Respuesta: De principio parecería que si Dios creó todas las cosas, entonces el mal debe haber sido creado por Dios. Sin embargo, aquí tenemos una suposición que necesita ser aclarada. El mal no es una “cosa” como una roca o la electricidad. ¡No puedes tener una jarra de mal! Más bien, el mal es algo que ocurre, como el correr. El mal no existe por sí mismo – realmente es la carencia en una cosa buena. Por ejemplo, los hoyos son reales, pero ellos solo existen en algo más. Llamamos a un hoyo la falta de tierra, pero no puede ser separado de la tierra. Cuando Dios hizo la creación, es verdad que todo lo que existía era bueno. Una de las cosas buenas que Dios hizo fueron criaturas con la libertad de elegir el bien. Para hacer una elección real, Dios tuvo que permitir algo más que el bien para elegir. Así que Dios permitió a estos seres libres, tanto ángeles como humanos, elegir entre el bien y la ausencia de éste (el mal). Cuando existe una mala relación entre dos cosas buenas, le llamamos “el mal”, pero eso no lo convierte en una “cosa” que haya requerido la creación de Dios.

Tal vez la siguiente ilustración nos ayude. Si le preguntara a una persona común “¿existe el frío?” – su respuesta sería que sí. Sin embargo, esto es incorrecto. El frío no existe. El frío es la ausencia de calor. Similarmente, la oscuridad no existe, ésta es la consecuencia de la falta de luz. Igualmente, el mal es la ausencia del bien, o mejor dicho, el mal es la ausencia de Dios. Dios no creó el mal, sino que más bien solo permitió la ausencia del bien.

Miremos el ejemplo de Job en los capítulos 1 y 2 del libro de Job. Satanás quería destruir a Job, y Dios le permitió a Satanás hacer lo que quisiera, excepto matar a Job. Dios permitió que esto sucediera para probarle a Satanás que Job era justo, porque amaba a Dios, y no porque Dios lo haya bendecido en gran manera. Dios es soberano y tiene control absoluto de cualquier cosa que sucede. Satanás no puede hacer nada, sin el “permiso” de Dios. Dios no creó el mal, pero Él lo permite. Si Dios no permitiera la posibilidad del mal, tanto ángeles como humanos servirían a Dios por obligación y no por decisión. Dios no quiso crear “robots” que simplemente hicieran lo que Él quería que hicieran mediante su “programación”. Dios permitió la posibilidad del mal, para que podamos tener genuinamente la libertad de elegir si queremos servirle o no.

Concluyentemente, no hay una respuesta a estas preguntas que podamos comprender plenamente. Nosotros como seres humanos finitos, jamás podremos entender a un Dios infinito (Romanos 11:33-34). Algunas veces pensamos que entendemos el por qué Dios está haciendo algo, solo para descubrir más tarde que era por diferentes propósitos de los que originalmente pensamos. Dios ve las cosas desde una perspectiva eterna. Nosotros miramos las cosas desde una perspectiva terrenal. ¿Por qué puso Dios al hombre en la tierra, sabiendo que Adán y Eva pecarían y traerían con ello el mal, la muerte y el sufrimiento para toda la raza humana? ¿Por qué Él no solamente nos creó y nos dejó en el Cielo donde seríamos perfectos y no tendríamos sufrimientos? La mejor respuesta que se me ocurre es que Dios no quería una raza de robots sin libre albedrío. Dios tuvo que permitir la posibilidad del mal para nosotros, para hacer una verdadera decisión de adorar o no a Dios. Si nunca hubiéramos sufrido y experimentado el mal, ¿realmente apreciaríamos cuán maravilloso es el Cielo? Dios no creó el mal, pero Él lo permite. Si no lo hubiera permitido, estaríamos adorando a Dios por obligación y no por la libre elección de nuestra voluntad. Lucifer que quiere decir Luz bella fue uno de los Arcángel de más rango que Dios creo y se sublevó contra Dios queriendo ser igual a Dios y persuadió a una tercera parte de los Ángeles caídos. Dios no los creo para que se enaltecieran y querer ser como El. Y desde entonces comenzó el mal. Dios lo savia. Sí. Pero Dios ha creado a los Ángeles y a la humanidad con libre Albedrio. Cuando Dios creo al Hombre entonces empezó a obrar el mal atreves de Satanás con la misma rebelión que el tubo de querer ser igual a Dios y conseguido engañar a Adán y Eva desobedeciendo a Dios. Entonces satanás tomo dominio del Hombre igual que hizo con la tercera parte de ángeles que le siguieron en la rebelión contra Dios. Lo savia Dios que Adán y Eva les iba a desobedecer Sí. Pero no era la voluntad de Dios de que desobedecieran. Entonces el Hombre estaba ya bajo la influencia de satanás y de los Ángeles caído llamados demonios y empezó el Hombre hacer el mal cada vez más y más y a darle las espaldas a Dios. Lo savia Dios que sería así Sí. Era la voluntad de Dios NO. 

