martes, 30 de septiembre de 2014

Hebreos 5:1-3

Hebreos 5:1-3

Todo sumo sacerdote es escogido de entre los hombres.  Él mismo es nombrado para representar a su pueblo ante Dios, y ofrecer dones y sacrificios por los pecados.  Puede tratar con paciencia a los ignorantes y extraviados, ya que él mismo está sujeto a las debilidades humanas.  Por tal razón se ve obligado a ofrecer sacrificios por sus propios pecados, como también por los del pueblo.



Más adelante estudiaremos que Cristo es superior a cualquier otro sacerdote que existió y cómo no debemos tener sacerdotes hoy en día pues Él es la perfección total.  El día de hoy quiero enfocarme en la importancia que tiene el entender la posición de cualquier servidor en la iglesia: pecador.  Igual que tú y yo.  Todos somos pecadores.  No hay nadie que sea “mejor” o “peor” sino que cada uno de nosotros cargamos con nuestra naturaleza caída y no hay forma de deshacernos de ella o pensar que uno tiene menos pecado que otro.  Lo único que realmente puede diferenciarnos es Cristo.  Él pagó por aquellos que le reconocen y, por lo tanto, nos hace distintos a aquellos que siguen encadenados a su pecado.  Ahora, es importante que los líderes en una congregación tengan ciertas características y parámetros.  Como el pasaje lo dice: tratan con paciencia a los ignorantes y a los extraviados.  En la carta de Timoteo capítulo 3 podemos ver otras características necesarias para servir.  Pero al final de cuentas, debemos entender que el servir no nos hace más o menos santos.  Por eso el pasaje nos dice: el sacerdote se ve obligado a ofrecer sacrificios por sus propios pecados.  Él también necesita perdón de Dios.  Aquellos que compartimos a Cristo no somos más que los que no lo hacen.  Compartimos la misma “línea directa” con el Señor que con todos los que le han recibido.
¿Sabes?  Tristemente hay personas que todavía adoran a otros seres humanos.  Los colocan en un pedestal y piensan que son diferentes.  No lo son.  Piensan que tiene algún tipo de unción divina.  No la tienen.  Piensan que son intermediarios de Dios.  No lo son pues Cristo es el único camino.  Y así las personas viven confundidas.  Por eso es tan importante estudiar la palabra y después compartirla.  ¡Para que la gente deje atrás toda esa ignorancia!
Por último, el pasaje nos dice que los sacerdotes eran escogidos por los hombres.  Después aprenderemos que Cristo, a diferencia de los demás, fue escogido por Dios.  Por esta razón, debemos entender que no hay nadie por encima de Él y esto nos pone al resto en el mismo nivel.  No te dejes confundir.  Los humanos somos pecadores y solamente la gracia de Dios nos absuelve de ese pecado.  No hay nadie que pueda perdonarnos más que el Señor y no hay nadie que represente a Dios sino Cristo.  Por más que digan ser representantes de Él y que Dios les dijo esto o aquello.  Si no está en línea con la palabra de Dios no le hagas caso y considéralo fuera de la voluntad de el Señor.  Te animo a que estudies la biblia y no te dejes llevar por lo que ves o escuchas sino por lo que Dios mismo te dice a través de su palabra.

Oración

Señor: gracias por mostrarme que Jesús es el único camino a Ti.  Gracias por enseñarme que ningún hombre es mayor que otro y que todos somos pecadores y necesitamos de tu perdón.  Yo te pido me perdones y me limpies pues quiero estar apartado para Ti.  Te lo pido en el nombre de Jesús.  Amén.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Hechos 19:13-16

Hechos 19:13-16


Algunos judíos que andaban expulsando espíritus malignos intentaron invocar sobre los endemoniados el nombre del Señor Jesús.  Decían: ¡En el nombre de Jesús, a quien Pablo predica, les ordeno que salgan!  Esto hacían siete hijos de un tal Esceva, que era uno de los jefes de los sacerdotes judíos.  Un día, el espíritu maligno les replicó: conozco a Jesús y sé quién es Pablo, pero ustedes ¿Quienes son?  Y abalanzándose sobre ellos, el hombre que tenía el espíritu maligno los dominó a todos.  Los maltrató con tanta violencia que huyeron de la casa desnudos y heridos.


Con Dios no se juega.  Pareciera obvio pero no lo es.  Muchos de nosotros hemos caído en este mismo error.  Pensamos que podemos utilizar su nombre a nuestra conveniencia.  En el momento en que lo necesitamos y pidiendo por aquello que queremos.  No nos preocupamos por obedecerle ni por conocerle, simplemente invocamos su nombre para tratar de cumplir con nuestra voluntad.  Así estaban haciendo estos judíos.  Veían que Pablo realizaba grandes milagros utilizando el nombre de Jesús y pensaron que podrían hacer lo mismo.  Pensaron que todo se basa en lo que hacemos y decimos mientras la biblia nos dice que Dios ve el corazón.  ¿Cuántos allá afuera siguen pensando de esta manera?  La respuesta es triste y simple: muchos.
Cuando decides darle la vuelta a lo que Dios te dice, estás pensando que tú puedes hacer mejor las cosas de lo que Él lo haría.  ¿Lo entiendes?  Te lo repito.  Cada vez que la Biblia nos dice que debemos hacer esto o aquello y no lo hacemos, estamos pensando que nosotros lo haríamos mejor que Dios o que nuestra forma es más eficiente.  Piénsalo.  Si no, ¿por qué no actuamos como nos dice la biblia?  ¿Por qué posponemos el obedecer?  Porque nos cuesta trabajo creerle a Dios.  Nos cuesta trabajo entregar todo aquello que tanto valoramos.  Nos cuesta trabajo admitir que nos hemos equivocado.  Lo que hoy quiero que reflexiones es en cómo terminamos cuando omitimos los principios del Señor y lo utilizamos según nuestra conveniencia.  Terminamos como los judíos del pasaje: maltratados, desnudos y heridos.  Seguramente ya te ha pasado y puedes recordar ese momento.  Terminaste peor mientras pensabas que las cosas mejorarían.  ¿Sabes?  Es difícil lo que te voy a decir pero es la verdad: es tu culpa.  Tú decidiste no obedecer.  Tú decidiste hacer tesoros en la tierra olvidando aquellos que están en el cielo.  Tú te dejaste seducir por lo que te aparta de Dios.  Tal vez hoy estás herido y maltratado.  Te tengo una buena noticia.  El Señor te está esperando con los brazos abiertos.  Pide perdón.  Reconcíliate con el Señor y empieza de nuevo.
Por último, quiero hacer énfasis en las palabras del espíritu maligno: conozco a Jesús y sé quién es Pablo.  ¿Por qué los espíritus reconocen fácilmente a Jesús y a nosotros nos cuesta tanto trabajo?  Dejemos que Jesús destruya todas nuestras barreras y murallas que hemos construido para “protegernos”.  Reconozcámosle.  Adorémosle.  Y sobre todo creámosle.  Jesús existe.  Su palabra está en la Biblia que puedes leer en todo momento.  Dejemos de hacer nuestra voluntad.  Dejemos de pensar que lo podemos hacer mejor.  Dejemos que Él guíe.  Dejemos que Él nos llene.  Dejemos que Él nos cuide.  O acaso ¿Quieres seguir terminando herido y maltratado?  Yo no.
Oración
Padre: te pido perdón por mis pecados y te pido que pueda ser reconciliado contigo.  Entiendo que Jesús murió por mí y que su nombre no debe ser invocado conforme a mi voluntad sino la tuya.  Te pido que transformes mi corazón y lo alinees conforme al tuyo.  Quiero ponerte primero y dejar de terminar herido y maltratado por hacer mi voluntad.  Escucha mi oración Señor, en el nombre de Jesús.  Amén 

sábado, 27 de septiembre de 2014

Hechos 27:16-19

Hechos 27:16-19



Mientras pasábamos al abrigo de un islote llamado Cauda, a duras penas pudimos sujetar el bote salvavidas.  Después de subirlo a bordo, amarraron con sogas todo el casco del barco para reforzarlo.  Temiendo que fueran a encallar en los bancos de arena de la Sirte, echaron el ancla flotante y dejaron el barco a la deriva.  Al día siguiente, dado que la tempestad seguía arremetiendo con mucha fuerza contra nosotros, comenzaron a arrojar la carga por la borda.  Al tercer día con sus propias manos arrojaron al mar los aparejos del barco.  



La vida está llena de momentos difíciles.  Si el día de hoy tus vientos son tranquilos, mi recomendación es que des gracias y gloria a Dios.  Además, utiliza este tiempo para mejorar tu comunión con Él y prepararte para lo que venga. 

