viernes, 28 de agosto de 2015

Salmos. 24.v1-4

Salmos. 24.v1-4
24.1 Dado que "de Jehová es la tierra", no somos más que mayordomos o administradores. Deberíamos comprometernos a administrar adecuadamente este mundo y sus recursos, pero no debemos consagrarnos demasiado a ninguna cosa creada ni actuar como únicos propietarios porque este mundo pasará (1Juan._2:17).

24.1 Este salmo pudo haber sido escrito para celebrar el traslado del arca del pacto desde la casa de Obed-edom hasta Jerusalén (2Sa_6:10-12). La tradición dice que este salmo se cantaba el primer día de cada semana en los cultos del templo. Los versículos 1-6 nos dicen quién es digno de unirse en tal celebración de adoración.

24.4 Jurar con engaño significa mentir bajo juramento. ¡Qué gran valor le da Dios a la honestidad! La deshonestidad surge con mucha facilidad, sobre todo cuando la veracidad total puede costarnos algo, hacernos sentir incómodos o colocarnos en una posición desfavorable. Sin una comunicación sincera, las relaciones se obstaculizan. Sin honestidad (pureza), se vuelve imposible una relación con Dios. Si mentimos a otros, comenzamos a engañarnos a nosotros mismos. Dios no puede oírnos ni hablarnos si levantamos un muro de autoengaño.

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