miércoles, 11 de octubre de 2017

Santiago 4:1


Santiago 4:1

¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos?

Santiago utiliza las preguntas para llevarte a meditar sobre tu vida, tus obras, tus creencias, tu fe entre otros, y con el verso de hoy, busca hacer lo mismo. Quiere que entiendas claramente el porqué de los conflictos que hay, no solo a nivel internacional ni nacional, sino familiar. En varias ocasiones me he preguntado sobre las guerras en el mundo y su injusticia sobre aquellos que no están involucrados con los conflictos, pero aun así se ven afectados en gran manera. También pienso sobre los países con problemas de nutrición y falta de servicios básicos. ¿Dónde está Dios para ayudarlos?

La respuesta la encuentras en este versículo. De sus propias pasiones surgen las guerras y los conflictos entre ustedes. De ti y de mí. No hay un tercero involucrado. De tus pasiones. De las mías. ¡Dios no está involucrado! Sé que es fácil echarle la culpa a alguien más y pensar que están peor que tú. Puede ser cierto, pero eso no quita tu parte dentro del problema. A veces las guerras y los conflictos tan grandes que sufre este mundo, te llevan a perderte dentro de tantas telarañas que hay y dejas de poner atención al “micro” mundo que existe a tu alrededor. Este versículo no es para corregir las guerras y conflictos internacionales, es para que corrijas tus guerras y tus conflictos personales. ¡Cuántas familias están peleadas por herencias! ¿Cuántos hermanos se han dejado de hablar por conflictos y desacuerdos? ¿Cuántas amistades se han acabado por dejar que las “guerras” acaben con lo que habían formado? ¿Cuántos hijos han crecido con un solo padre o tal vez sin ninguno de los dos a causa de conflictos entre ellos?

¿Te das cuenta de lo grave que son tus acciones equivocadas? ¿Puedes entender que, al dar paso a tus pasiones internas, desembocas una cadena de malas decisiones? Las guerras y los conflictos ¿no surgen de tus pasiones internas? Si no quieres analizarlo así, utilizaré la versión de Dios habla hoy: tus pleitos y conflictos surgen de los malos deseos que están luchando en tu interior. Deja a un lado el pensar que los demás tienen la culpa. Entiende que tú eres causante de grandes problemas por tus propias pasiones. Mejor aprende a entregarlas a Dios.

Oración

Padre: quiero entregarte mis pasiones y pedirte que corrijas mi camino pues no quiero llevar una vida de guerra y conflictos. Guíame para aprender a escuchar y pedir perdón por mis malas decisiones. Ayúdame a transformar mis pensamientos egoístas y entender primero mis errores. No me dejes seguir solo Señor. Te lo pido en el nombre de Jesús

Amén  

lunes, 9 de octubre de 2017

Salmos. 51.v1-7


Salmos. 51.v1-7

51.1-7 David estaba en verdad arrepentido de su adulterio con Betsabé y de asesinar a su esposo para cubrir este pecado. Sabía que sus acciones dañaron a mucha gente. Sin embargo, debido a que se arrepintió, Dios lo perdonó misericordiosamente. ¡Ningún pecado es demasiado grande para que no reciba perdón! ¿Siente que nunca podrá acercarse a Dios porque ha hecho algo terrible? Dios puede perdonarlo de cualquier pecado y lo hará. Sin embargo, aunque Dios nos perdona, no borra las consecuencias naturales de nuestro pecado. La vida y la familia de David nunca fueron las mismas como consecuencia de lo que hizo (véase 2Sa_12:1-23).