En el pasaje vemos que la tempestad estaba llegando a un grado tal que comenzaron a echar por la borda toda la carga.  Lo que necesitaban los dueños del barco para hacer dinero.  Era su negocio y para muchos, podría considerarse su vida.  ¿Cuánta gente cuando pierden un bien material dice: ahí va mi vida?  De cierta manera es cierto.  Nos apegamos tanto a los bienes que cuando tenemos que desprendernos de ellos nos cuesta demasiado trabajo y pensamos que están arrancando una parte de nuestro ser.  Piensa por un momento en la escena del barco y la tempestad.  Los cielos están negros.  El viento es mucho más poderoso de lo que el barco parece que puede soportar.  De repente te das cuenta que eres insignificante en comparación de los mares, los cielos y los vientos.  Eres una pequeña hormiguita que nada puede hacer al respecto y comienzas a desesperarte y entender que algo debes hacer para poder sobrevivir.  Tu mente empieza a funcionar con mil ideas por segundo.  Te das cuenta que hay mucho peso en el barco y sería bueno deshacerte de lo que no es vital.  La carga te sirvió mientras las cosas estaban en calma y podías comerciar y ganar dinero.  Hoy es un verdadero estorbo para poder sobrevivir.  Es necesario deshacerte de esa carga si quieres seguir adelante.  Pero si la tiras, perderás todo el dinero que ibas a generar.  Puede ser que tu reputación se vea afectada y tu negocio disminuya considerablemente.  ¿De qué vas a vivir?  ¿Cómo vas a tener dinero?  Tienes razón.  Son preguntas muy importantes.  El problema radica en que si no estás vivo, de qué sirve preguntárselas.  Ahora traslademos toda esta escena a tu vida.  ¿Cuánta carga estás arrastrando que debes tirar por la borda?  Cosas o incluso personas que piensas que son valiosas pero lo único que hacen es alejarte e interrumpir tu comunión con Dios.  Esa carga está afectando tu vida.  Lo sabes.  Lo has notado.  Pero no quieres deshacerte de ella porque piensas que puedes seguir así y nada pasará.  Déjame decirte que Dios es celoso de ti y no quiere ser el segundo ni el tercer lugar en tu vida.  El quiere estar por encima de todo y todos.  No lo puedes engañar y sabe perfectamente cuando lo desplazas del trono.  Son los momentos difíciles los que te hacen recordar que tus prioridades andan invertidas.  Son las enfermedades, los fallecimientos, los despidos, las sequías y todo tipo de problemas los que nos recuerdan que aquello que tanto valoramos realmente nos estorba para seguir adelante.  En el barco comenzaron a deshacerse de la carga y tres días después de los aparejos o sea de los instrumentos que el barco utiliza para navegar.  

Independientemente de que la situación era crítica, buscaron agarrarse de lo poco que les quedaba.  El barco.  Pero tres días después vieron que habría que desprenderse de más cosas si querían sobrevivir.  Tres días.  Setenta y dos horas estuvieron sufriendo en la tempestad hasta que decidieron desbaratar el barco y dejarlo como un bote salvavidas nada más.  

El barco es tu vida, tu cuerpo.  El barco nos recuerda cuántas porquerías acumulamos mientras todo es viento en popa y qué poco nos sirven cuando las cosas son adversas.  Hoy te animo a que medites en tus cargas.  Te animo a que medites si es necesario que una vez que te has dado cuenta que debes deshacerte de tantas cosas, dejes pasar más tiempo hasta que entiendas que es necesario deshacerte de todo pues no puedes seguir más.  ¿Cuánta tormenta necesitas para ceder?  ¿Qué tan duro está tu corazón para no dejarte tomar decisiones correctas?  No dejes que tu orgullo estorbe.   Entrega tu vida a Cristo.  Deja que Él lleve tus cargas.  Deja que Él te muestre por dónde caminar.  Deja que su amor llene tu vida.

Oración

Señor: no puedo más.  Las cargas me están aplastando y la tempestad me tiene atrapado.  Me entrego a ti mi Señor.  Rescátame y líbrame.  Te pido que perdones mis pecados.  Te pido me guíes por vientos mejores y me muestres cómo confiar en Ti cuando las tormentas son fuertes.  Hoy entiendo que todo aquello que consideraba útil y valioso no me ha servido para seguir adelante y por ello te pido que seas Tú quien me de la fuerza y la paz que tanta falta me hacen.  En Cristo Jesús te lo pido.

Amén 

viernes, 26 de septiembre de 2014

Hechos 27:27-29

Hechos 27:27-29



Ya habíamos pasado catorce noches a la deriva por el mar Adriático, cuando a eso de la medianoche los marineros presintieron que se aproximaban a tierra.  Echaron la sonda y encontraron que el agua tenía unos treinta y siete metros de profundidad.  Más adelante volvieron a echar la sonda y encontraron que tenía cerca de veintiséis metros de profundidad.  Temiendo que fuéramos a estrellarnos contra las rocas, echaron cuatro anclas por la popa y se pusieron a rogar que amaneciera.



Tal vez tú no has pasado catorce días a la deriva por el mar Adriático pero sí has estado en el hospital por la enfermedad de un ser querido o por la tuya.  Piensa en esos momentos en los que te sentiste que estabas a la deriva y simplemente no sabías qué hacer.  Recuerda los sentimientos.  Tu frustración.  Tu soledad.  Tu miedo.  Tu incertidumbre.  Es difícil.  Por eso debes siempre reflexionar sobre cómo diriges tu vida.  ¿Qué ocupa el primer lugar de tus prioridades?  ¿Sobre qué principios tomas decisiones?  Estas dos preguntas son importantísimas y te voy a explicar por qué.  En el pasaje de hoy vemos que llevaban ya varios días en la tempestad y habían perdido la esperanza de vivir.  Pablo les anuncia que su Dios le ha revelado que ninguno perecerá.  Si nos ponemos en los pies de los que estaban ahí, estoy seguro que varios dieron por loco a Pablo.  Piénsalo.  Llevaban días sin comer y la tempestad era sumamente dura.  ¡Cualquiera podría volverse loco!  Muchos de los que oyeron sus palabras no las creyeron y más adelante veremos cómo querían bajarse del barco a como diera lugar.  Después vemos que al echar la sonda, el agua comienza a estar cada vez menos profunda lo que es una muy buena señal.  ¿El problema?  Llega un momento tal en el que tienen que echar las anclas y esperar a que amaneciera.  ¿Parece fácil cierto?  Pues si has estado en una situación difícil sabes que no lo es.  Por esta razón, el pasaje dice que los que estaban a bordo no se fueron a dormir tranquilos y aliviados.  Por el contrario, nos dice que se pusieron a rogar que amaneciera.  ¡Ya no podían más!  Después de todo lo que habían atravesado anhelaban el poder ver tierra y bajarse de ese barco.  Así también nos pasa.  Después de varios días a la deriva, ya no podemos dormir tranquilos y solamente estamos rogando porque las cosas cambien.  Ruegas por encontrar un trabajo.  Ruegas por tu salud o la de alguien más.  Ruegas por tu tristeza.  Ruegas por tu soledad.  Ruegas por que puedas salir adelante.  ¿Notas la diferencia entre pedir y rogar?  Hay una gran diferencia en actitud.  Cuando rogamos, sabemos que es nuestra única opción y que no podemos más por nuestra propia cuenta.  Así nos quiere Dios.  De rodillas.  Rogando.  Reconociendo que lo necesitamos.  Reconociendo que no podemos más.  Él está ahí listo para abrazarte.  Totalmente presto para consolarte.  Cuando Dios ocupa el trono de nuestra vida y basamos nuestras decisiones en sus principios, el esperar se vuelve más sencillo.  El poder irnos a dormir para esperar a que amanezca se vuelve más fácil.  Cuando confías en el Creador y dejas que Él te llene de su paz, todo cambia.  Cuando cambias tus cargas pesadas por las de Él que son ligeras finalmente puedes darte cuenta de lo atrapado que vivías y lo difícil que era caminar.  Cuando pones tu fe en Dios el esperar tiene un propósito y se convierte en gozo.  Por el contrario, ya sabes lo que es esperar a que amanezca lejos de Él.

Oración

Padre Santo: perdóname.  Perdona mis ofensas contra Ti, perdona mi soberbia y mi falta de entrega.  Hoy me doy cuenta que no puedo más y necesito rogarte por que le des dirección y sentido a mi vida.  No sé ni puedo esperar por eso te necesito.  Te pido que pueda esperar confiado en Ti.  Te pido que pueda esperar a través de tu consuelo, tu paz y tus bendiciones.  Lléname de Ti mi Señor.  En el nombre de Cristo Jesús te lo pido.  Amén 

jueves, 25 de septiembre de 2014

Gálatas 4:1-7

Gálatas 4:1-7


En otras palabras, mientras el heredero es menor de edad, en nada se diferencia de un esclavo, a pesar de ser dueño de todo.  Al contrario, está bajo el cuidado de tutores y administradores hasta la fecha fijada por su padre.  Así también nosotros, cuando éramos menores, estábamos esclavizados por los principios de este mundo.  Pero cuando se cumplió el plazo, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, a fin de que fuéramos adoptados como hijos.  Ustedes ya son hijos.  Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: ¡Abba!  ¡Padre!  Así que ya no eres esclavo sino hijo; y como eres hijo, Dios te ha hecho también heredero.



