sábado, 21 de marzo de 2015

Hebreos 12:3

Hebreos 12:3

Así, pues, consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo.



La biblia nos repite una y otra vez acerca de nuestra necesidad de permanecer y perseverar en Cristo.  No podemos dejar pasar tantas advertencias.  Es increíble hablar del extraordinario amor y gracia que derrama Dios sobre nosotros.  Me encanta poder leer de las promesas que tiene para mi vida y sus deseos de bendecirme y prosperarme.  Sin embargo, no debemos pasar por alto versículos como el de hoy.  Son igual de importantes que los otros o, a mi parecer, probablemente más.  ¿Por qué lo pienso?  Porque cuando las cosas van bien, es difícil medir tu entrega a Jehová.  Por el contrario, cuando atraviesas momentos difíciles, tus acciones y pensamientos hablan perfectamente de dónde estás parado espiritualmente.
Como he escrito anteriormente, mi falta de paciencia es un lastre que arrastro constantemente.  Pienso en Jesús.  Hablando con los fariseos.  Contestando sus preguntas que buscaban solamente ponerlo en un apuro para que pudieran matarlo o encarcelarlo.  Él contestaba con su omnisciencia pero también con amor.  Siempre supo que Judas lo traicionaría y sin embargo también lavó sus pies.  Se gozaba de la fe del centurión pero al mismo tiempo se decepcionaba de las hermanas de Lázaro cuando le reclaman el haber llegado tarde para sanarlo.  Jesús es el mejor ejemplo de lo que significa perseverar.  No desmayó.  No se desanimó.  No se frustró.  No se quejó.  Nada de eso.  Perseveró.  ¡Vaya que estaba todo en su contra!  Recuerda que lo aprehenden injustamente.  Levantan falsos testimonios.  Le escupen e injurian.  Mientras tanto, Él se mantuvo firme.  Con la mirada puesta en Dios Padre.  Todo esto que vivió debe impactarte y servir como un ejemplo para tu andar.  Decidir por Cristo no siempre es fácil.  Dejar de pecar y buscar la santidad es sumamente complicado.  Sin embargo, Jesús puso el ejemplo y nos enseñó que, sin importar lo que se atraviese, uno puede vivir en obediencia al Padre.  Así que, no te desanimes.  No quieras volver a atrás.  No pienses que estás exagerando.  Si Dios te ha mostrado alguna actitud que debes cambiar, no seas necio y trabaja en ello.  Si llevas tiempo tomando tus propias decisiones y dejando al Señor a un lado, has una pausa y medita si estás en el lugar correcto o si has sido necio y orgulloso al querer seguir así.  Sí, los cambios son duros y muchas veces no sabremos cómo será el resultado.  Sin embargo, hoy aprendimos que debemos perseverar como Jesús perseveró sin importar lo que venga.  Persevera.  Cristo es el camino correcto.  No dejes que la incertidumbre gane.  Ten fe y sigue tu camino con Él.  Habrá momentos que te canses y pierdas el ánimo.  Dios lo sabe y por eso te manda este versículo.  ¡No te canses y persevera!

Oración

Padre: estoy cansado.  Estoy preocupado.  Estoy atrapado.  También estoy convencido que quiero obedecerte y seguirte siempre.  Te pido perdón por mis pecados.  Te pido transformes mi vida y no me dejes volver atrás.  Dame fuerzas para decidir por Ti.  Te lo pido en Cristo Jesús.  Amén.

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