51.4 Aunque pecó con Betsabé, David dijo que lo hecho fue en contra de Dios. Cuando alguien roba, mata o calumnia, lo hace en contra de otra persona: la víctima. De acuerdo con las normas del mundo, las relaciones sexuales extramaritales entre dos adultos que están de acuerdo son aceptables si nadie resulta herido. Pero la gente sí resulta herida. En el caso de David, un bebé murió y se asesinó a un hombre. Todo pecado nos hiere a nosotros mismos y a otros, y finalmente ofende a Dios porque es rebelión en contra del estilo de vida que La demanda. Cuando se vea tentado a hacer el mal, recordar que su pecado es en contra de Dios quizás le ayude a permanecer en el buen camino.

51.7 En Egipto, los israelitas usaron manojos de hisopo para untar la sangre del cordero en los dinteles de las puertas de sus casas. Esto los mantendría a salvo del ángel de la muerte (Exo_12:22). A través de este acto los israelitas mostraron su fe y aseguraron su liberación de la esclavitud en Egipto. Este versículo, por lo tanto, hace un llamado a la purificación por el pecado y a la disposición para servir a Dios. 

domingo, 8 de octubre de 2017

Salmos.50.v16-22


Salmos.50.v16-22 Algunas personas recitan sin reflexión las leyes de Dios, pero están llenas de engaño y maldad. Reclaman las promesas de Dios, pero se niegan a obedecer sus leyes. Esto es pecado y Dios las juzgará por ello. También nosotros somos hipócritas cuando no vivimos conforme a lo que decimos ser. Permitir que esto suceda muestra que no somos verdaderos seguidores de Cristo.

50.21 En ocasiones pareciera que Dios guarda silencio. Este silencio no significa que pasa por alto el pecado o es indiferente ante él. En realidad, retarda el castigo merecido, dando tiempo para que la gente se arrepienta (2Pe_3:9). Dios no se agrada de la muerte del impío y quiere que se vuelva de su mal (Eze_33:11). Pero este silencio no es para siempre, llegará el momento del castigo. Abecés queremos oír hablar de las Bendiciones de Dios, pero no de su Justicia 

sábado, 7 de octubre de 2017

JESÚS resucita al hijo de la viuda de Naín


JESÚS resucita al hijo de la viuda de Naín

Texto: (Lucas 7:11-17) «Poco después Jesús, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud, se dirigió a un pueblo llamado Naín.12 Cuando ya se acercaba a las puertas del pueblo, vio que sacaban de allí a un muerto, hijo único de madre viuda. La acompañaba un grupo grande de la población.13 Al verla, el Señor se compadeció de ella y le dijo: —No llores.

14 Entonces se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron, y Jesús dijo: —Joven, ¡te ordeno que te levantes!

15 El muerto se incorporó y comenzó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre.16 Todos se llenaron de temor y alababan a Dios. —Ha surgido entre nosotros un gran profeta —decían—. Dios ha venido en ayuda de[b] su pueblo.

17 Así que esta noticia acerca de Jesús se divulgó por toda Judea[c] y por todas las regiones vecinas.» Según nuestro Texto, no sabemos si esta viuda había oído hablar de JESÚS en el pasado. Lo que sí sabemos es que el Milagro fue obrado basado en la MISERICORDIA de nuestro SEÑOR JESÚS. Noten que el SEÑOR no requiere que esta viuda tenga FE; es un simple acto de la COMPASIÓN y MISERICORDIA de DIOS como ya hemos mencionado.

(Salmo 33:5) «El Señor ama la *justicia y el derecho; llena está la tierra de su amor.» El SEÑOR JESÚS sanaba a la gente de diferentes maneras, pero cuando resucitaba muertos, lo hacía siempre hablándole al muerto.

«Entonces se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron, y Jesús dijo: —Joven, ¡te ordeno que te levantes! El muerto se incorporó y comenzó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre.»

Así también el SEÑOR JESÚS llamará a Su Iglesia cuando venga en Gloria en lo que conocemos como el ARREBATAMIENTO de la Iglesia, y todos los muertos en CRISTO RESUCITARÁN.