No dejo de sorprenderme por la cantidad de medicamentos que podemos tomar para cuestiones relacionadas a nuestro estado de ánimo.  Tristeza.  Soledad.  Depresión.  Ansiedad.  Hiperactividad.  Falta de atención o concentración.  Veo los comerciales que anuncian cómo una pastilla te puede ayudar para mejorar tu situación y después me impresiona escuchar todos los efectos secundarios que puede traer.  No estoy en contra de los doctores ni las medicinas.  ¡Por supuesto que no!  Lo único que pienso es que debemos ser cuidadosos y muchas veces debemos buscar de manera más profunda los problemas que presentamos.
¿Qué tiene que ver esto con el pasaje de hoy?  Bien, pienso que en la vida hay dos etapas: antes y después de conocer a Cristo.  Si tenemos a Dios como nuestro Señor y rey de nuestra vida, ya no podemos actuar como antes.  Debemos aprender a depender más de Él y menos de cualquier otro método fuera de su palabra.  Si viene cierto que el Señor puede curar cualquier cosa, y Jesús lo hizo, no promuevo que dejes de tomar una pastilla para controlar tu cáncer.  Lo que quiero decir es que, cuando éramos como el menor de edad y el esclavo (antes de conocer a Jesús), teníamos que actuar conforme a lo que nos dieran.  No teníamos opción.  No podíamos reclamar.  Eramos esclavos de los principios y formas de trabajar de este mundo.  Pero ahora conoces al Señor.  Ahora tu vida es hecha nueva.  Tu corazón es nuevo y tu mente debe ser renovada.  Ya no eres esclavo sino hijo y heredero.  Ahora puedes decirle ¡Padre ayúdame!  Cualquier problema que tengas.  Cualquier preocupación.  Cualquier ansiedad.  Hoy quise enfocarme en síntomas como la depresión porque me parecen  temas poco hablados pero muy suscitados.  Piensa en esto: si realmente crees en Dios, si realmente sabes que cuando mueras vas a ir al cielo, si realmente crees que aquél que creó todo lo que vemos te ama y quiere tener comunión contigo y quiere bendecirte y te promete cuidarte y proveerte de todo lo que necesites, ¿Tiene sentido lo que sientes?  Yo sé que hay mil cosas que pasan por tu mente.  Yo sé que no entiendo la situación por la que pasaste o estás pasando.  Lo que sí sé es que Dios la conoce perfectamente y Él puede consolarte y llenarte de su paz hasta que se desborde y te sorprendas de cuánto has recibido.  ¡Eres hijo de Dios!  Nos dicen los versículos de hoy.  Ahora puedes decir ¡Abba!  Que significa ¡Papá!  Si tienes hijos, piensa en todo lo que harías por ellos.  Ahora entiende que Dios es tu Padre y piensa cuánto quiere hacer por ti.  Confía en Él y permite que transforme tu vida.  Entrega tus cargas.  Entrega tu depresión, tu angustia, tu amargura, tu enojo, tu resentimiento, todo aquello que sabes que te está consumiendo.  ¡Déjalo a los pies del Señor!  Dile a Dios: ¡No puedo más!  Tal vez hoy te sientes triste y solo.  Tal vez te sientes incomprendido.  Tal vez te sientes deprimido.  Hoy te animo a que pruebes un método distinto al que estás acostumbrado.  En lugar de hacer lo mismo de siempre, te pido que intentes ahora a través de Cristo.  No estás solo pues Él está a tu lado.  Él te entiende.  Él te sigue amando.  El pasaje de hoy nos recuerda lo que significa ser hijos de Dios.  Nos da entendimiento que hay dos formas de vivir.  Nos dice que hemos recibido al Espíritu Santo.  Yo sé que tu situación es única.  No quiero minimizar nada de lo que sientas o estés atravesando.  Lo que no quiero es que caigamos en el error de minimizar a Jehová.  ¡Nos hizo sus hijos!  Ahora vivamos como tales.

Oración
Señor: solamente Tú sabes lo que hay dentro de mí.  Solamente tú puedes sacarme adelante.  Señor, quiero aprender a depender de Ti.  Necesito vivir conforme a tu voluntad y dejar atrás todo aquello que me está hundiendo.  Te pido me rescates.  Te pido me llenes de tu amor y pueda sentir tu paz y vivir en ella.  Lléname de Ti.  Muéstrame tu camino pues lo quiero caminar.  Te pido me transformes conforme a tu palabra.  En Cristo Jesús te lo pido.  Amén

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Gálatas 5:19-21

Gálatas 5:19-21


Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas.  Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.



Hay personas que toman pasajes como este para poder decir que tal o cual persona no se irán al cielo.  La verdad es que ninguno de nosotros podemos conocer lo que hay en el corazón de las personas y las decisiones que han tomado.  He escuchado “si hizo lo que hizo es porque seguramente no había aceptado a Cristo verdaderamente”.  Cuando Pablo dice: los que practican tales cosas; ¿A qué cosas se refiere?  ¿A la lista que está ahí?  Mas bien se refiere a las obras de la naturaleza pecaminosa o dicho de otra forma a las obras de la carne y no del espíritu.  Nosotros debemos dejar que el Señor examine nuestros corazones y nos de entendimiento.  La sinceridad es la base para poder encaminarnos por el camino espiritual.  Pero te pido que nunca juzgues ni señales a tu hermano.  No juegues al papel de Dios.  Si un hermano o conocido está totalmente envuelto en las obras de la carne, en lugar de señalarlo y decir que no podrá ir al cielo, te animo a que ores fervientemente por él, que le dediques tiempo y des testimonio de que Cristo lo ama y quiere reconciliarse con él.  Es más fácil señalar y seguir nuestro camino.  Lo que el Señor quiere que hagamos es que abramos los ojos y entendamos que aquellos que están siguiendo a la carne se encuentran atrapados y necesitan ser rescatados.  Tú y yo fuimos rescatados.  De la misma forma debemos ser un conducto para que otras personas sean rescatadas.  ¡Esa es nuestra tarea!  ¡No señalar y decir quién va y quién no va al cielo!
Ahora, si lees la lista que describe Pablo y la analizas con detalle, ninguna produce un malestar.  Todo lo contrario.  Cuando uno está enojado y suelta toda su furia e ira, uno se siente bien de hacerlo pues es difícil contenerse.  Cuando alguien se emborracha, no está sufriendo sino por el contrario, su cuerpo está disfrutando el momento.  Una persona que comete adulterio, está cumpliendo con un deseo que probablemente llevaba días o meses deseando llevar a cabo.  Lo que quiero decir es que, las obras de la carne, si bien son opuestas al espíritu, no crean un mal inmediato.  La manera en la que crecí, me hicieron creer que estas cosas eran malas y por consecuencia, mi entendimiento asimilaba que me traerían un mal también así como una enfermedad o algo parecido.  Si es malo, seguramente debe de ser una mala experiencia.  La realidad es distinta.  Por esta razón, tantas personas engañan a sus parejas.  Por esta razón, tantas personas sufren con problemas de alcoholismo y drogadicción.  Por esta razón, vemos centros para la depresión, para la soledad, para canalizar nuestras furias, etc.  ¡Porque nos causa un placer!  ¡Las obras de la carne son placenteras!  ¿Quiere decir entonces que son buenas?  No.  ¿Cómo puedo estar tan seguro?  Simplemente dando seguimiento detallado a las consecuencias de aquellos que deciden vivir así.  Ninguno termina bien.  El cuerpo que es expuesto a químicos como la heroína, sufre consecuencias sumamente graves.  Los enfermos terminan robando a sus propias familias para poder seguir con sus adicciones y su probabilidad de morir en sobredosis es sumamente alta.  ¡Esto es mucho más común de lo que te imaginas!
Dios ha puesto en su palabra los principios que nos llevarán a una vida llena de bendiciones.  También nos ha dejado advertencias para no caer en una vida que sea contraria a lo que Él desea que tengamos.  Él quiere vernos a su lado.  Él quiere que vayamos al cielo al morir.  Él quiere que tengamos comunión todos los días.  Él quiere rescatarnos de nuestras adicciones y de todos aquellos deseos de la carne que nos encadenan y encierran en un círculo destructivo.
Vivir para el espíritu requiere honestidad, fe y madurez.  La honestidad reconoce la falta de plenitud al seguir los deseos de la carne.  La fe da el primer paso a algo que no conocemos pero estamos convencidos que será un mejor camino.  La madurez nos da entendimiento sobre la urgencia de realizar estos cambios.

Oración
Padre: tu amor es tan grande que te has preocupado porque no caiga por caminos equivocados.  Hoy te pido que me rescates.  Dale sentido a mi vida.  Dale rumbo y dirección pues no sé hacia dónde ir.  Pensé que entendía lo que hacía pero hoy me doy cuenta que solamente hay vacío en mí que desesperadamente he querido llenar dando satisfacción a mi cuerpo.  Hoy me doy cuenta que solamente Tú puedes llenar mi vida y que tus principios me guían hacia una vida plena y de bendición.  Perdona mis pecados y permite que pueda estar contigo en el cielo cuando muera.  Te pido que transformes mi corazón y mi mente para que pueda vivir conforme a tu voluntad.  En el nombre de Jesús.  Amén 

martes, 23 de septiembre de 2014

Hechos 16:16

Hechos 16:16


Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos adivinando.



Todo lo relacionado con espíritus y adivinación resulta sumamente intrigante e interesante.  Mucha gente ha sido cautivada y seducida por estos temas y dedican no solo de su tiempo sino de su dinero para conocer y envolverse más en ello.  Otras personas consideran que es pura charlatanería o fraude y se mantienen totalmente alejados de esto.  ¿Qué dice Dios al respecto?  ¿Existe la adivinación?  ¿Puede alguien hablar con espíritus?  ¿Proviene de Dios?
La biblia, en repetidas ocasiones nos habla de adivinos y personas que se comunican con los espíritus.  También nos da advertencias sobre no consultarlos y repudiar todo espíritu de adivinación.  En el Levítico 20:27 la biblia nos dice que: el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, debe morir apedreados y su sangre será sobre ellos.  En Deuteronomio 18:10-12 nos dice: nadie entre los tuyos deberá sacrificar a su hijo o hija en el fuego; ni practicar adivinación, brujería o hechicería; ni hacer conjuros, servir de médium espiritista o consultar a los muertos.  Cualquiera que practique estas costumbres se hará abominable al Señor, y por causa de ellas el Señor tu Dios expulsará de tu presencia a esas naciones.
Me parece que con estos ejemplos (junto con muchos otros similares) podemos concluir que sí hay personas que pueden comunicarse con espíritus y tendrán la facultad de adivinar.  También me parece que Dios deja sumamente claro su postura ante dichas personas y actividades.  Repudio y abominación.
Hay mucha gente que no sabe en lo que se están metiendo y se vuelve una adicción.  Comienzan a transformar su vida y ya no pueden tener un día normal sin acudir a algún tipo de adivinación o energía que les “muestre” qué hacer.  La gente acomoda sus muebles en cierta forma para dejar que la “energía” mala se vaya.  Se realizan actividades para sacar las “malas vibras” de sus cuerpos.  Consultan adivinos para tomar decisiones.  Incluso, algunas de estas actividades involucran nombres como: contacto con ángeles o acercamientos a dios.  Tú puedes discernir sobre lo que está bien o mal poniendo atención a lo que se habla y exponiéndolo a la palabra de Dios.  ¿Hablan de Cristo como el único camino a Dios?  ¿Hablan de su sacrificio y nuestra necesidad de ser reconciliados con Él?  ¿Promueven el estudio exhaustivo de la biblia?  ¡Ten cuidado!  Como dice el dicho: no todo lo que brilla es oro.  Así, no todo lo que dice dios o ángeles está en relación con el Dios de la biblia.
Nuestra herramienta para enfrentar cada día se llama Cristo y todo lo podemos en Él.  No necesitas conocer del futuro.  No necesitas que te contacten con los espíritus.  Necesitas de una relación con Dios.  Necesitas de Cristo como redentor y Señor.  Esto es lo que realmente transformará tu vida y te llenará de la paz que anhelas y buscas.  Si estás involucrado en adivinaciones y has permitido que en tu vida influyan este tipo de personas, te invito a que cambies de dirección y busques al Dios verdadero.  Si conoces gente que busca a los médiums o adivinos, te animo a que les platiques del Señor y les muestres que no tiene comunión con adivinos sino por el contrario los aborrece.  Seamos inteligentes.  Preocupémonos por la gran cantidad de gente que se desvía por falta de información.  Es tú deber compartir la palabra y más en estas áreas tan controversiales.

