¿Cómo Desarrollar Una Disciplina Espiritual?
“Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina…” (1 timoteo 4:16)
Sólo hablar de la disciplina espiritual no te va a llevar muy
lejos, y mucho menos el hablar de cuánto la necesitan los demás. ¿Requiere
muchísimo esfuerzo? Absolutamente. Significa ser más duro con uno mismo de lo
que uno quisiera. Exige comprobar con regularidad tu forma de expresarte, tus
relaciones y elecciones vitales, y corregirlas cuando sea necesario. ¿Hacerlo
en secreto? Sí; cuando te estás esforzando para desarrollar una disciplina
espiritual, es sabio no hablar mucho de lo que estás haciendo. Hablar es fácil;
simplemente, ¡hazlo! ¿Es humillante? ¡Sin ninguna duda! Algunos días es como
dar un paso hacia delante y dos hacia atrás… La disciplina espiritual requiere
“seguir la trayectoria” mientras otros se apartan sin querer reconocerlo, o
poniendo excusas. ¿No es siempre divertido? Desarrollar una vida de disciplina
espiritual es una experiencia que te da satisfacción, pero no siempre es
divertido. Pon atención a lo que escribió Pablo:
“…yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta
manera peleo, no como quien golpea el aire; sino que golpeo mi cuerpo y lo
pongo en servidumbre, no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo
venga a ser eliminado” (1 Corintios 9:26-27).
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