(Juan 5:24-25) «Ciertamente les aseguro que el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no será juzgado, sino que ha pasado de la muerte a la vida.25 Ciertamente les aseguro que ya viene la hora, y ha llegado ya, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán.»

Debemos entender que las RESURRECCIONES que obró JESÚS en Su ministerio terrenal, al igual que las otras por medio de los apóstoles, y las del Antiguo Testamento, fueron “parcial”, porque todas esas personas RESUCITADAS, tuvieron que morir otra vez.

(Hebreos 9:27) «Y así como está establecido que los seres *humanos mueran una sola vez, y después venga el juicio»

La PRIMER RESURRECCIÓN completa, es la RESURRECCIÓN de nuestro SEÑOR JESUCRISTO.

(1ª Corintios 15:20) «Lo cierto es que Cristo ha sido *levantado de entre los muertos, como *primicias de los que murieron.»

La RESURRECCIÓN de los muertos es la ESPERANZA de todo creyente, y eso por medio de la OBRA REDENTORA de nuestro SEÑOR JESÚS en la Cruz del Calvario.

Cristo las PRIMICIAS, y luego todos aquellos que han muerto en el SEÑOR.

Es por eso que JESUCRISTO es la RESURRECCIÓN y la VIDA, Él es el dador de la VIDA ETERNA. 

viernes, 6 de octubre de 2017

Vivir en Santidad


 Vivir en Santidad



Pasaje clave: 1º Pedro 1:16.



¿Qué es la Santidad?

Si piensas o sientes que la santidad es sólo un “NO” en tu vida (NO puedes, NO hagas, NO vayas, NO mires, etc.), entonces necesitas entender bien de qué se trata.



1. Santidad es hacer las cosas que Dios quiere.

Es vivir y hacer lo que hizo Jesús. Pregúntate: ¿Esto lo haría Jesús? ¿Esto lo pensaría Jesús? ¿Esto lo diría Jesús?



2. La santidad es como una avenida de dos manos (de dos carriles).

Por un lado, significa renunciar al pecado y a todo lo que no te edifica (lo que te lastima, te enferma y te ensucia en tu cuerpo, mente y emociones).

Y por otro lado, es vivir bajo el control del Espíritu Santo, aprender a reproducir el carácter de Jesús en tu vida.



3. La santidad es un estilo de vida.

Eliges vivir tu vida bajo el gobierno y la dirección del Espíritu de Dios. Vives las 24 hs. del día en la presencia de Dios, haciendo lo que Él quiere y hablando como Él quiere.



4. La santidad es un escudo protector en tu vida.

Cuando vives en santidad estás 100% protegido.

En santidad no puedes enfermarte de SIDA, ni de herpes ni de ninguna enfermedad venérea.

En santidad no tienes temor a un embarazo indeseado.

En santidad no te vuelves adicto a las drogas, al alcohol o a la pornografía.

En santidad no tienes temor de que una patota te mate a golpes porque estás con la gente correcta en los lugares correctos.

En santidad no haces trampas ni engañas, no robas ni mientes y te libras de innumerables problemas.

En santidad no eres infiel a tu pareja.

En santidad no te vuelves adicto a los juegos de azar ni a las apuestas.

En santidad no te “enredas” con la gente equivocada (los negativos, los chismosos, los quejosos). ¿Entiendes?

5. La santidad te permitirá disfrutar de todo lo bueno que hay en la vida. En santidad vives con libertad. Gozas, amas, tienes paz, descubres la paciencia, ejercitas el dominio propio.

Prepara tu mente para la acción. Piensa. Usa tu cabeza y evita con anticipación aquellas situaciones donde puedas ser tentado a actuar mal y a perder la santidad.

Ten dominio de ti mismo.



Andar en Santidad

1. Fuimos llamados y escogidos con un propósito: Ser santos (Exodo 19:6. Dt. 7:6).

2. Por medio de Jesús soy un hijo santificado por Dios (1º Co.1:2, 6:11). Por la obra que Jesús hizo en la cruz y que recibimos en nuestras vidas fuimos perdonados, apartados y consagrados para Dios.

Ya no pertenecemos más al mundo, ni al pecado, ni a Satanás. Ahora somos del Señor.