Oración
Padre: gracias por advertirme sobre los adivinos y espíritus.  Gracias por mostrarme que no provienen de Ti y que no tienes comunión con ellos.  Te pido que no permitas que caiga en estas ideas y conceptos que me alejan de Ti y que pueda aprender a confiar solamente en Ti.  Ayúdame a servir y compartir con la gente el peligro que es acudir a estas personas y extender tu amor y misericordia hacia ellas.  En Cristo Jesús te lo pido.  Amén

lunes, 22 de septiembre de 2014

Hechos 16 17 18

Hechos 16:17-18


Esta (la mujer con espíritu de adivinación), siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.  Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella.  Y salió en aquella misma hora.



Si Pablo y los discípulos estaban anunciando a Cristo y predicando a todos los que pasaban por su camino, ¿por qué se molesta de que una mujer estuviera anunciando lo que venían a hacer?  Yo pienso que la mujer no los anunciara como algo reverente o de importancia sino como burla.  Existen comentarios sobre este pasaje los cuales explican que los judíos entendían cuando se anunciaba al Altísimo, pero los gentiles lo relacionaban con Baal, Zeus o cualquier dios que adoraran.  Por esta razón, cada vez que la mujer atraía gentiles, Pablo tenía que estar aclarando que anunciaba a Jesús.  Al estar creando confusión, Pablo decide tomar acción y reprende al espíritu.
Lo que me sorprende es la actitud de la adivina.  Sabe quiénes son los discípulos y se percata perfectamente que tienen al Espíritu Santo.  En otros pasajes vemos a ciegos, paralíticos, enfermos y todo tipo de personas rogando por acercarse a Jesús y pidiendo ser sanados y reconciliados.  Esta mujer prefiere seguir su camino.  Los anuncia a gran voz tal vez tratando de dar reconocimiento a Dios a su manera pero simplemente logra hacer enojar a Pablo.  ¡Cuántas veces actuamos como esta mujer!  Sabemos de Dios.  Aprendemos de Él y aún así preferimos ir por un camino alterno.  La mujer caminaba con los discípulos y los anunciaba pero realmente no los estaba siguiendo.  Así nosotros podemos movernos.  Tenemos una parte de Dios pero por otro lado seguimos sin entregar nuestra vida a Él.  Ahí vamos.  No muy cerca ni muy lejos.  Caminamos escuchando un poco de la palabra y luego nos volteamos a seguir con lo nuestro.  ¡Esto no está bien!  Esto no es entrega ni obediencia.  No le des de tus migajas a Dios porque no las necesita.  Más bien eres tú quien necesita de Él.
Finalmente la mujer se queda “sin trabajo”.  Quién sabe por cuantos años estuvo adivinando y un día todo terminó.  Esto nos da aliento.  Nos ayuda a entender que Dios se encarga, en su tiempo, de lidiar y frenar a aquellos que están en contra de su voluntad.  No nos pertenece la venganza.  No nos pertenece el hacer justicia.  Nos corresponde obedecer.  El Señor es el pastor y nosotros las ovejas.  ¿En qué momento la oveja puede encontrar un mejor camino que su pastor?  A veces veremos muchas injusticias.  Personas que hacen lo malo y además parece que prosperan.  No tengamos celos, corajes o envidias.  Dejemos que Dios se encargue de ellos y mientras tanto vivamos agradecidos con las bendiciones que nos da.

Oración
Señor y Padre nuestro: te pido que quites los corajes, envidias y celos que he estado arrastrando por tanto tiempo.  Ayúdame a corregir mi vida y seguir tu camino.  Ya no quiero ir desde lejos sino a tu lado siempre.  Te pido que pueda vivir agradecido y viendo tus bendiciones en lugar de lo que los demás hacen o tienen.  Cambia mi corazón Señor.  En el nombre de Jesús.  Amén

domingo, 21 de septiembre de 2014

Gálatas 5:11-12

Gálatas 5:11-12


Hermanos, si es verdad que yo todavía predico la circuncisión, ¿Por qué se me sigue persiguiendo?  Si esa fuera mi predicación, la cruz no ofendería tanto.  ¡Ojalá que esos instigadores acabaran por mutilarse del todo!


Se acercan celebraciones relacionadas con la muerte, fantasmas, espíritus, magia entre otros.  Muchas personas son verdaderamente fieles a sus tradiciones y cada año las siguen fervientemente.  Tal vez creciste en un hogar donde poner un altar de muertos era considerado divertido y al mismo tiempo un reconocimiento y remembranza de aquellos seres queridos que ya no están aquí.  ¿El problema?  Debemos basar nuestra vida en los principios de Dios y no en las tradiciones humanas.  Es verdaderamente importante cuestionar tus actos y ponerlos a la luz de la biblia y del ejemplo de Cristo.  Por esta razón, muchos judíos se enojaban con Jesús y perseguían a sus seguidores.  Incluso algunos creyentes tenían conflicto en entender que sus costumbres, ritos y tradiciones tenían que ser dejadas atrás.  La circuncisión no traía el perdón de pecados.  El tener figuras de personajes o santos no te dará una mejor comunión con el Señor ni traerá perdón a tu vida.  El confesar tus pecados con otra persona no traerá perdón a tu vida.  La biblia nos dice que solamente Jesús es el camino al Padre (Juan 14:6).  Puede ser que estés acostumbrado a mil y un cosas e incluso las considerabas como ciertas.  Es tiempo de cuestionar lo que haces.  ¿Tiene sentido?  ¿Está en la biblia?  Tal vez incluso debemos ir más atrás: ¿Crees en Dios y en Jesucristo?  ¿Crees que dejó su palabra en la biblia?  Pablo nos dice que predicar la salvación a través de Jesús y no de una serie de rituales estaba ofendiendo a muchos: si esa fuera mi predicación, la cruz no ofendería tanto.  Pero no debemos detenernos porque alguien se ofenderá.  Si bien, en amor debemos compartir a Cristo, no podemos frenar las buenas nuevas porque una persona pudiera sentirse ofendida.  Es tu deber compartir la reconciliación que Jesús trajo al mundo.  Es tu deber exponer la palabra de Dios y abrir los ojos a aquellos que siguen anclados a sus rituales y costumbres sin entender por qué hacen lo que hacen.  Medita un poco en tu vida y en estas palabras.  No soy yo quien está en contra de algún ritual o costumbre.  Es Dios quien nos pide que tengamos una vida congruente y le sirvamos en todo lo que hagamos.  ¿Cómo entonces vamos a adorarle y al mismo tiempo tener otras imágenes que adoramos?  ¿Cómo alabarle y al mismo tiempo rendir culto a algún muerto?  Así como en el tiempo de Pablo, no se podía recibir la libertad de Cristo y seguir pensando que uno debía ser circuncidado para la salvación, hoy en día no podemos hacer lo mismo con nuestros rituales y costumbres.  Por esta razón Pablo dice de manera figurada: mejor les sería mutilarse del todo.  Porque no tiene sentido pensar que un acto, un sacrificio, un rito o una costumbre traerán perdón y reconciliación con el Señor.  Ya sea nosotros que estamos vivos o aquellos que ya no están aquí, cada uno tiene una responsabilidad con el Señor y cada uno será llamado a cuentas conforme le fue otorgado.  Te animo a que pienses en tus costumbres y en tu vida espiritual.  Si crees en Dios, debes alinear tus acciones y pensamientos con los principios de Su palabra.  No caigas en el mismo error que aquellos que instigaban a los gálatas.  Deja que Cristo te hable y muestre su camino.

Oración
Padre: tú estás en los cielos, todo lo puedes, todo lo ves y sin embargo, te has fijado en mí y me has amado como nunca podré entenderlo.  ¡Gracias!  Gracias por mandar a Jesús y por permitirme reconciliarme contigo a través de Él.  Perdóname.  Límpiame.  Guía y transforma mi vida para que sea en servicio y obediencia a Ti.  Te lo pido en el nombre de Jesucristo.  Amén.

viernes, 19 de septiembre de 2014

1 Juan 4:1-3

1 Juan 4:1-3

Queridos hermanos, no crean a cualquiera que pretenda estar inspirado por el Espíritu, sino sométanlo a prueba para ver si es de Dios, porque han salido por el mundo muchos falsos profetas.  En esto pueden discernir quién tiene el Espíritu de Dios: todo profeta que reconoce que Jesucristo ha venido en cuerpo humano, es de Dios; todo profeta que no reconoce a Jesús, no es de Dios sino del anticristo.  Ustedes han oído que éste viene; en efecto, ya está en el mundo.



