domingo, 31 de mayo de 2009

Gedeón 4ª parte final

(Jueces 7:1.2) La victoria dada por el Señor siempre es ilógica. ¿No es la victoria del Gólgota lo más ilógico en toda la historia del mundo? ¿Quién puede explicar mediante la razón que Jesucristo, el cordero de Dios, quito el pecado del mundo entero? Por esto, está escrito el (1ª Corintios 1:18) “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden…”. Cuando el Señor nos habla clara e inequívocamente y nos ha prometido la victoria, entonces es de suma importancia que a continuación obedezcamos inmediatamente. El Señor no solamente reduce las fuerzas de combate de Gedeón para poner a prueba su fe y para fortalecerlo y dirigirlo por los caminos correctos (para que él ya no tenga fe en un ejército visible sino en el Dios invisible), sino además, porque la victoria sobre Madian no sería de ningún provecho para Israel si éste no quedara completamente convencido de que la ayuda vino de parte de Dios el Señor. La más pequeña probabilidad de una explicación natural en una victoria ya despierta el orgullo del hombre, de manera que se olvida de Dios. El carácter voluntario se manifestó por renunciar a los derechos propios y a las comodidades. Un servidos voluntario ya no vive para sí mismo, sino para aquel que murió y resucito por él (V6,7). Gedeón pudo darse cuenta de la manera de vivir de sus soldados, al observar su comportamiento al tomar agua. (Jueces 7:4-7) “Con estos 300 hombres que lamieron el agua os salvaré” Los servidores de los ídolos estaban acostumbrados a orar de rodillas delante de sus imágenes, esto confirma también lo que el Señor dice al profeta Elías en (1ª de Reyes 19:18) “Cuyas rodillas no se doblaron ante Baal…” esos 9.700 hombres habían demostrado, al tomar agua y sin darse cuenta de eso, que estaban entregados al culto de Baal. Solamente los otros 300 no se habrían arrodillado ante Baal. El Señor no necesita a muchos, sino a aquellos que confían el Él y que están completamente a su disposición. (V16-22) En estos versículos, se destacan tres elementos: 1. Trescientas trompetas son tocadas: Ellas constituyen un claro testimonio de aquello que Dios ha hecho. Pablo dice en (1ª Corintios 14:8) “Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿Quién se preparara para la batalla?" 2. Los cántaros quebrados: El señor usa como instrumentos en sus manos a los que han sido quebrantados en sí mismos y 3. Las teas que iluminaban (Mateo 5:14ª) “Vosotros sois la luz del mundo” ¡Cuando hay victorias de fe, es el Señor quien logra la victoria! El Señor dio la plena victoria solamente en el instante en que se cumplieron estos tres elementos. (Jueces 6:34) “Entonces el Espíritu de Jehová vino sobre Gedeón” El Espíritu se valía de un ser humano y el Señor dará la victoria a través de ti, hoy como ayer y como mañana.

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