“Te alabo Señor. Antes era sucio, antes hacía cosas desagradables que me corrompían, pero me limpiaste y ahora soy santo y estoy en tu camino para hacer tu voluntad”.

3. Avanzamos en santidad. Dejamos el pasado. Miramos el presente como Cristo y conquistamos el futuro (Fil. 3:12-14).

El plan de Dios para nosotros no es perfección, sino progreso. No es obsesionarnos ni paralizarnos de miedo tratando de ser perfectos, sino avanzar y crecer. Pero no podemos lograr esto si estamos viviendo en pecado.

Una vida santa es una vida abundante, de avance y crecimiento. No es solamente no pecar, sino reproducir el carácter de Jesús en nuestras vidas.    Cristo no condeno a la mujer adúltera, pero si le dijo vete y NO PEQUES MAS ESE ES EL MANDATO DE CRISTO PARA LOS HIJOS DE DIOS QUE TENEMOS AL ESPIRITU SANTO QUE NOS ALLUDA A NO PRATICAR EL PECADO  

jueves, 5 de octubre de 2017

DAVID EN LA CUEVA DE ADULAM






DAVID EN LA CUEVA DE ADULAM

Recordemos que, a los elefantes adiestrados en la india, les ponen grillos punzantes en sus patas, después de usarlos mucho tiempo se los quitan y les ponen una simple soga, la cual con una pequeña fuerza sería hecha pedazos por el elefante.  Pero ellos siguen creyendo que tiene los punzantes grillos… el diablo le hace pensar a muchas personas que su poder es mayor y logra confundirlos y mantenerlos estancados. Cristo ha venido para salvar, sanar, liberar y llevar a los hijos de Dios al cumplimiento del plan divino. El rey David huyó y estuvo escondido en la cueva de Adulam, pero el propósito de Dios era muy grande, sin embargo, la aflicción de su corazón lo llevó a esconderse y aislarse...  

  



DAVID EN LA CUEVA DE ADULAM, 1 Sam. 22:1.  



“Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él”.



I.   CARACTERÍSTICAS DE LA CUEVA DE ADULAM



A.  Cerca de Jerusalén, de gran tamaño y difícil acceso.

 

Nota: Una cueva es una cavidad en el subsuelo causada generalmente por acción del agua (a veces por mano humana), abundan en Israel y eran usadas como vivienda, almacén o sepulcro. Adulam es una villa antigua de Israel ubicada a 24 km de Jerusalén. Hoy en día, Adulam determina una región de Israel cerca del valle de Elah, y a 3 km de Soco, el lugar donde se dice que David mató a Goliat (pero ahora David se esconde...). En ésta región hay muchas cuevas y se señala una cueva en Wadi Khureitun, como la cueva donde David estuvo, para llegar a ella debe irse por un estrecho sendero, que podía ser defendido con suma facilidad y es una cueva muy grande.



B.  Adulam significa: “lugar de refugio o reposo”, “lugar cerrado”



Nota: La Biblia nos dice que “yéndose David de allí, huyó a la

cueva de Adulam”, ¿dónde estaba David? En Gat (donde dice

la Biblia que tuvo que comportarse como loco…), y huye

escondiéndose en una cueva y allí “reposa” temporalmente

de la persecución. Cuando David fue allí se sentía traicionado,

impotente, cansado y con temor de la muerte

(Ante la persecución de Jezabel, Abdías escondió a 50 profetas

en una cueva; y Elías huyó escondiéndose en una cueva; y

vemos aquí a David haciendo lo mismo; el miedo aísla y aleja

a las personas del plan divino).   

 

C. Usada como escondedero por David 



Nota: David pasaba por un tiempo difícil… Escribió el Salmo 142:1, 6-7 “Con mi voz clamaré a Jehová; Con mi voz pediré a Jehová misericordia… Escucha mi clamor, porque estoy muy afligido. Líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo. Saca mi alma de la cárcel, para que alabe tu nombre; Me rodearán los justos, Porque tú me serás propicio”. El alma de David estaba en la cárcel, el término hebreo indica herrero, prisión; era la cárcel de la aflicción, y esto no le permitía alabar a Dios.