Como dice la conocida frase: no todo lo que brilla es oro.  De la misma forma te digo, no todo el que dice: dios, Cristo o alguna otra palabra relacionada con Jehová, es de Dios.  La biblia nos advierte en repetidas ocasiones sobre aquellos que siendo lobos se visten de ovejas para engañarnos.  Nos dice que habrán aquellos que pretenderán ser de Él pero realmente nunca pertenecieron. Ahora, Satanás es inteligente.  No debemos pensar que reconocer a cualquiera de estos anticristos será cosa fácil.  De hecho sería un gran error pensar así.
Hoy en día existen personas que se hacen llamar pastores o profetas.  Utilizan el nombre de Dios y en sus oraciones llaman a Jesucristo.  Hablan de realizar milagros en la vida de las personas.  Hablan de las bendiciones que Dios quiere para ellos.  Incluso llegan a citar la palabra de Dios.  Al escuchar detenidamente lo que dicen y promueven, uno puede darse cuenta que utilizan parte de la verdad para encubrir su engaño.  Es decir, mientras nos hablan de algo anti bíblico, al mismo tiempo terminan hablando de algo que sí es cierto en la biblia.  Por esta razón debemos tener cuidado y estar alerta para reconocer este tipo de personas.  Las había en el tiempo de Juan y las hay hoy en día.  Gente que busca lo suyo y explota el nombre de Jesús para su propio beneficio.  Personas son engañadas día a día por este tipo de charlatanes.  ¿por qué son engañadas?  Porque no conocen la verdad.  Porque tú y yo no les compartimos el evangelio.  Porque nos quedamos con la información y no la llevamos a ellos. Pasajes como el de hoy abren los ojos a aquellos que están siendo engañados. Promovamos el estudio de la palabra de Dios para que nuestros seres queridos no caigan en estos engaños.  Solamente a través del conocimiento de Dios podemos discernir entre los falsos y los verdaderos.  De lo contrario, ¿cómo poder discernir?  En ocasiones realizan milagros que confunden a la gente.  Recuerda, no todo lo que brilla es oro.  No todo lo sobrenatural proviene de Dios.  Existen miles de ángeles caídos que decidieron seguir a Satanás.  Ellos también tienen ciertos poderes.  Limitados por el Señor pero los tienen.  Yo te recomiendo que siempre analices lo que se predica. Si hay un milagro, observa si la gloria se da a Jehová o la persona que lo realizó. Trata de conocer a tu líder y observa sus actos y palabras en todo momento. Tristemente hay muchos allá afuera aprovechando la gran necesidad que existe de Dios.  Están predicando a todos aquellos que no les hemos compartido y éstos caen sin darse cuenta.
Entendamos que hay una gran necesidad de Dios en el mundo.  La gente se siente vacía y sin rumbo.  Necesitan de Cristo.  No dejemos que charlatanes vengan a confundirlos más.  Llevemos el evangelio, promovamos su estudio y expongamos a los que van en contra de nuestro Señor.

Oración

Padre: te doy gracias por tener cuidado de mí.  Te doy gracias porque en tu palabra encuentro alertas de aquello que debo tener cuidado.  Te doy gracias porque puedo estudiar tu palabra libremente y al mismo tiempo te pido porque pongas el deseo y la carga en mi corazón de compartir tu evangelio a cada persona que se atraviese en mi vida.  Ayúdame a entender el gran vacío que hay en el mundo porque no te tiene la gente en su corazón.  Ayúdame a entender que al compartirte la gente dejará de ser engañada pues conocerán la verdad.  Padre, te pido que mi vida de testimonio de Ti y la gente pueda ver los grandes milagros que haces.  Gracias en Cristo Jesús.  Amén

jueves, 18 de septiembre de 2014

1 Juan 5:21

1 Juan 5:21

Queridos  hijos, apártense de los ídolos.




Resulta un tema delicado el hablar de los ídolos.  Un ídolo es la imagen o estatua de un ser que sería considerado dios.  Pero también podemos entender un ídolo como todo aquello que toma el lugar del verdadero Dios.  Aquí es cuando muchas personas prefieren dejar de escuchar.  Dios debe tener el primer lugar en tu vida.  Sobre todas las cosas.  La biblia nos dice que debemos amarle con todo nuestro ser.  Tu familia, tus hijos, tu pareja o algún otro ser querido no puede estar por encima de Dios.  Leíste bien.  Primero está el Señor y luego los demás.  Para los hombres que están leyendo, deben entender que el trabajo no va por encima del Señor y mucho menos por encima de la familia.  Entonces, la familia o seres queridos pueden convertirse en ídolos al igual que nuestro trabajo.  En lugar de adorar a Dios, comenzamos a destinarle del tiempo que le corresponde a Él a nuestros nuevos ídolos.  Tristemente, todavía tenemos gente adorando imágenes y estatuas.  Estas también entran dentro de la categoría de ídolos.  Pon atención, no hay ninguna persona en esta tierra que merezca la adoración que le corresponde a Cristo.  Nadie.  Absolutamente nadie.  También hay aquellos que les gusta conocer el “futuro”.  Acuden con personas que les dirán lo que el futuro les depara.  ¡Esto es tener un ídolo!  Creer en tu horóscopo es tener un ídolo.  Creer en que la alineación de los astros regirá algo positivo o negativo en tu vida es tener un ídolo.  Piénsalo.  En todos los ejemplos se repite el mismo patrón: estamos confiando más en lo que nosotros queremos que en Dios.  Ya sea en tu pareja o en tu cuenta de banco o en unas cartas que hablan de tu destino, todos están obstruyendo al lugar que le corresponde a Dios.  Tú y yo debemos confiar plenamente en Él.  Debemos servirle.  Debemos obedecerle.  A partir de estos principio se define nuestra vida como cristianos.  Ahora, somos sumamente listos para poder “cubrir” a nuestros ídolos.  Los “pintamos” con colores que “agradan” a Dios y por ello pensamos que estamos haciendo bien.  Error.  El parámetro es fácil de establecer y distinguir.  Dios va primero que todo.  Entonces, si tienes duda de algo, pregúntate, ¿estoy poniendo la voluntad de Dios como prioridad?  Y ahí tendrás tu respuesta.  Sé honesto.  No te justifiques.  Al hacerlo solamente te estás engañando.  Es muy triste que alguien se autoengañe.
Apártense de los ídolos nos dice la biblia.  Ten cuidado.  Pon atención.  Abre los ojos y entiende que hay cosas en tu vida que están en contra del Señor.  Debemos reconocerlas y orar para que no sean parte de nosotros.  El dinero es un gran ídolo.  La enfermedad o mejor dicho, la salud también.  Examina tu corazón.  Pide a Dios que te muestre si estás dejando que haya ídolos en tu vida.

Oración

Señor: quiero que seas el rey de mi vida.  Quiero que tomes el trono y dirijas mi camino.  Perdona si he sido necio y soberbio al querer seguir con mi voluntad poniéndote en segundo lugar.  Te pido examines mi vida y me muestres todo lo que quieras cambiar en mí.  Apártame de los ídolos y reina en mí.  En Cristo Jesús.  Amén

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Santiago 3:17-18

Santiago 3:17-18
En cambio, la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura, y además pacífica, bondadosa, dócil, llena de compasión y de buenos frutos, imparcial, sincera. En fin, el fruto de la justicia se siembra en paz para los que hacen paz.



¿Suena utópico? Sí. ¿Es posible? Sí, pero no es fácil. Para poder crecer esta sabiduría en tu vida, tendrás que aprender a negarte a ti mismo y poner a Dios primero. Te voy a explicar por qué. La primera característica de la sabiduría del cielo es pureza. Tú y yo no somos puros sino al contrario somos pecadores, por consecuencia, nuestra sabiduría debe ser ejercitada para hacer lo que no está acostumbrada a hacer. Llevar una vida pura necesita de conocimiento de la Palabra de Dios, pero sobre todo de tu entrega para cambiar y corregir tu camino. Después dice que la sabiduría es pacífica o promueve la paz. ¿Recuerdas que escribí que debes aprender a negarte a ti mismo? Pues aquí empieza la acción. Para que tu vida tenga paz y tu sabiduría promueva la paz, es necesario que reacciones diferente en momentos de “guerra”. Si comienzas una discusión, que se transforma en pleito, aunque tú no hayas tenido la culpa y además tengas la razón, la paz a la que te llama Dios te promueve que arregles tu situación antes de seguir con tu día. ¿Dónde quedó el orgullo? En el suelo y aplastado. Duele ¿verdad? Pues aunque no lo creas esto es lo mejor que puedes hacer. Además es bondadosa y llena de compasión. ¿Te preocupas por los demás? ¿Te percatas de las necesidades que hay a tu alrededor? ¿Te entregas a los demás? No es fácil dejar a un lado tus deseos y poner las necesidades de alguien más primero. Pero alguien que puede tener compasión de aquellos que lo necesitan, está entendiendo la sabiduría que viene del cielo. Otra característica es dócil. Quiere decir que recibe fácil la enseñanza, suave y apacible. Aunque no te guste, debes estar dispuesto a escuchar y aprender. A veces rechazas lo que no va de acuerdo con lo que piensas o incluso no quieres aceptar la instrucción por la persona que lo está diciendo. El ser dócil, te lleva a un conocimiento superior, te crea un criterio más completo, te ayuda a entender la buena voluntad del Señor a través de sus mandamientos. No rechaces la instrucción que te es dada. Dios se encargó de poner ese recurso a tu alcance: ¡no lo menosprecies! Por último, es imparcial y sincera. Sabes que la imparcialidad no es una virtud en este mundo, pero entregando tus pensamientos a Dios, puedes lograr ser imparcial en tu vida y tomar las decisiones correctas y tener un juicio correcto, además, la sinceridad va de la mano con la imparcialidad. No permitas que tus palabras y actos pierdan valor por la falta de sinceridad, que la hipocresía no sea algo normal o aceptable en tu vida, recházala totalmente.
Así como ayer escribí sobre lo destructivo que es para tu vida el tener celos, envidias y contiendas en tu corazón, hoy quiero recordarte que hay un camino que produce fruto y paz. Este camino es el que trazó Dios para ti y para mí. ¿Quieres seguirlo?