II.  PERSONAS QUE LLEGARON A ÉSTE LUGAR             



A. La familia de David, 1 Sam. 22:1.



Nota: Seguramente pasaban también por tiempos difíciles, pues su hijo era perseguido, considerado traidor, conspirador de una rebelión contra el rey Saúl, etc. y ellos tal vez señalados, amenazados y en peligro.

  

B. Muchos afligidos, 1 Sam 22:2.              

“Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres”.



Nota: La cueva de Adulam se convierte en escondedero o reposo de muchos:



1. Afligidos: del heb, matsóc: opresión, angustia de la guerra, persona oprimida.    

2. Endeudados: del heb, nashá: apremiado por un préstamo, haber prestado a interés, usura.  

3. Amargados de espíritu: del heb, mar: amargura, furioso, colérico, cruel.

Pero varios de ellos, vivieron una transformación, se convirtieron en los valientes de David, quienes acabaron de matar a los gigantes después de Goliat.    





III.   ESTRATEGIA PARA SALIR DE LA CUEVA        



A.    Adoración e intercesión.                       



Nota: La adoración se centra en Dios mismo y David invoca y clama al Señor en adoración, allí escribió el Salmo 57 y expresa su decisión de adorar y alabar a Dios, Salmo 57:1, 7-11 “Ten misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; Porque en ti ha confiado mi alma, Y en la sombra de tus alas me ampararé Hasta que pasen los quebrantos… Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios; Sobre toda la tierra sea tu gloria”.   



B.    Dependencia de Dios (1 Sam. 22:3-4)



“Y se fue David de allí a Mizpa de Moab, y dijo al rey de Moab: Yo te ruego que mi padre y mi madre estén con vosotros, hasta que sepa lo que Dios hará de mí. Los trajo, pues, a la presencia del rey de Moab, y habitaron con él todo el tiempo que David estuvo en el lugar fuerte”.



Nota: David dice: “Hasta que sepa lo que Dios hará de mí”, y esto expresa dependencia de Dios, sometimiento a su soberanía. No lo hace con enojo, ni con murmuración.

   

C.   Obediencia (1 Sam. 22:5).



“Pero el profeta Gad dijo a David: No te estés en este lugar fuerte; anda y vete a tierra de Judá.  Y David se fue, y vino al bosque de Haret”.



D.   Salir de la cueva de Adulam y entrar a la tierra de Judá.   



Nota: Aunque para algunos esa cueva era “un lugar fuerte” que servía de refugio, protección y escondedero, ese no era el lugar que Dios quería para David, y por eso él debe darle la espalda a la cueva que servía de refugio, a la aflicción, a esa vida escondida y apocada, y entrar a la tierra prometida, es significativo recordar aquí que Judá significa alabanza, agradecer, celebrar, entonces cambia el lamento por la alabanza, sal de la aflicción y avanza hacía lo nuevo de Dios… 



Conclusión: Dios nos quiere libres, ha eso vino Jesús, a traer libertad a los cautivos, apertura de la cárcel a los presos. A veces una persona entra en una cueva de aflicción, de angustia, de depresión, de miedo, de rechazo, de religión, pero Cristo es nuestro libertador, acércate a él y con su poder hará su obra. 

miércoles, 4 de octubre de 2017

1 Samuel 17


1 Samuel 17

publicado a la‎(s)‎ 18 nov. 2013 16:52 por Jorge Castro   [ actualizado el 18 nov. 2013 17:28 ]

¿Cuál es tu victoria?





Recomendamos leer primero el capítulo bíblico correspondiente a 1 Samuel 17 en este enlace o en el texto lateral.

        

En este famoso episodio bíblico donde la pequeña derrota al gigante con la ayuda de Dios, dando una lección de valor y coraje, hay mucho que aprender.

Fuerza y ternura, valor y delicadeza, firmeza y juventud se combinan de manera extraordinaria en la persona de David, aquel joven pastor y salmista que entonaba alabanzas a Dios y así expulsaba a los espíritus malignos.

Sin duda el Espíritu Santo obraba en Él, sin duda ese valor sobrenatural y esa firmeza procedían de un corazón sujeto a la voluntad de Dios. ¡Cuántos de nosotros deseamos tal gallardía!, ¡Cuantos de nosotros nos admiramos con esa muestra de valor!

Los gigantes de nuestra vida se acercan para amedrentar y acobardar, los problemas pueden verse tan gigantes que es puesta a prueba nuestra fe y valentía. Dios no es la fuente de los problemas, Dios es la fuente de las soluciones, por eso la fe es la clave para vencer el mundo. En Cristo Jesús es igual pues dice:



1 Juan 5:3-5

En esto consiste el amor a Dios: en que obedezcamos sus mandamientos. Y éstos no son difíciles de cumplir, porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Ésta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?



Nota en que consiste el amor: en la obediencia a Dios. Hoy puedes tomar la decisión de creer y de estar seguro, con la fe que te lleva a cumplir con Dios. Hoy las palabras mal intencionadas y el desánimo, las dificultades y contrariedades pueden transformarse de ser el obstáculo, a ser el reto que transformará tu vida. Para David la vida no volvió a ser lo mismo, pues empezó su carrera militar y el camino al reinado más famoso de la historia de su país. Piensa en las dificultades y obstáculos como los retos que ha puesto Dios para que te superes y pases al siguiente nivel.



No te pongas la armadura de Saúl ni la armadura del mundo, ponte la armadura de Dios:

Efesios 6:13-17

Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza. Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia, y calzados con la disposición de proclamar el evangelio de la paz. Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno. Tomen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.

Piensa en las vicisitudes y en los enemigos como un escalafón en el crecimiento de tu fe, ¡¡pues ella es tu victoria, la victoria que vence al mundo!



Oración

Amado Padre, gracias por darnos la victoria que vence al mundo: nuestra fe. Te honramos como el autor de la fe y nuestra protección y te pedimos que, así como a David nos unjas para ser instrumentos obedientes de la victoria de tu paz y de tu amor en nuestras vidas. Te lo pedimos en el nombre de Jesús, dándote gracias pues sabemos que nos lo concedes, amén. 

lunes, 2 de octubre de 2017

Samuel unge a David.


Samuel unge a David.

¿Estás dispuesto a pagar el precio?



La mayoría de nosotros queremos ver en nuestra vida grandes resultados, pero pocos están dispuestos a pagar el precio para ver esos resultados que tanto anhelamos.

A veces quisiéramos que las cosas fueran tan fáciles como orar y que dos segundos después nuestra oración haya sido contestada, pero ¿Qué tal si las cosas no son así de fáciles?, ¿Estamos dispuesto a pagar el precio para ver esos resultados que tanto queremos ver?

Pensando en esto me remontaba a la historia de David, de cómo Dios envía a Samuel para ungirlo como próximo rey de Israel. Samuel al ungirlo lo estaba proclamando como próximo rey, pero había un pequeño inconveniente, actualmente había un rey, su nombre Saúl, eso quería decir que la promesa hacia David de ser rey de Israel no iba a ser instantánea, sino que sería todo un proceso, pero ¿Estaría dispuesto David a pagar ese precio?

Haber, imaginémonos la escena, Samuel llega a casa de Isaí padre de David, frente a él modelan todos los hijos de Isaí, altos, fornidos, guerreros, a tal punto que Samuel quedaba impresionado con cada uno que le presentaban y decía: “¡Seguramente éste es el ungido del SEÑOR!”, más Dios le respondía: “No juzgues por su apariencia o por su estatura, porque yo lo he rechazado. El SEÑOR no ve las cosas de la manera en que tú las ves. La gente juzga por las apariencias, pero el SEÑOR mira el corazón” 1 Samuel 16:7 (Nueva Traducción Viviente). Pasaron todos y de pronto Samuel pregunta si no había otro más, entonces Isaí se recuerda de su hijo, aquel joven que andaba pastoreando las ovejas, ese jovencito que ni su papá lo tomaba en cuenta, porque si así hubiera sido, ¿Por qué no estaba en la lista de los elegibles?, ¿Por qué tuvo que mandarlo a llamar?, ni sus hermanos, ni su padre y quizá ni Samuel creían que de ese joven podría salir un rey mejor que Saúl a quien según dice la Biblia nadie en Israel lo sobrepasaba de hombros hacia arriba.

Ver llegar a David frente a Samuel, ha de haber sido todo un acontecimiento para la historia, sin embargo, ese era el que Dios había elegido, pero ¿Estaría dispuesto David a pagar el precio?