Oración
Padre: gracias por mostrarme una forma tan diferente e increíble para vivir. No puedo creer que pueda tener una vida con paz, sinceridad, dócil, bondadosa, etc pues jamás he podido trabajar en todos esos atributos. Sé que no es fácil y por eso te pido que pongas en mí las ganas para hacerlo y que no pierda este deseo de hacer las cosas diferentes. Quiero seguir tu camino y obedecerte. Ayúdame y guíame. Te lo pido en el nombre de Jesús
Amén

martes, 16 de septiembre de 2014

Colosenses 1:9-10ª

Colosenses 1:9-10ª
Por eso, desde el día en que lo supimos no hemos dejado de orar por ustedes. Pedimos que Dios les haga conocer plenamente su voluntad con toda sabiduría y comprensión espiritual, para que vivan de manera digna del Señor, agradándole en todo.



Para que vivan agradándole en todo…
¿Cuál es el objetivo de tu vida? Vivir agradando y dando gloria a Dios. Tu propósito en la vida no es ser una persona famosa, tampoco tener una actividad profesional exitosa, o simplemente crecer, tener una familia y tratar de llevar una vida agradable. Estás en este mundo para dar gloria a Dios y vivir agradándole en todo. Por eso naciste en el momento y lugar preciso. Por eso tienes las características que tienes. Dios te formó de una manera especial para llevar a cabo un plan especial.
Este principio no es fácil de entender y por eso quiero meditar un poco en lo que Pablo y Timoteo escriben. Si tomamos en cuenta que estas dos personas, tenían un gran conocimiento del Señor y sobre todo un compromiso intachable, debe llevarnos a entender que sus oraciones y su visión sobre la vida y nuestra relación con Dios probablemente estén más “maduras” que las nuestras. Si lo pusiéramos en grados escolares, probablemente estaban en el doctorado y nosotros debemos apenas terminar la secundaria. No porque seamos menos que ellos. Definitivamente no. Pero por las circunstancias que atravesaron y la entrega que tuvieron, pienso que su crecimiento espiritual fue exponencial.
Ahora, lo primero por lo que están orando Pablo y Timoteo en cuanto se enteran de la aceptación del evangelio por parte de los colosenses, es porque Dios los llene de sabiduría para comprender su voluntad y así puedan vivir agradándole en todo. Pablo y Timoteo habían vivido ya cantidad de cosas. Probablemente habían experimentado momentos de incertidumbre, de milagros, de tristeza y de alegría. Igual que tú y yo. Pero dentro de todos esos momentos, ellos subieron un escalón al entender que todo lo que hagamos debe estar enfocado a vivir agradando a Dios. Pablo pudo entender que antes de conocer a Cristo, su vida, a pesar de que era excelente en cuanto a disciplina y conocimiento de la Ley, no buscaba agradar al Señor sino a sí mismo tomando las decisiones que él pensaba correctas. Tú y yo debemos entenderlo también…
Hoy te invito a que ores para que Dios te llene de sabiduría y comprensión espiritual, para que tus acciones sean agradables ante Él. También te animo a que ores por tus hermanos en la fe para que de igual manera, el Señor nos guíe por su camino.

Oración
Padre Santo: quiero pedirte que me llenes de sabiduría y comprensión espiritual para que mi vida sea agradable a Ti en todo lo que haga. Te pido que perdones mis pecados y me guíes para no seguir por ese camino. Gracias por tus enseñanzas y por darle un propósito a mi vida. Ayúdame a entenderlo y a vivirlo. Te lo pido en el nombre de Jesús
Amén

lunes, 15 de septiembre de 2014

Colosenses 2:2-3

Colosenses 2:2-3
Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.





La Biblia no está llena de buenos deseos. No es un libro de historia aunque nos ayuda a conocer mucho de ella. Tampoco es una novela, aunque muchas historias podrían realizarse en película. Es una guía perfecta para vivir en obediencia a Dios.
Independientemente de que los años pasan y así las generaciones van cambiando, el hombre en su esencia no ha cambiado desde su creación y Dios lo sabe perfectamente. Por esta razón, no tiene relevancia el que la Palabra de Dios se haya escrito hace tanto tiempo. Siempre será aplicable a tu vida. Piensa en esto: los hijos deben seguir honrando a sus padres, los padres no deben provocar a sus hijos, los esposos deben amar y entregarse por sus esposas, las esposas deben sujetarse y ser la ayuda perfecta, ahora vemos los resultados de no llevar a cabo estos principios…
Es por esto que cuando la Biblia nos dice que en Dios y en Cristo se encuentran los tesoros de sabiduría y conocimiento es porque ¡no están en ningún otro lado! Ahora, no quiere decir que no debes leer ningún otro libro. Debes saber, que el mejor consejo y la mejor opción para tomar decisiones en tu vida será aquel o aquella que tenga a la Biblia como fundamento. Si lees o escuchas algo que contradiga la palabra de Dios, ahora ya tienes conocimiento de que no tiene sentido tomar ese camino.
Mi intención en haber creado el Blog y utilizar el correo electrónico es compartir a Cristo. Compartir la sabiduría y el conocimiento que he adquirido no por mi gran dedicación ni por algún otro mérito personal sino por la gran misericordia y gracia de mi Señor. Quiero llevarte en ese mismo camino. Quiero presentarte a Cristo y que te sorprendas todos los días al descubrir cada misterio de los que habla Pablo en estos pasajes.
Finalmente quiero recalcar la preocupación de Pablo al escribir esta carta buscando que nadie se pierda en el camino y conozcan a Cristo, además, que aprendamos a mantenernos unidos en amor teniendo como objetivo las riquezas del entendimiento de Dios y Cristo. Nos guste o no, habrán pruebas. En tu vida, en la de tu familia, en la congregación. Pablo nos muestra que podemos seguir nuestra travesía en Jesús con corazones unidos y fortalecidos, aprendiendo y ejerciendo los principios de Cristo. Siempre siguiendo sus pasos. Estoy convencido que si nos preocupamos por dedicar nuestro esfuerzo a esto, nuestras pruebas pasarán y nuestro entendimiento y amor crecerán.

Oración
Padre: eres tan Perfecto. Gracias por mostrarnos parte de tu reino y de tu perfección. gracias por mostrarnos cómo seguir adelante en tu perfección y atravesar dificultades que no sabríamos cómo resolverlas sin Ti. Ayúdame a entender que tu palabra contiene todo el conocimiento y la sabiduría y que haya en mí el deseo de estudiarla y sobre todo de aplicarla. En Cristo Jesús te lo pido
Amén

domingo, 14 de septiembre de 2014

Colosenses 2:20-23

Colosenses 2:20-23

Si con Cristo ustedes ya han muerto a los principios de este mundo, ¿por qué, como si todavía pertenecieran al mundo, se someten a preceptos tales como: no tomes en tus manos, no pruebes, no toques? Estos preceptos, basados en reglas y enseñanzas humanas, se refieren a cosas que van a desaparecer con el uso. Tienen sin duda apariencia de sabiduría, con su afectada piedad, falsa humildad y severo trato del cuerpo, pero de nada sirven frente a los apetitos de la naturaleza pecaminosa.

No cabe duda que Dios nos conoce mejor que nosotros mismos. Nosotros seguimos cayendo en situaciones que Dios por adelantado nos advierte que no serán de provecho y aún así nos vemos involucrados en ellas.
La iglesia en Colosas estaba en un momento en el cual, crecían en conocimiento y comunión con Cristo, pero querían seguir utilizando o agregando costumbres, tradiciones o ritos. Se prohibían tocar o probar cosas y se restringían de ciertas actividades. ¡Lo más sorprendente es que el día de hoy estemos igual que hace dos mil años! Seguimos queriendo aumentar sacrificios y rituales a nuestra comunión con Dios pensando que la haremos más santa o más perfecta. ¿Cómo puede llegar la perfección de lo imperfecto? Solamente Dios puede mostrarnos el camino para nuestra comunión con Él y nadie más. Nuestras “grandes ideas” solamente entorpecen ese camino y su desarrollo.
Cuando la Biblia habla sobre la apariencia de estas obras y las confronta con la realidad del pecado de la carne, me sorprende que a veces tomemos tan a la ligera los mandamientos y enseñanzas de nuestro Señor. Si realmente entendiéramos lo alejado que está de Dios el buscar la sabiduría, piedad y humildad fuera de Él, no veríamos a tantas personas desviándose del camino puesto que nos dedicaríamos a predicar con gran esfuerzo sobre el error de seguir estos principios.
No sigas nada más por seguir. Si yo escribo algo, no lo creas solo por creer. Confirma que lo que aprendes, esté basado en la palabra de Dios. La Biblia nos muestra solamente dos principios a seguir en cuanto a rituales de remembranza: la cena del Señor (o comunión con Él) y el bautismo. Precedidos obviamente por el arrepentimiento de pecados y el reconocimiento de la necesidad de un salvador que es Cristo Jesús.
Una vez que has aceptado a Jesús en tu corazón, comienzas una nueva vida. Por esta razón, Pablo pregunta el por qué seguimos regresando al camino viejo, a las andanzas erróneas. ¿Por qué nos son tan atractivas y envolventes? ¿Qué no hemos aprendido que no nos llevan a ningún lado? El seguir a Jesús significa dar la espalda al mundo y dejar atrás aquello que interrumpe tu comunión con Él. Analiza tu vida y medita sobre tus costumbres y si están basadas o no en la Biblia. No en lo que alguien te ha dicho sino la Biblia misma.
Conforme he ido aprendiendo más y más de la palabra de Dios, me he dado cuenta de la diferencia entre lo que enseña Jehová y las enseñanzas que tenemos los hombres. Las segundas, como dice el versículo, tienen apariencia de sabiduría, bondad y humildad mientras las primeras son verdad de sabiduría, bondad y humildad. ¿Lo puedes entender? ¡Dejemos atrás lo humano y sigamos lo divino!