Samuel unge a David sin embargo para que David llegara a coronarse como rey de Israel tuvieron que pasar aproximadamente entre 14 y 17 años, en los cuales muchos de ellos David anduvo huyendo de Saúl quien quería matarlo.

Por un momento imaginémonos a un David que fue ungido para ser rey, elegido por Dios, pero huyendo de Saúl, escribiendo sus mejores Salmos en medio de cuevas oscuras, montañas desoladas, en medio de gente endeudada, problemática, en un ambiente totalmente diferente para el que había sido elegido, ¿Estaría dispuesto a pagar el precio?

En todos estos años que pasaron antes que fuera proclamado rey, entre persecuciones y ocasiones de muerte, entre panoramas desoladores y que no tenían nada que ver con lo prometido, vemos a un David leal y confiado en que Dios cumpliría. David tuvo oportunidad de matar a Saúl antes que este lo matara a él, sin embargo, tenía un lema: “Nunca le haré daño al rey; él es el ungido del SEÑOR” 1 Samuel 24:10c (Nueva Traducción Viviente), esa era la frase que no le permitía hacer nada en contra de Saúl, sin embargo, Saúl sí que quería matarlo a él.

Sin duda personalmente la historia de David es una de las que más me emocionan y me ministran, porque me enseña el lado más humano de los siervos de Dios, ese lado que muchos no quieren demostrar pero que David no podía ocultar.

Muchos creen que mostrarse perfectos delante de un pueblo es “santidad”, pero más allá de la apariencia en público, Dios toma en cuenta nuestra intimidad con Él, esos momentos en donde nadie nos ve, solamente Él, esos momentos en donde realmente somos, quienes somos, y en donde no podemos ocultar lo que bien ocultamos a las personas.

Pensar en todo el precio que David tuvo que pagar para que la promesa de Dios se cumpliera en su vida, me motiva a seguir luchando, me motiva a querer pagar el precio también.

Quizá Dios te ha prometido a ti cosas hermosas y muchos quizá las quisieran ver ahora mismo, o dentro de unas horas, días o semanas, pero ¿Qué tal si primero tienes que pagar el precio antes de recibir lo prometido?, ¿Estarías dispuesto a pagar ese precio cueste lo que cueste?

David pago el precio, sin embargo, cada cosa que tuvo que pasar, cada crisis, cada soledad, cada etapa de anonimato y cada año que pasaba le sirvió para madurar, le sirvió para forjarse como ese hombre que gobernaría de una forma única a ese pueblo, cada año antes de llegar al reinado le sirvió para convertirse en ese hombre de Dios, de carne y hueso, con errores y defectos, sin embargo, un hombre como Dios mismo lo describo: “Conforme a su corazón” (1 Samuel 13:14).

Quizá últimamente te has estado desesperando porque lo que Dios en su momento te prometió no se ve y lo peor es que no hay ni señales que eso se vaya a cumplir, sin embargo te quiero preguntar: ¿Cuándo Dios te promedio eso, también aceptaste pagar el precio?, ese precio que a lo mejor serán años, a lo mejor serán muchos momentos en los que te sentirás solo y abandonado, quizá persecuciones, comentarios negativos de la gente sobre tu sueño o tu anhelo, quizá muchos te tiraran lanzas esperando matar tus sueños, sin embargo a cada una de ellas te escaparas y cada experiencias te ayudara a forjar el carácter que Dios necesita en ti, para cumplir su promesa en tu vida.

No veas todo desde el punto de vista negativo, al contrario, acepta cada etapa de tu vida como parte del precio que tienes que pagar para ver cumplido aquello que tanto anhelas, porque si de algo debes estar seguro es que DIOS CUMPLIRÁ.

Quizá el precio que tengamos que pagar será muy doloroso y en ocasiones vamos a querer renunciar, pero NO TE DES POR VENCIDO, ¡Sigue Luchando! Porque esto no ha terminado, apenas comienza y el resultado que todo esto te dará, será el más asombroso que jamás pensaste, porque Dios tiene cosas maravillosas para tu vida.

Harás historia, cuando te decidas a ser valiente y pagar el precio que haya que pagar por ver cumplido lo que tanto anhelamos, pero termino con la misma pregunta que comencé:

¿Estás dispuesto a pagar el precio?