Oración
Padre: Santo eres y sobre todo misericordioso pues me perdonas mis faltas sin que yo lo merezca. Te quiero pedir perdón por aquellas costumbres con las que he continuado y ahora entiendo que no te agradan e incluso que no las has ordenado Tú. Ayúdame a entender que lo que el hombre hace es solamente apariencia de y lo que Tú haces es verdad. Guíame en tu camino, en el nombre de Jesús.
Amén

sábado, 13 de septiembre de 2014

Filipenses 2:16b-18

Filipenses 2:16b-18


Así en el día de Cristo me sentiré satisfecho de no haber corrido ni trabajado en vano.  Y aunque mi vida fuera derramada sobre el sacrificio y servicio que proceden de su fe, me alegro y comparto con todos ustedes mi alegría.  Así también ustedes, alégrense y compartan su alegría conmigo.



El sentimiento de completar algo es increíble.  Terminar de leer un libro.  Arreglar algo que no funcionaba.  Completar un trabajo o asignación.  Terminar una carrera.  Nos llena de satisfacción el sentimiento de haber trabajado y ver el resultado.  Debemos tener esto presente en nuestra vida espiritual.  El trabajo terminará.  Habrá un día que serás llamado y podrás ver el resultado de toda una vida de trabajo.  No te desanimes por lo que estás atravesando hoy.  No frenes ni te eches para atrás.  Sigue adelante.  Confía en el Señor.  Él te está preparando y moldeando conforme al corazón de Cristo.  Sé que es difícil.  Sé que no entiendes el por qué de las cosas.  Créeme.  Él sí sabe el por qué.  Ahora, no siempre tenemos que esperar a la muerte para poder gozarnos en el trabajo que Dios hizo en nosotros aquí.  Nos dice Pablo: así también ustedes alégrense y compartan su alegría conmigo.  Debemos aprender a disfrutar lo que Dios hace hoy aquí.  Piensa en dónde estarías hoy si no fuera por Jesús.  Ahora, comparte tu testimonio y alégrate de lo que el Señor ha hecho en tu vida.  Conviértete en un canal que lleve alegría a los demás al abrir tu corazón y tus experiencias sobre lo que Jehová ha hecho en ti.
No todas nuestras experiencias tienen que tener “final feliz”.  Hay personas que han perdido seres queridos y su relación con el Señor se fortaleció.  Claro que extrañan a esa persona, pero hoy entienden lo que ayer no entendían, hoy consuelan a los que ayer no consolaban y hoy aman a los que antes no amaban.  ¿Lo puedes ver?  Cada “trabajo completado” en Cristo es motivo para alegrarnos y gozarnos.  Cada escalón que subimos.  Cada prueba.  Cada momento de incertidumbre que decidimos seguir por el camino del Señor.  Toda esa preparación tendrá un momento en el que termine y podrás disfrutar los resultados.  Gócense en las pruebas nos dice el evangelio.  ¡Alégrense cuando las cosas están bien o mal!  ¿Cómo es posible esto?  Porque la alegría no proviene de lo que hay o no hay sino de Dios.  Proviene de la fe y la esperanza que tenemos en que todo lo que sucede es para nuestro bien.  Proviene de la certeza que tenemos que el Señor es con nosotros y por consecuencia quién contra nosotros.
No sé cómo te sientes el día de hoy.  Tal vez ha sido una semana difícil o incluso llevas algunos meses así.  ¡Alégrate!  No porque las cosas vayan a cambiar ni se vaya a solucionar todo.  Alégrate porque al seguir al Señor ya has ganado.  Recuerda que nuestro Dios tiene que transformarnos y muchas veces es necesario que nos den ciertos “martillazos” para tomar la forma correcta.  Pide sabiduría a Aquél que la da en abundancia.  Analiza tu vida.  Se humilde.  Reconoce tus errores y sobre todo, entiende que es normal equivocarse.  Pide perdón por tus pecados.  Después, alégrate.  ¡Gózate en el Señor!  Que los problemas no definan tu día a día sino tu deseo de servir al Señor y el saber que te ama incondicionalmente.

Oración
Padre: gracias.  Gracias por darme alegría en medio de incertidumbre.  Gracias por darme alegría en medio de tristezas.  Gracias por enseñarme que Tú me amas y me llenas de consuelo.  Gracias por cuidarme y tener tu mirada fija en mí.  Hoy te pido que aprenda a gozarme y a alegrarme en ti.  Te pido que pueda compartir lo que has hecho en mi vida y que otros puedan alegrarse también.  Te lo pido en Cristo Jesús.  Amén

viernes, 12 de septiembre de 2014

Santiago 3:14-16

Santiago 3:14-16
Pero si ustedes tienen envidias amargas y rivalidades en el corazón, dejen de presumir y de faltar a la verdad. Ésa no es la sabiduría que desciende del cielo, sino que es terrenal, puramente humana y diabólica. Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas.



La versión Dios habla hoy traduce así: pero si ustedes dejan que la envidia les amargue el corazón… entonces no tienen de qué enorgullecerse y están faltando a la verdad porque esta sabiduría no viene de Dios…
Los celos, la envidia y los corajes son sumamente peligrosos. A veces no es fácil percatarse que están en nuestra vida. Por el contrario, en ocasiones, como dice el versículo dejas que te amargue el corazón.
Satanás existe y también tiene un plan para que no tengas una vida espiritual en apogeo. Él no es como Dios Todopoderoso, pero sí utiliza ciertos recursos a su alcance. En esta ocasión, busca cambiar nuestros principios en Cristo por dichos y principios que el “mundo” utiliza. Es sorprendente meditar sobre este versículo, las envidias y las rivalidades en el corazón y entender lo dañinas que son, lo mucho que perjudican a una persona y lo malas que son para tu relación con Dios. Sin embargo, cuando pienso en el concepto de la gente en general sobre estas mismas situaciones, me topo con conceptos como: un poco de celos (con tu pareja) es sano e incluso bueno para que no te vean la cara; hay envidia de la buena (¿cuál es esa?); no voy a odiar a esa persona, simplemente ya no le voy a hablar; no puedo creer que me haya hecho esto después de todo lo que hice por él; y así la lista de ejemplos continúa, tú pon el tuyo. Lo que quiero expresar con esto, es la forma en que se pueden “mundanizar” los principios bíblicos. En otras palabras, reducir la verdad absoluta a relativa. Date cuenta de la descripción de Dios con respecto a las envidias, las contiendas y las amarguras: es sabiduría humana y diabólica, crean confusión y acciones malvadas. ¡Esa es la verdad sobre la envidia y los celos y los corajes que tienes en tu corazón! ¿Sabes algo más grave aún? Tú y yo lo permitimos. Qué fácil pensamos que es muy exagerada la Palabra de Dios y con qué poca frecuencia reflexionamos sobre lo destructivo que es para nuestras vidas el no escucharla y obedecerla. ¿Te das cuenta? ¿Cuántos corajes y amarguras hay en tu corazón? Ahora los médicos quieren darnos pastillas para la depresión. Si bien, entiendo que hay muchas cuestiones que no podemos controlar con la depresión, pienso que es un reflejo de nuestra laxitud con respecto a la obediencia total que nos pide el Señor. Piénsalo por un momento. Las envidias y los celos crean acciones malvadas. En otras palabras: te destruyen como persona, te acaban, no te dejan seguir. No dejes a un lado estos versículos y medita en ellos. Esto puede cambiar tu vida en gran manera para bien. No dejes que las creencias y dichos comunes tergiversen la realidad de las cosas, la verdad de Dios.

Oración
Padre: perdona que te haya fallado. Cuánta verdad hay en tu palabra al mostrarme que las envidias, los celos y los corajes no provienen de Ti sino del mundo y de Satanás. Gracias por recordarme que tus principios son eternos y buscan mi bien. Quiero pedirte que pueda obedecerte en todo lo que haga y que me guíes por tu camino. Quiero vivir buscando Tu sabiduría y haciendo a un lado la que tanto daño me ha hecho. Te lo pido en el nombre de Jesús
Amén

jueves, 11 de septiembre de 2014

Daniel 6:5

Daniel 6:5

Entonces dijeron aquellos hombres: no hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios.




Lo que estaba pasando en el contexto del versículo, era que Daniel se encontraba rodeado de personas que lo envidiaban y querían encontrar algo para acusarlo y que cayera de la gracia del rey, además de que le quitaran su puesto obviamente. Me llaman la atención dos temas que quiero tratar hoy: la envidia y celos que la gente puede tener y, lo obedientes y firmes que tú y yo debemos ser.
He estado meditando mucho en el cristianismo y la sociedad. El día de ayer vi un documental sobre una vertiente que busca involucrar o relacionar a la religión con el estado. Yo me pregunto ¿cuándo intentó Jesús meterse en los asuntos del César?¿Cuándo intentó Daniel imponer su amor a Dios al rey o a los demás? Cristo no se comparte imponiendo sino siendo ejemplo de una vida diferente. ¿Lo puedes entender? Te lo repito: Cristo no se comparte imponiendo sino siendo ejemplo de una vida diferente. ¿Ahora sí? Si realmente siguiéramos a Jesús fielmente, nuestras vidas tendrían un impacto tan fuerte en los medios que nos rodean, que no nos estaríamos preocupando por leyes con o sin moral. Simplemente tendríamos a personas en una sociedad comprometidas con agradar a Dios en SUS casas, trabajos y amigos.
Por el otro lado, es increíble que las envidias y los celos daten de hace tanto tiempo o mejor dicho, que los tengamos tan aferrados a nuestra naturaleza. Aquellos que buscaban ocasión contra Daniel lo hacían por envidias. ¿Cuántas envidias no has atravesado en tu trabajo? Pero no terminan ahí, también hay envidias en tu cuadra, en tu familia y con tus amigos. Tristemente la envidia es como un parásito que contamina y se propaga fácilmente. Este mal existe y es evidente. Quieras o no, tienes una gran probabilidad de atravesar circunstancias que, aunque tú no hayas hecho nada, las personas te tendrán coraje y envidia. Así es y no se puede hacer nada al respecto para evitarlo. Lo que sí se puede hacer es lo que hizo Daniel: seguir firme en obedecer a Dios a pesar de las consecuencias. Por otro lado, Jehová se encargó de tener cuidado de Daniel y permitir que siempre saliera adelante aún teniendo gente en su contra.
Para terminar quiero animarte a meditar en tu forma de vivir tu comunión con Jesús.Quiero motivarte a ser una persona ejemplar, una persona feliz y en paz pues sabe que su Dios lo ama y que su vida tiene un propósito. Quiero animarte a que seas como Daniel, el cual, fue firme en obediencia pero sobre todo grande en testimonio.Dejemos a un lado las críticas a aquellos que están perdidos, mejor seamos testimonio a ellos amándolos y compartiendo lo que Dios puede hacer en sus vidas. Dejemos a un lado la “religión” y promovamos la verdadera comunión con Cristo aprendiendo de su palabra y obedeciéndolo siempre. Y por último, no permitas que las envidias y los celos frenen o desanimen tu relación con Jehová.

Oración
Padre: perdona mis pecados. Cuando leo tu palabra me doy cuenta de tu Santidad tan grande y me doy cuenta que necesito ser perdonado. Te pido perdón si no he sido obediente y no he dado el testimonio que quieres que de. También te pido que me des fuerzas para seguirte independientemente que me encuentre con críticas, envidias y celos. Guíame siempre en tu camino, en el nombre de Jesús te lo pido.
Amén

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Colosenses 3:7-8

Colosenses 3:7-8
Ustedes las practicaron en otro tiempo, cuando vivían en ellas. Pero ahora abandonen también todo esto: enojo, ira malicia, calumnia y lenguaje obsceno.



La primera parte se refiere a los versículos anteriores que hablan de la inmoralidad sexual, bajas pasiones, impureza, malos deseos y avaricia. Dice que antes vivíamos en ellas pero no más. La Biblia hace varias menciones sobre la vida antes y después de conocer a Jesús. De hecho Jesús mismo nos dejó varios ejemplos de lo que éramos y lo que ahora somos. Pablo entendió el mensaje y está tratando de compartirlo con la iglesia de Colosas y principalmente contigo y conmigo. Ya no somos la misma persona. Antes tenías un estilo de vida, una consciencia, una forma de pensar y actuar. Eso terminó. Ese estilo de vida, esa consciencia, esa forma de pensar y actuar ahora están guiadas por los principios de Jesús y la palabra de Dios. Ya no puedes ser la misma persona. No puedes tener luz y oscuridad al mismo tiempo. Si ya has conocido la verdad a través de Cristo, no puedes seguir viviendo en la mentira: las practicaron en otro tiempo cuando vivían en ellas. Ya no vives en ellas. Cristo te ha transformado. Tus malos hábitos deben parar.
El seguir a Jesús, como he escrito, implica cambios y ajustes. Algunos más radicales que otros, pero nunca terminan. Pienso en Pablo tratando de explicar a los colosenses que no se trata solamente de cumplir con unos cuantos principios y listo, sino que cuando terminamos con una lista, comienza una nueva. Primero analizamos nuestra conducta y moral sexual, nuestros deseos e impurezas. Ahora es necesario indagar más profundo y sacar nuestros enojos, iras, malicias, calumnias y groserías (lenguaje obsceno).
Hay un dicho que dice: el que se enoja pierde. ¡Es tan cierto! Con nuestro enojo podemos causar tanto daño. Podemos lastimar aún más. Si lo dejamos seguir se convierte en ira y la cosa se pone peor. Recuerda la última vez que te enojaste…
¿Lo pudiste controlar? ¿Lo entregaste a Dios para que no se quedara en ti, o simplemente lo dejaste explotar y salió lo peor de ti?
Pienso que a veces Dios permite que atravesemos situaciones difíciles o específicas, las cuales sacarán lo que hay realmente en nuestro interior y que debemos trabajar. No hay casualidades. Que tengas a alguien en tu trabajo que no toleres, que tu vecino sea tan difícil, que las cosas no salgan como querías, que llegues a tu límite, todo esto tiene la intención de sacar lo que ha estado guardado por tanto tiempo dentro de ti y que te des cuenta que es necesario trabajarlo entregándolo a Dios. Ya no vivimos como antes porque ya no somos como antes. Te recomiendo que medites en ello. Medita en los principios de la Biblia y cómo los has aplicado o cómo los has evitado. ¿Qué te hace falta entregar? ¿Qué bendición ha sido el entregarlos?

Oración
Padre: definitivamente solo buscas que en mi vida haya bendición. Gracias por enseñarme a través de tu palabra que lo que hacía antes no trae nada bueno a mi vida y que es necesario dejar de hacerlo. Ayúdame a entender y percatarme de todo aquello que debe ser transformado dentro de mí. Te lo pido en Cristo Jesús
Amén

martes, 9 de septiembre de 2014

Hechos 5:17-18

Hechos 5:17-18
El sumo sacerdote y todos sus partidarios, que pertenecían a la secta de los saduceos, se llenaron de envidia. Entonces arrestaron a los apóstoles y los metieron en la cárcel común.



¿Quién nos metió en la cabeza la idea que la vida es fácil? Personas se han enriquecido por vendernos la idea de que hay una manera distinta de vivir que no trae problemas sino paz y abundancia. A veces utilizan a Jesús y sus enseñanzas y nos confunden haciéndonos creer que Jesús busca que en nuestra vida no haya contratiempos sino sea llena de pastos verdes y bendiciones. Error. El mismo Jesús nos dice en el evangelio de Mateo que en el mundo tendremos aflicción. ¡Los apóstoles estaban siendo arrestados por envidias de los saduceos! ¿Dónde está la bendición o la buena vida en esto? En que los apóstoles conocían la segunda parte del versículo donde Jesús nos dice: pero no teman porque Yo he vencido al mundo. Nuestra paz como seguidores de Cristo no llega porque las circunstancias nos son favorables o adversas sino porque confiamos en Aquél que está allá arriba, en nuestro Creador que es Todopoderoso y sabemos que sus planes son mejores que los nuestros. Sí, definitivamente no siempre es fácil entender lo que estamos atravesando, pero aún así, sabemos que los que obedecen a Dios todas las cosas les son para bien.
La respuesta a la pregunta que hice es: el mundo. La gente en general. Aquellos que no les interesa seguir a Cristo ni aceptar su necesidad de un Salvador. ¿Qué hacen? Buscan formas de satisfacer esa necesidad e intentan influenciarnos a que sigamos su mismo camino. Lo triste es que lo estamos siguiendo dejando atrás el que ya trazó Jesús. ¿Cuál es ese camino? Tenemos jóvenes con problemas de bulimia, anorexia y drogadicción. Adolescentes queriendo abortar porque no querían embarazarse. Matrimonios separándose y engañándose. Una sociedad que acepta todo porque eso es lo que debemos hacer “respetar” y “tolerar”. Mentiras, engaños, envidias, corajes, amargura y así la lista continúa pero creo que el punto principal ya está en la mesa.
Seguir a Cristo no significa decir adiós a los problemas. Al contrario, significa enfrentarte a tu peor pesadilla: tu mismo. Significa quitarte tu corona de rey y dársela al verdadero Rey de reyes. Los apóstoles lo entendieron y lo hicieron. Por eso, a pesar de las amenazas que recibieron, continuaron predicando la palabra de Dios. Terminaron en una cárcel común. ¿Dónde quieres terminar? El mundo a nuestro alrededor quiere convencernos de que “terminar en una cárcel” es para fanáticos mientras nuestro Dios por el otro lado tiene sus brazos extendidos y llenos de amor esperando a que volteemos y nos demos cuenta de cuál es el sentido de nuestra vida y el camino correcto que debemos caminar.

Oración
Señor: quiero corregir mis pasos y dirigirlos hacia ti. Te pido perdón porque sé que yo he querido gobernar mi vida. Toma mi vida y permite que te sirva. Ayúdame a entender lo que realmente tiene valor y que no me distraiga con lo que veo a mi alrededor. Gracias Señor en el nombre de Cristo Jesús
Amén